“Hola, amigos, ¿son pareja?”: Platicamos con el creador de Badabun

“Tú eres un niño, ocupo un hombre”, le dice una mujer a su pareja. Ella supuestamente ha sido infiel. Él se exalta al enterarse de los mensajes que ella se manda con otro hombre. Ella lo abofetea y un grupo de personas se entretienen con el conflicto. Se va. Él la persigue y las cámaras también lo hacen. Ella corre. Él está agitado, pregunta el porqué, llora abrazado a un guardia de seguridad y finalmente, estrella su cabeza contra un teléfono público.

Así es el episodio número 50 de la serie Exponiendo Infieles del canal de Youtube Badabun, un video hasta el momento tiene casi 40 millones de visualizaciones y más de 140 mil comentarios, sin contar las reproducciones como piratería que llegan a los tianguis de México, Bolivia, Perú y Cuba.

“Amigos, ¿ustedes son pareja?”, es la pregunta de cada capítulo. La dinámica siempre es la misma: personas que reciben dinero (entre 200 y 300 pesos) a cambio de mostrar sus mensajes de redes sociales y Whatsapp frente a sus parejas para demostrar su fidelidad. Todos fallan. Todos son infieles. Algunos lloran. Otros se golpean. Así funciona uno de los contenidos más vistos en español actualmente.

Veo a César Morales en un café de la Ciudad de México. Ha viajado desde Tijuana por motivos de trabajo. Le pido una foto e inmediatamente me dice que no. Para respaldar su negativa, me muestra su cuenta de Instagram: cero publicaciones, sin foto de perfil, pero 682 mil seguidores. No muestra su imagen por seguridad, aunque muchos quieren conocer su rostro.

¿Por qué? Él es uno de los cinco creadores de Badabun, un canal de YouTube con más de 35 millones de suscriptores que está conformado por una red de influencers. César y sus compañeros son las mentes que crearon programas como Exponiendo Infieles, Misión Paranormal, retos extremos que duran hasta 24 horas y videos de preguntas a estudiantes de secundaria.

“¿Pensabas que sería así?”, me pregunta después de contarme la historia de su empresa. Badabun inició en 2010 bajo la idea de fusionar el internet y la asesoría legal en una aplicación que actualmente definen como “un Uber de abogados”.

“Estudiábamos en la facultad de derecho de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC) cuando pensamos en una aplicación innovadora que al utilizarla, pudiera ubicarte mediante geolocalización y conseguir un abogado dado de alta con nosotros para responder preguntas sobre algún caso legal”, me cuenta. “Pero no creían en el proyecto, no teníamos dinero y nadie confiaba que el internet sería lo que es”.

Tres años después, César escribía blogs sobre hechos históricos pero no generaban interés entre los lectores. No estaba funcionando hasta el día en que decidió escribir “7 cosas que no conocías de El Chapo”. Fue una sensación.

Tras el éxito del primer texto siguieron otros similares. Sin embargo, desde Tijuana, con los ojos puestos en la evolución de las redes en Estados Unidos, los creadores de Badabun notaron que los artículos cada vez se leían menos mientras la reproducción de videos aumentaba. Así en 2015, la empresa decidió generar contenido completamente audiovisual.

“Desconozco lo que pague YouTube, pero haz algo de provecho, mejor deja algo para la humanidad ¿no crees?”, se escucha que pregunta una mujer. “Sí lo hacemos”, responde Jaime, uno de los youtubers de Badabun. La conversación telefónica continúa. Ella se burla, lo llama “pendejo” y sus quejas le repiten: su contenido no aporta nada, sin sentido, lleno de retos innecesarios. Admite que lo detesta, pero su hermana menor lo ama.

El video “Llamándole a nuestros haters” continúa durante una hora. Tiene 8.2 millones de reproducciones. En éste, los influencers Leo Osuna, Andrea Zúñiga, Tavo Betancourt, Jaime Rodríguez y Queen Buenrostro conversan telefónicamente con personas que critican su contenido.
Contenido como “YouTubers hombres VS Toallas femeninas”, “Jugando a la Botella en La Mansión”, “Le pedimos su BRA a 50 mujeres” y por supuesto, los 61 capítulos que por el momento tiene Exponiendo Infieles.

Las críticas no son novedosas. Badabun ha estado constantemente rodeado de memes, burlas, comentarios negativos, acusaciones de utilizar bots y algunos conflictos con otros canales. César me asegura que está bien recibir tanta atención, sin importar de qué tipo.

“Nosotros creamos tendencias, no las seguimos. Eso ayuda: enseñarle al algoritmo que lo importante es Badabun. Una palabra que se busca más de 70 millones de veces al mes. No quisimos ser lo más reproducido, simplemente trabajamos”, me cuenta.

“No fiestas, no drogas, no crudas. Tener buen corazón y querer apoyar buenas causas”, es como define César Morales a “la Tercera Generación de YouTubers”, como él la llama, es decir, sus más de 14 influencers que son los rostros y voces de cada video nuevo en Badabun.

“Tomamos a todos los youtubers que los grandes no quisieron, pero decidimos darles algo diferente”, cuenta. Al decir “los grandes” aclara que son aquellos que surgieron en el centro del país; cuando menciona “algo diferente” explica que significa ayudar a las personas mediante su contenido.

César insiste, sus manos gesticulan y se inclina ligeramente hacia atrás para manifestar que su canal tiene el objetivo de “cambiar el mundo a través del internet”. Habla de programas como “Patitas al rescate”, capítulos de perros callejeros que son rehabilitados y dados en adopción; “La Mansión del Influencer”, concurso de retos entre youtubers para recaudar dinero para causas como maltrato animal y tratamientos de niños con cáncer.

Así es el contenido de Badabun, entre retos, challenges, exponer infieles, listas de datos curiosos e historias de animales. “Tenemos personas que rescatan perros, restauran parques, cumplen sueños a niños en etapa terminal. Cada uno de ellos representa una buena causa y cada uno de ellos los absorbimos porque ya venían haciendo algo bueno. Nos enfocamos y queremos que eso siga siendo internet. Ahora ya no es sólo grabarse frente a dos cámaras, internet ya migró a algo mucho más grande de lo que es ahora”, asegura.

César se inclina nuevamente en su asiento. Luce satisfecho con el mensaje que está dando a sus millones de espectadores en YouTube. Me cuenta que, si en este momento no existiera Badabun, posiblemente estaría en alguna universidad dando clases de historia. Pero está aquí, un día más en la Ciudad de México y regresará a su vida cotidiana en Tijuana. Seguro, en el anonimato y con más suscriptores en el canal.

La conductora de Exponiendo infieles observa que después de golpearse contra el teléfono, él joven se va. Confundida mira a sus compañeros y sin decir nada a la cámara, nuevamente ve hacia la dirección donde se aleja. Regresa la mirada, está lista para hablar.

“Bueno… creo que estuvo feo, sí se dio un trancazote. Pero creo que nadie vale la pena como para que nos autoflagelemos nosotros mismos…”, dice.

El capítulo 50 de Exponiendo Infieles continúa por 20 minutos más. Dos parejas son las que viven la misma historia. Dinero a cambio de revisarles el celular. Mensajes o fotos que muestran su infidelidad. Llanto. Golpes. Más personas que se detienen a divertirse con el conflicto. Y los números de visualizaciones en YouTube, en otras redes sociales y en la piratería que se distribuye por Latinoamérica, continúan creciendo. “Bueno, vamos a seguir buscando parejas”, dice la conductora.

@NoSoyPatty

http://bit.ly/2IbIpV9

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