Economía tabú: lo que no se puede decir en campaña

“Los que quieran una devaluación deberán esperar a otro gobierno”. Cristina Fernández arengaba así a militantes y funcionarios. Su gobierno, relataba la presidenta, continuaría defendiendo “el Modelo”. La Casa Rosada era una fiesta. Y, cuándo no, Ella se acordó de Él. “Tengo sus mismas convicciones”. Por eso, explicó, continuaría cuidando el valor de la moneda. Corría el 6 de mayo de 2013. Pero la presidenta, finalmente, no cuidó la moneda: la devaluó un 16 por ciento en sólo dos días. Así empezaba el 2014. La inflación, sin embargo, “se comió” la devaluación. Y desde que los presidenciables anunciaron sus candidaturas, la devaluación se convirtió en un tema “tabú”. En una palabra maldita. Es que en tiempo de campaña es “piantavotos”. ¿Cómo hablar de economía, entonces, sin hablar de devaluación? Quizás los asesores de imagen tengan la respuesta.

Billete de Evita

DESTAPE. Haz lo que yo digo, pero no lo que yo hago.

La función de los asesores de imagen, según el publicitario Gabriel Dreyfus, de ninguna manera es aconsejar sobre este tema en particular. “Los presidenciables -aclara- deben apoyarse en sus equipos económicos”. Pero, para Enrique Zuleta Puceiro, titular de la consultora OPSM, los referentes económicos, sólo se han animado a señalar que “en algún momento habrá que cuidar la macro”, pero hasta ahora no explicaron cómo lo harían sus espacios políticos.

Tiempo de campaña. Entre los candidatos y los votantes existe cierta “complicidad” , interpreta Carlos Fara, dueño de la agencia homónima, con la cual trabajó en ciento de campañas electorales en toda América Latina. “Como la sociedad no juzga de la misma manera al gobierno de turno que a sus adversarios, éstos aprovechan y esquivan ciertos temas sensibles”. Según el fundador de la consultora Persuación Argentina, Martín Baintrub, las encuestas marcan, más allá de la recesión e inflación, “conformidad” social en materia económica. De esta manera, plantear una eventual devaluación sería contraproducente. “La sociedad -recuerda- asocia la devaluación con el caos”. Y nunca se sabe, insiste, cómo podría repercutir en los medios de comunicación. Por eso, habría que esperar hasta las PASO. “El candidato que pierda terreno en las primarias de agosto -analiza- podría arriesgarse a proponer un plan disruptivo que incluya la palabra devaluación”. Todos los asesores de imagen consultados por EPH[ARG] acuerdan que la agenda económica será “fundamental” en las elecciones. Por el momento, las encuestas marcan el día a día de la campaña.

Elecciones y después. “Lo de los cien días es un mito”. Entonces, para Carlos Fara, el candidato que llegue en diciembre a la Casa Rosada no debería tomar decisiones apresuradas: “La sociedad argentina ha demostrado que puede esperar mucho tiempo. Quizás un año y hasta dos”. Llegado el caso, aconseja Martín Baintrub, los expertos económicos deberían anunciarla con tiempo, explicar por qué la devaluación es lo mejor para el país, “enumerar los problemas que podría causar en el corto plazo, pero resaltar los beneficios en el mediano plazo”. Sin embargo, la historia ha demostrado, según este asesor, que el presidente devalúa cuando no le queda otra opción. “Y para eso no existe ninguna estrategia comunicacional efectiva”.

El autor lo publicó en Diario Perfil el 8 de febrero de 2015.