América 66

El ayuntamiento de Pamplona va a ceder unos locales para homenajear al batallón América 66; cumple 250 años y el ejército va a organizar una exposición para festejarlo. Como no podía ser de otra forma ya tenemos a la extrema izquierda protestando y amenazando con movilizaciones; la excusa es que algunos de los miembros del batallón mataron a sangre fría a 17 personas en Valdediós (Asturias) durante la guerra civil, aunque no hay nada provado. En cualquier caso, si unos individuos con nombre y apellidos mataron a esa gente, que caiga sobre ellos la vergüenza, pero ojo, sobre ellos.

Y empieza la manipulación de la que participa La Nueva España con total despreocupación. Fíjense en el título: “El PP apoya el homenaje al batallón de la matanza de Valdediós”. Y en el subtítulo de la noticia: “El diputado Eloy Villanueva propone que el Parlamento felicite a la unidad que asesinó a 17 personas” ¿Se puede manipular de una forma más descarada? Cualquiera que lea solo el titular entenderá que el malvado PP y el ejército facha van a aplaudir y homenajear a unos asesinos sin piedad. La idea es hacer ver que se se homenajea al batallón que masacró a esa pobre gente, que se homenajea a los asesinos. Solo si lees el artículo con atención y vas uniendo pequeños retazos te das cuenta de la tomadura de pelo. El batallón tiene 250 años de historia y por lo tanto han pasado por él miles de personas, algunas enemplares y otras no tanto, como en cualquier institución con tantos años a sus espaldas (o el las decenas y decenas de años de PSOE y PC no ha habido tipejos indeseables que se han puesto las botas matando y robando). Cualquiera entiende que el homenaje es a la institución por los servicios prestados, bueno, a no ser que vayas con las orejeras puestas.

En realidad la matanza se le atribuye al Batallón de Montaña Arapiles Nº7 con base en Estella, unidad que posteriormente se unió al América 66, con lo cual queda todavía más en evidencia que todo es un montaje para atacar al PP y al ejército y seguir con lo de la guerra civil como un mantra macabro y patético de la ultraizquierda.