Enfermo crónico

@ellibelaresc

El peor presidente del gobierno de la democracia tiene unos tics que lo identifican y lo clavan psicológicamente. Aparte su condición de mentiroso compulsivo está también la alergia que tiene a todo lo que sea opinar y contrastar pareceres. Tiene alergia a los periodistas, a las ruedas de prensa sin preguntas y a las comparecencias vía plasma de televisión. Es el rey del oscurantismo y de la censura, que lo definen como enfermo crónico.

En su discurso de investidura prometió que la ´transparencia´ sería la característica principal de su Gobierno. ´No existe mejor instrumento para encauzar y coordinar la energía de la Nación que el diálogo. Un diálogo abierto a todos dentro y fuera de esta cámara. Un diálogo basado en la transparencia, que estimule la unidad, fortalezca los objetivos compartidos y facilite el apoyo la participación de todos los ciudadanos y de sus organizaciones´, dijo entonces, y ya veis el resultado.

Nada más tomar posesión como presidente, tuvo su primer encontronazo con los periodistas que acudieron al Palacio de la Moncloa para conocer los componentes de su nuevo Ejecutivo y saber de primera mano las prioridades que se había marcado en la agenda el líder del Partido Popular. Era el 20 de diciembre de 2012, y ante la sorpresa de todos los informadores, Rajoy se limitó a leer la lista del nuevo Gobierno y a desear ´muy buenas noches´ a todos los presentes. La transparencia prometida empezó su andadura.

La inmensa mayoría de sus comparecencias ha sido junto a mandatarios extranjeros en visita oficial y obligado a hacerlas por protocolo. Se enfrentó por primera vez ante los periodistas como presidente del Gobierno en rueda de prensa oficial con preguntas el 16 de enero de 2012 junto al entonces presidente de la República francesa Nicolás Sarkozy. También le vimos junto al primer ministro de Portugal Passos Coelho, el presidente de Perú Ollanta Humala, la canciller Angela Merkel (´Todo es absolutamente falso salvo alguna cosa´, sentenció en aquella ocasión). el presidente de la Comisión Europea Mario Durao Barroso y el del Consejo Europeo Herman Van Rompuy.

En febrero bajó drásticamente el ritmo. Hizo una declaración ante los medios después de la presentación de la XXII cumbre Iberoamericana en Madrid para decir que íbamos a tener que hacer un gran esfuerzo este año porque gastábamos más que ingresábamos. Le pudimos ver también en Downing Street junto a James Cameron y en Roma con Mario Monti.

En 2013 se saltó la rueda balance de verano, marcado por el escándalo Bárcenas y con el extesorero declarando ante el juez Ruz sobre la presunta caja B del PP, se ahorró este incómodo trámite y sólo compareció en agosto ante los periodistas tras el tradicional Consejo de Ministros presidido por el Rey en Marivent.

En diciembre de 2013 la transparencia de Rajoy dio un paso más en su desprecio a los medios al romper la tradición por la que los periodistas pactan quién preguntará y sobre qué al presidente en las dos escasas preguntas que concede en sus ruedas de prensa obligatorias con mandatarios internacionales. Se saltó el orden establecido y decidió que le preguntase sólo un periodista de ABC. Esta postura se ha convertido en norma desde entonces.

El respeto del Ejecutivo del PP a la libertad de prensa y al derecho de la información ha sido escandaloso. Cabe resaltar, por poner otro ejemplo, el veto a la Cadena SER, la radio más escuchada en España, y a El Mundo, el segundo periódico más leído, durante su primera reunión con Barack Obama en la Casa Blanca. Ambos fueron excluidos del listado de diez medios que pudieron acceder al Despacho Oval por decisión de la Dirección de Comunicación de Presidencia del Gobierno.

Ahí nos queda la transparencia de Rajoy, por no hablar del silencio ante el 9N y otras ´cosas´.

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En la gacetilla de mañana hablaremos de 25 DE NOVIEMBRE.