Dos libros para renovar las propuestas económicas de la izquierda

Hace tiempo que la izquierda europea tiene un problema con la ciència econòmica. En mi humilde opinión, a menudo ha menospreciado el necesario rigor y la sistematización que permiten tomar distancia de nuestros prejuicios y nuestros sesgos intelectuales y que son fundamentales para hacer del análisis económico una herramienta muy útil para interpretar y ayudar a transformar la realidad. Esto ha permitido a las tesis neoliberales, más arraigadas en el trabajo económico de base, parecer las opciones más científicas, racionales y por tanto realizables. Pero el pensamiento único es siempre mentira y la diversidad de conclusiones dentro del rigor analitico existe, porqué todas las ciencias tienen sus límites.

Como vemos constantemente el reconocimiento de estos límites no es muy común y lo que es peor la divergencia con la opinión de ciertas instituciones económicas se ha castigado etiquetando estas voces de demagógicas cuando hay otras maneras de entender el mundo y de hacer las cosas. Por este motivo son especialmente bienvenidas dos propuestas, que originadas en el mundo de la económica y con una fuerte crítica al sistema actual, fundamentan sus argumentos en los datos y en el análisis científico. Podemos encontrarlas en forma de libro.

El primero de los libros, Le capital au XXI siècle, es un libro del economista francés Thomas Piketty, director de l’École des hautes études en ciències socials y profesor de la Paris School of Economics. El libro se centra en las desigualdades creadas por el capitalismo. Edifica toda su teoría sobre una tesis fundamental: los rendimientos del capital se han demostrado más o menos constantes en el tiempo y muchas veces superiores al crecimiento lo que provoca, cuando no se interviene mediante impuestos, que la riqueza tienda a concentrarse en cada vez menos manos. Thomas Piketty y sus coautores se han dedicado a recoger cerca de 300 años de información sobre la recaudación de impuestos en diferentes países.

El autor llega a la conclusión que el determinismo econòmico del sistema es ciertamente relevante pero son más importantes las decisiones políticas. Y esta es la parte más controvertida del libro en ella se afirma que aún podemos salvar el capitalismo de si mismo y conseguir que este sea una herramienta de la democracia para generar riqueza, si somos capaces de instaurar un impuesto económico sobre el capital y erradicar los paraísos fiscales a partir del estado como poder público.

El segundo libro se titula La economía del bien común y està escrito por Cristian Felber, escritor y economista austriaco y miembro fundador de Attac Austria. Desde otra perspectiva, Felber pone la avaricia subyacente al capitalismo como problema último de la economía y postula un nuevo modelo de valoración y viabilidad de las empresas donde también se tienen en cuenta criterios medioambientales, derechos de los trabajadores y distribución de los beneficios. Propone que estos criterios sean asumidos por las propias empresas y sean la base de su evaluación en lugar de criterios estrictamente contables. Todo esto en un marco de autogestión y autoorganización locales dejando un lugar mínimo para el estado.

En definitiva y creo que es noticia la izquierda dispone de nuevas alternativas económicas solventes que permiten que los ciudadanos y ciudadanas podamos decidir conscientes e informados pero sobre todo de forma libre.