¿Se puede hablar de una salida?

Por supuesto que sí, el dilema se encuentra a nivel del tiempo. Como es de esperarse (y es comprensible), los venezolanos queremos acabar con el problema de inmediato, pero la inmediatez (desde mi punto de vista) no es factible ahora. No hay que ser un genio para observar que los estratégicamente autodenominados de izquierda, han movido sus piezas de tal manera que no han dejado cabos sueltos y que el control absoluto que poseen sobre los Poderes Públicos más la masa de gente que dominan, no es una casualidad. Ese es nuestro principal problema a nivel político, no hay Poderes Públicos autónomos, todos están a merced de una tolda política y arropados en la sombra de la izquierda social. Con los Poderes Públicos a la orden de un partido político, que ahora es gobierno, no hay mucho qué hacer por la vía democrática y constitucional, menos lo es con inmediatez.

Creo pertinente destacar que quien haya montado la estrategia política del chavismo, es alguien muy hábil e inteligente. Esta(s) persona(s) han pensado en absolutamente todo, desde ubicarse en la izquierda de la política hasta elaborar todo el contenido del mismo, todo el proyecto y toda la información que le hacen llegar a sus seguidores. Por eso dije que no es casualidad todo el poder que los oficialistas tienen. En este orden de ideas, menciono con gran preocupación que la oposición política venezolana no ha logrado, a pesar de los años, entender que a voluntad los han dejado en el vacío y que deben partir desde allí. Ningún partido político de oposición ha hecho más que oponerse al oficialismo, no convencen al pueblo con la simple oposición, porque no tienen un proyecto definido ni un plan de gobierno definido, ejemplos o modelos mucho menos.

La oposición ha hecho tales papelotes a lo largo de estos 15 años que es difícil llevar la cuenta; desde gritar su desacuerdo con las misiones impuestas por Chávez, hasta abandonar los curules de la AN en el 2005. Conversando y recogiendo puntos de vista con muchas personas, conluyo que la oposición no entiende cuáles son los problemas primordiales del venezolano “de a pie” (que son mayoría, además) y que de allí parte su fracaso rotundo en cualquier intento que hacen para ocupar lugar. Como mencioné, algunos dirigentes opositores (por ejemplo) gritaron a vox pópuli su tirria frente a las misiones, craso error, porque aunque nosotros sabemos que estas misiones no buscan solucionar el problema sino mantenerlo y manipular, para el pobre, el que verdaderamente sufre, esa pequeña atención es el cielo. Ningún común va a ver con buenos ojos que un opositor diga que no está de acuerdo con la ayuda que el gobierno les da, es lógico, pensarán que el opositor los quiere más hundidos. ¿Notan que los movimientos del chavismo no fueron al azar y que los resultados que hoy en día vemos no son casualidad?.

Sin ánimos de victimizar, creo que definitivamente los más pobres fueron ignorados durante años por antiguos gobiernos y esto supo aprovecharlo el oficialismo. Les doy un poco de atención sin sacarlos de la pobreza, me idolatran y votan por mi, así piensa el oficialismo. Esto lo notamos nosotros, pero es difícil hacerle ver eso a esta parte de la población que es tan grande. En ese sentido toco otro punto importante que no deja que el opositor sea comprendido por el oficialista, resulta que la oposición se enfrasca en temas como el cupo de dólares viajeros, la escasez de pasajes aéreos, la fuga de las aerolíneas, etc., pero siendo sinceros ¿a qué porcentaje de la población afectan estos problemas?. Así es, a un número reducido de personas que tienen el poder adquisitivo para comprar dólares, pagar pasajes aéreos a precios exorbitantes, etc., por eso el venezolano común responde con frases como “yo no uso dólares, yo uso bolívares” y es cierto, totalmente cierto. De hecho, el tema de los alimentos, farmacia y demás rubros que lamentablemente dependen del uso de divisas, tampoco les importa porque el gobierno se las arregla para hacerle llegar “alguito” por medio de sus programas sociales.

Bajo mi opinión, la oposición debe bajarse de la nube del «qué ***** que nos esté gobernando un obrero» y definir un plan de trabajo, explícito y que le llegue al pueblo, que sea entendible y que no descuide la necesidad de estas personas. No puede ser que sigan siendo sólo oposición, tienen que tener un proyecto y trabajar siempre en esta línea. Si sus acciones no son congruentes con lo que dicen, entonces el pueblo no puede confiar. Y ya que toqué el tema de Nicolás Maduro, destaco que incluso esto fue muy bien pensado, a este señor lo escogieron habilidosamente por tener más características comparables con el pueblo, de este modo no sólo por “herencia” sino también por sentirse identificados, el pueblo votaría por él sin pensarlo mucho.

Ahora bien, retomando el tema de la inmediatez de la salida que muchos exigen, para mi eso es imposible ahorita. La única salida inmediata sería por vía de protestas o exigir la renuncia del Presidente, ninguna sucederá. La primera porque la gente a pesar de tomar de manera visceral los problemas que nos tienen ancianos, se ha dado cuenta que el costo es la vida y los beneficios improbables; los muertos quedaron muertos y la promesa de que el gobierno caería no se cumplió. Para muestra los resultados de la última convocatoria a la calle, que además me pareció bien irresponsable, porque volvemos al tema de que algunos dirigentes opositores creen que cuentan con apoyo y no lo tienen. Error que ahora le cuesta caro a la oposición completa, hayan participado o no. La segunda opción ni debatirla, el que está en Miraflores no va a renunciar jamás; sin embargo, considero que no cumplirá con su período presidencial completo, sea por la razón que sea.

Creo que la opción que nos queda, aunque a muchos les cueste aceptarla, es la de dejar trabajar en serio a quienes lo estén haciendo con miras al futuro. La oposición debe ganar espacios, ya vienen elecciones parlamentarias y esto es sumamente importante. Y así. A mi me cuesta también pensar en que esta situación tan precaria es para ratos, pero salidas inmediatas no hay.

Por su parte, a pesar del error que hasta el presente le persigue, Henrique Capriles sigue siendo el líder opositor más vistoso y con más aceptación que tenemos y me parece que su postura frente a la situación del país es la correcta, es la que comparto. No olviden lo que este personaje logró en poco tiempo al medirse contra Chávez y donde se obtuvieron resultados muy cerrados. El “casa por casa” le funcionó y por eso él informó que retomará esa estrategia, además de (según informaciones públicas) que en su plan de gobierno y franca campaña electoral (porque hay que llamar las cosas por su nombre) está profundizando la ayuda tangible a las personas más necesitadas. Una cosa que aplaudo de Henrique y que me impulsa a seguirle, es que comparto muchísimo la premisa de que la base de todo es la educación. Mientras para el venezolano sea más valioso un líder gritón y agresivo que uno pensante y estratega, creo que seguiremos durante décadas con lo mismo. Y creo que los años avalan esto, puesto que la confrontación y la oposición al gobierno, no han servido de nada. Quitarle atención a oponernos al gobierno y tratar de trabajar en paralelo demostrando gestión y diligencia, es vital. Si bien es cierto que no necesitamos a unos come flores, tampoco nos funciona un irresponsable que llame a salir a la calle a matarnos unos a otros. Si algunos pueden vivir con esa carga en sus hombros, bien por ellos. Otros estamos hechos de otro material.

Mi intención jamás será desprestigiar a nadie, porque ¿quién soy yo?, ni siquiera soy una amateur de la política, simplemente escribo lo que pienso. Quiero expresar mi visión de que a pesar de no estar de acuerdo con ciertas posturas de Henrique Capriles, comparto con él muchas otras, la mayoría de ellas. Queda de parte de cada uno de nosotros abandonar la actitud visceral y pensar con calma o ser congruentes con lo que decimos. No tolero a los guerreros de teclado, como los llamo yo, quienes de manera irresponsable tratan de mantener un clima de zozobra en la gente y les instan a salir a la calle, pero ellos cómodos en casa detrás de un monitor. Esto no puede seguir ocurriendo, queremos cambios pero tenemos las mismas actitudes mediocres. No digo que el conformismo con la situación actual sea lo mejor, pero sí creo que de cierta manera implica un arranque, un punto de partida… Y es que señores, ¿aló?, estamos en el nivel de inicio, llevamos cero puntos.

Tampoco podemos esperar que en el exterior se resuelvan nuestros problemas, rechazamos la injerencia política de otros países en ciertos temas, pero exigimos intervengan en otros. La figura de la democracia con todos sus tratados, convenciones y organismos están habitados de personas corruptas que siguen siendo trabas para la misma democracia. Es irrisorio, pero así es. El chiste se cuenta solo. Así que como podemos ver, el asunto es grave y por grave merece estrategia y atención adecuada. Queremos que el país cambie, pero exigimos acciones como las del gobierno que nos tiene azotados y creo, de verdad, que así no es.

¡Animo, gente!

 

Evelyn Albán.

P/D: agradezco a todas esas mentes brillantes de quienes gratamente me nutro de sus puntos de vista y obtengo un panorama más amplio de lo que veo, con quienes comparto y adverso, con quienes debato y sonrío. Ustedes saben quiénes son, mi cariño con ustedes.