¿Incomodidad estadounidense; casas incómodas?

Resultan curiosas las diferentes apariciones de notas periodísticas en medios de Estados Unidos, acerca de las ya famosas, casas de altos funcionarios en nuestro país. Y es que en política nada es casualidad y todo se trata de “timing”. Estas notas fueron investigadas, planeadas y publicadas en momentos adecuados y perfectamente calculados, con alguna intención.

Primero salió la nota de “The Wall Street Journal” sobre la mansión del presidente Enrique Peña Nieto y su esposa, Angélica Rivera. La “Casa Blanca”, la cual según la investigación realizada por este periódico, fue adquirida de modo ilegal y mediante un contratista que se vio favorecido durante el gobierno del presidente. Generando así un supuesto conflicto de interés. Luego apareció otra nota con otra casa, le tocó el turno al Secretario de Hacienda; Luis Videgaray. Y según esta nota; la compra de la casa de Malinalco, también tenía preferencias otorgadas por el mismo contratista de la casa blanca y de su grupo: “El Grupo Higa”. Y la última nota o reportaje también realizado por el WSJ. Informa que Peña Nieto adquirió otra casa; que le fue vendida por otro empresario favorecido durante su gobierno. La casa de Ixtapan de la Sal.

El día de hoy, jugando un poco a ser abogado del diablo. Podría decir que existe una teoría o hipótesis de la razón de estas apariciones mediáticas que sin lugar a duda, afectan al gobierno mexicano. Y que sin lugar a dudas, esa es su principal intención desde su concepción. Sin contar con que se pusieron de pechito.

Es bien sabido que Estados Unidos no solo cuenta con un increíble poder económico y político. También controla el “soft power” de su país. Y la prensa estadounidense, no toda. Está controlada desde las oficinas de la Casa Blanca. Por lo que no sería ni remotamente loco pensar que estas notas sean una llamada de atención de parte del gobierno de Barack Obama a Peña Nieto, sobre el acercamiento y coqueteo que comenzó a hacer con China.

Y atando todos los hilos esta idea suena perfecta. La visita del presidente Chino y su esposa a nuestro país. La concesión del tren México-Querétaro a una empresa China. Y el desarrollo del complejo Dragon Mart, aún cuando a todas luces era inoperable que siguiera funcionando. Tantos favores, para Estados Unidos no eran normales.

Hoy la concesión del tren ha sido cancelada. El proyecto Dragon Mart fue clausurado, de modo intempestivo y sin ninguna explicación. Y dudo que la primera dama China vuelva a pisar los pasillos de Televisa, como cuando visitó nuestro país de la mano de la primera dama mexicana.

Cabe recodar que para Estados Unidos; México es su traspatio y si alguien, por menor que sea el acercamiento, invade esta idea, se mete en terreno peligroso.

Entre comillas: Y que conste que nadie niega la información del WSJ. Y tristemente en nuestro país pareciera que con este tipo de notas se afirma lo siguiente: el problema no está en hacer las cosas mal, está, en que te cachen. Curiosamente apareció otra nota, en otro periódico estadounidense, de otro político mexicano recientemente…

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