Banco Central de Honduras reduce la TPM.

BCH Building

Temprano el 5 de febrero pasado fue publicada, especialmente por medios radiales de Honduras, la primicia que el Banco Central de Honduras aprobó una reducción de 25 puntos básicos a la tasa de política monetaria. Aún hoy 10 de febrero, no ha sido subida a su sitio web, la resolución correspondiente; no obstante, en la página de inicio del BCH si se publica la reducción de dicha tasa.  El cuadro abajo presenta las con cifras oficiales publicadas por el BCH en su sitio http://www.bch.hn/tasas_interes.php. El autor completó el mismo para el año 2015.

De acuerdo con el marco descriptivo, los principales instrumentos de política monetaria a disposición del BCH son a) los requerimientos de encaje legal, b) las operaciones de mercado abierto (OMA´S) y c) la tasa de política monetaria (TPM). En línea con su objetivo legal, y para lograr los objetivos establecidos en el artículo 2 de su Ley, y con el contenido de la sección IV, página 26 del programa monetario 2014-2015, el BCH estableció “señalizar las tasas de interés del mercado interbancario y de las operaciones de mercado abierto utilizando la TPM como la variable operativa de referencia, manteniendo positivo su valor en términos reales” http://www.bch.hn/download/programa_monetario/programa_monetario_2014_2015.pdf; en ese sentido, la TPM se constituye en la base para determinar la tasa libre de riesgo del mercado en Honduras.

cuadro

Como se aprecia en el cuadro anterior, la TPM es dinámica y se ajusta conforme con los objetivos del programa monetario. Fue reducida en 25 puntos básicos el 5 de febrero del 2015, al pasar de 7%, vigente desde mayo del 2012 a 6.75% a partir del presente mes de febrero. Eso ha causado un poco de revuelo y muchos comentarios, unos menos desacertados que otros.

En su versión electrónica del 9 de febrero del 2015, en la sección de Economía, Diario La Prensa publicó bajo el titular “Reducción de la TPM motivará las inversiones en Honduras, dicen expertos”, analistas coinciden en que la medida moverá más circulante en el país. El cuerpo de dicha publicación contiene algunos conceptos no muy claros respecto del efecto esperado de la baja en dicha variable operativa del mercado financiero.

Comenzaremos indicando que otro instrumento de política monetaria, el encaje legal, es la imposición que tienen los intermediarios financieros de mantener depósitos en efectivo e inversiones obligatorias (IO) en el BCH. En ese sentido, las IO se convierten en una forma de encaje legal requerido. Los depósitos en efectivo en sus cuentas de encaje no tienen retribución de intereses por parte del BCH; no así las IO que son retribuidas con la TPM.  Entonces, la TPM si tiene un efecto directo en el costo de captación del sistema bancario.

La política monetaria establece que el 6% de los depósitos recibidos del público por los intermediarios debe ser mantenido en efectivo en el BCH retribuidos al 0% de interés (HNL 6.00 de cada HNL 100.00 no retribuyen intereses al intermediario), y el 12% del depósito debe ser mantenido en IO en el BCH (HNL 12.00 de cada HNL 100.00 que reciben como retribución la TPM), retribuidos con el 7% hasta enero del 2015, y ahora al 6.75%.

Si la retribución de las IO disminuyó 25 puntos básicos, eso quiere decir que los bancos dejarán de percibir ¼ del 1% a partir de la vigencia de la resolución. Analicemos las cifras del balance general consolidado del sistema bancario nacional al 31 de diciembre del 2014 (el último publicado). Los depósitos encajables totales ascendieron a HNL 221,099.0 millones. Eso significaría un requerimiento de encaje total e IO por HNL 39,797.8 millones, de los cuales, HNL 13,265.9 millones debían estar en efectivo y HNL 26,531.8 millones en IO. Con la TPM al 7% sobre HNL 26,531.8 millones en IO el BCH pagaría HNL 1,857.2 millones de rendimientos financieros. Con la reducción de la TPM el BCH pagaría HNL 1,790.9 millones de intereses al sistema bancario; es decir, una disminución de HNL 66.3 millones en las ganancias de los bancos.

No vemos como una disminución de los ingresos bancarios puedan motivar más inversiones. Al contrario, ante una disminución de sus ingresos el sistema bancario tendería a incrementar la tasa sobre préstamos bancarios, lo que reduciría más bien las inversiones en el sector real de la economía; o podrían disminuir aún más la tasa sobre depósitos bancarios, o una combinación de ambas medidas; es decir, aumentar la tasa de préstamos y disminuir la tasa de ahorros para compensar la reducción de sus ingresos en las IO, y no disminuir sus margenes de ganancia.

En el mismo artículo de La Prensa se indica que la reducción de la TPM dinamizaría el circulante en Honduras; que los bancos tendrían más capacidad para la compra de bonos del BCH y que, en la medida que la TPM es más alta el sector gubernamental se queda con más dinero.

Se hace necesario aclarar que la medida adoptada no dinamizaría el circulante en el país, ya que hasta donde es del conocimiento público, la estructura del encaje no se han modificado; es decir, no se ha reducido el encaje legal requerido, por lo tanto, no se ha incrementado la oferta monetaria en Honduras. En ese sentido, la economía nacional no tendrá más dinero disponible por la reducción de la TPM como instrumento de la política monetaria del BCH. Derivado de lo anterior, los bancos no dispondrán de más liquidez de la que ya tienen y su capacidad y decisión de adquirir o no letras de cambio estructuradas del BCH (no bonos del BCH) se asocia más a una sana política de administración de riesgos que a la reducción de la TPM.

Finalmente, se aclara que el nivel de la TPM no tiene nada que ver con la cantidad de dinero esterilizada por la autoridad monetaria en aplicación de su política. El sector gubernamental no se queda nunca con más o menos dinero de la economía como consecuencia del nivel de la TPM. Las cuentas de depósito y las IO que mantienen los bancos y financieras en el BCH son propiedad de los intermediarios financieros, no son del gobierno ni del BCH, ni son trasladadas a ningún ente gubernamental o privado en calidad de préstamo.

Al contrario, una TPM más elevada implica un mayor costo financiero para el BCH y torna más costosa la ejecución de su política monetaria. En sentido inverso, una TPM más baja representa una economía de costos para el BCH con la consecuente reducción del déficit fiscal del Estado y menores ingresos para los intermediarios financieros.