Crisis alimentaria: ¿Quién está hambriento?, y ¿quién y cómo resolverán las necesidades?

La Cumbre Mundial de la Alimentación en 1996, definió la seguridad alimentaria como existente “cuando todas las personas, todo momento, tienen acceso físico y económico, a alimentos suficientemente seguros y nutritivos para cumplir sus necesidades de dieta diarias y preferencias alimenticias para una vida saludable.” Por lo tanto, es bien sabido que la inseguridad alimentaria es aún una preocupación mundial como parte de uno de los Objetivos del Desarrollo del Milenio, el cual es reducir considerablemente el hambre en el mundo.

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La mayoría de las personas con hambre en el mundo viven en países en desarrollo. De acuerdo con las últimas estadísticas de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) de 2014, existen 805 millones de personas hambrientas en el mundo, y 98 por ciento de ellas están en países en desarrollo.

De acuerdo al Fondo Internacional para el Desarrollo de la Agricultura (IFAD), durante las próximas cuatro décadas, la demanda de más comida hará presiones sobre el sector agrícola, incluyendo los mercados globales.

alimentacionEl reto que ésto representa, va desde establecer límites a los desequilibrios en la productividad sobre los ámbitos sociales, y regionales. El acceso a la información y la tecnología y la globalización representan factores claves en ésto. Se observa la exclusión en aquellos países cuyos productores son poco competitivos en cuanto a productividad, y asimismo lo son las personas que viven en estos territorios y otros que no pueden acceder a los alimentos.

La producción es la principal condition que tiene que alcanzarse para alcanzar la seguridad alimentaria, y en función del volumen producido, la capacidad de oferta de cada región. Sin embargo, en países en vías de desarrollo, las disparidades se observan entre lugares cuya vocación productiva está claramente dedicada a la agricultura y el pastoreo, mientras que otras no, y se vuelven dependientes de las primeras. Más allá, los verdaderos niveles de acceso están directamente vinculados a los ingresos familiares, en ligares más independientes, mientras que en las regiones con poca diversificación o producción agrícola, serán más dependientes del suministro foráneo para satisfacer su demanda, lo cual los vuelve más vulnerables.

¿Quiénes son las personas con hambre?

Primero, enfoquémonos en estas regiones vulnerables. De acuerdo con la FAO, al menos tres cuartos de la población que sufre de hambre vive en areas rurales, principalmente en villas de Asia y África. Cuando estas regiones cuentan con cero o incipiente diversificación, las personas se vuelven más dependientes no solamente de las exportaciones, sino también de las producción local como la única forma de empleo. Estimaciones de la FAO indican que la mitad de las personas que tienen hambre en el mundo son personas de bajos ingresos en comunidades agrícolas. Estas personas se enfrentan con tierras marginadas y desastres naturales como la sequía y las inundaciones. Otro 20 por ciento de las personas pertenecen a familias sin tierra, dependientes de las actividades agropecuarias, y cerca del 10 por ciento vive en comunidades cuyo sustento dependen del pastoreo, la pesca y recursos forestales. El restante 20 por ciento viven en zonas marginadas de la periferia de las grandes ciudades en países desarrollados. Los números de personas pobres y habitantes citadinos hambrientos están en incremento rápidamente a lo largo del total de la población urbana del mundo.

Anualmente, niños y mujeres en países desarrollados sufren las consecuencias del hambre. Los niños están por debajo de su peso, mientras que sus madres mueren de hemorragia en parto debido a la deficiencia de nutrientes.

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Fuente: Estado mundial de la infancia, UNICEF, 2009.

Pero los problemas de alimentación no son exclusivos de países en Asia y África, podríamos preguntar qué sucede con las regiones cuyo acceso a los alimentos “no está tan mal”.
Podemos deducir que aún hay dos asuntos pendientes en la agenda de seguridad alimentaria, estos son la desnutrición y la malnutrición, la cual es la condición bajo la cual una persona no obtiene la apropiada o suficiente cantidad de nutrientes, y es el principal causante de enfermedades en el mundo (Comité Permanente de Nutrición del a ONU, SCN), y causa la muerte de un tercio de niños en el mundo.

desnuLa malnutrición lleva a reducir el desarrollo mental y físico durante la infancia. De acuerdo con el 5to reporte de la Situación Mundial de la Nutrición de la SCN, la deficiencia de yodo es la principal causa de retraso mental y daño cerebral en el mundo. Mientras tanto, la desnutrición afecta el desarrollo escolar y algunos estudios han mostrado que por lo general lleva a ingresos más bajos en la adultez. También ocasiona que las mujeres den a luz a bebés con bajo peso.

Con todo, podemos decir que los grupos de mujeres y niños en los países desarrollados son los más afectados por la inseguridad alimentaria, nos solo debido al hambre y hambruna, sino también por la falta de nutrientes en la comida que estas personas comen, se debido al escaso acceso a la comida, o al incremento en los precios de la comida saludable. También podemos decir, que las personas en zonas rurales están dentro del rango entre optar por migrar hacia las ciudades (con el riesgo de vivir en áreas marginadas), o mantener modos de vida ineficientes con poco acceso a la comida y servicios debido a los ingresos de los hogares. No olvidemos que la agricultura es la principal fuente de ingresos para 1 millo de hogares pobres en áreas rurales con menos de $1.25 USD al día, según muestran datos del Fondo para el Desarrollo Agrícola.

Esto también podría explicar porqué las nuevas generaciones en los países en desarrollo están escogiendo otras profesiones alternativas a las agropecuarias. A pesar de que el 80 por ciento de la comida consumida en muchos de los países en desarrollo viene del sector de los pequeños agricultores. Se observa que juega un rol clave en la reducción de la pobreza y la seguridad alimentaria, con gran potencial de impacto en la nutrición a través de volúmenes más altos y amplios de variedad de alimentos producida (IFAD, 2013).

En un panorama amplio, los problemas relacionados a los alimentos tienen dos principales factores, uno del lado de los consumidores y habilidad adquisitiva de los hogares, el cual depende de varios otros factores como los índices macroeconómicos, la volatilidad de los precios, y la disponibilidad de la comida. Otro abordaje es el relacionado a las ineficiencias del mercado como aquellas encontradas en la producción y la distribución.

Inicialmente, en las primeras discusiones a mediados de la década de 1970, el principal enfoque de la seguridad alimentaria como concepto se encontraba en la oferta, entendida como la capacidad de asegurar y en cierto grado mantener la estabilidad de los precios de los productos básicos a nivel nacional e internacional. El establecimiento internacional e institucional de la oferta como preocupación reflejó un cambio en la organización de la economía global de los alimentos que habría precipitado la crisis.