¿Y dónde está el piloto? El accidente aeronáutico que fue solo un susto

Cerca de las 22 hs se escucharon las sirenas de los bomberos, policías, ambulancias, todas se dirigían hacia un mismo lugar: El Aéreo Club, donde al parecer un helicóptero había caído.

Las primeras versiones no tardaron en llegar, con el correr de los minutos todo el mundo hablaba de la espectacular caída del helicóptero. Las fuentes afirmaban que la nave había perdido el rotor de la cola precipitándose hacia el suelo, pero esto no es todo, faltaba un detalle clave: “el piloto no estaba”.

Todo indicaba que el conductor del helicóptero se había dado a la fuga y se pedía por su paradero. La noticia no tardó en circular por la ciudad, muchos aseguraban haber visto la nave perder el control en el aire y girar incendiada hasta caer a el suelo.

Sin embargo, nada de eso paso. La verdad es que cerca de las 21 hs el piloto se encontraba realizando la puesta en marcha sobre tierra y por un desperfecto mecánico perdió el rotor de la cola y comenzó a girar en el lugar, es decir que ni siquiera despegó del suelo.

El ocupante debido a la maniobra sufrió una fractura en la clavícula y a lo sumo algunos raspones. El helicóptero es un Robinson R44, propiedad de la empresa aceitera General Deheza. Si bien el hecho no fue de gravedad, la escena que se formó alrededor fue de película.

Lo que ocurrió fue que el encargado del lugar escuchó los ruidos en el hangar y al acercarse se encontró con la escena del accidente por lo cual corrió a llamar a los bomberos pensando que se trataba de algo más grave. Nunca imaginó que su llamada desataría una serie de especulaciones dignas de Hollywood.

Por algunos minutos toda la ciudad creyó ver un helicóptero fuera de control en el cielo y un piloto que no solo sobrevivió a la caída, sino que se lo dio por prófugo. La realidad era otra, el helicóptero nunca despegó, el piloto si estaba, y afortunadamente se encuentra en buen estado de salud.