Editorial: A todos los periodistas independientes cubanos. Por Tania Quintero

Estimados colegas, de la isla y del exilio:

Nuestro enemigo son los Castro, pero también lo es Yoani Sánchez, una mujer a la que llevan más de seis años inflando y que a golpe de talonario, “premios”, “libros”, “invitaciones” y “viajes” promovidos por patrocinadores que no muestran sus caras, se ha propuesto omitir la historia de veinte años del periodismo independiente cubano.

    Ante los intentos de menosprecio y ninguneo, por parte de una mujer sin curriculum disidente ni periodístico, los periodistas independientes cubanos, muchos de los cuales hemos estado horas, días, semanas, meses o años encarcelados; hemos sufrido interrogatorios, mítines de repudio y represiones, y muchos vamos a terminar nuestros días en los países que nos han dado asilo político, no podemos permitir que Yoani Sánchez ni nadie nos pretenda ignorar, ningunear, menospreciar y mucho menos acallar.

Desde dentro o desde fuera de Cuba, los periodistas independientes llevamos veinte años reportando la realidad de nuestra patria, la mayoría sin demasiados recursos, pero con dignidad y humildad. Y eso ni Yoani Sánchez ni sus patrocinadores, con todo el dinero e influencia que puedan tener, lo pueden borrar porque les salga de sus narices.

Entre mis colegas de La Habana existe un gran malestar hacia ella, por su ego y forma autoritaria de ser. Sé que casi ninguno quiere ‘quemarse’ diciéndolo públicamente. Los entiendo. Porque se habla de democracia y libertad de expresión… de dientes pa’fuera. Porque si a uno de los medios con los cuales ellos colaboran envian un trabajo crítico sobre Yoani Sánchez o sus proyectos, no se lo publican. Y para casi todos, los dólares que pagan por cada colaboración publicada les hacen falta para vivir.

Pero eso también hay que denunciarlo, al Comité para la Protección de los Periodistas, Reporteros sin Fronteras, Sociedad Interamericana de Prensa y el resto de organizaciones de periodistas existentes en el mundo. No debemos autocensurarnos ni tener miedo a los cartelitos que enseguida te quieren colgar, de que si ‘el enemigo’, si ‘la unidad’… Y que en 55 años lo que han creado es hipocresía y doble moral.

Pero tampoco debemos permitir que medios que dicen defender la libertad de prensa, censuren un texto por ejercer nuestro derecho a criticar. Si abiertamente criticamos a Fidel y Raúl Castro, nadie nos puede impedir que critiquemos también a Yoani Sánchez.

No vale arrancarle la tira del pellejo a puertas cerradas: hay que decirlo por Radio Martí, que pertenece al gobierno de Estados Unidos y, por eso mismo, se supone que es una emisora abierta, tolerante y democrática. O escribirlo y enviarlo al medio con el cual habitualmente colaboremos. Y si no lo publican, se sube a un blog la denuncia y el texto. Y así queda constancia en internet.

No permitamos que nadie, absolutamente nadie, por muy famoso y poderoso que sea, llámese como se llame, trate de arrancar de cuajo las miles y miles de cuartillas que en estos veinte años hemos escrito los periodistas independientes cubanos.

Desde Lucerna les envío mi más sincero abrazo,

Tania Quintero Antúnez
26 de mayo de 2014

Postdata.- Esta carta nadie me la sugirió ni con nadie la consulté, es una iniciativa personal. Si hace 40 años, cuando en 1974 empecé a escribir como periodista, nunca pedí permiso, ahora, a mi edad y viviendo en Suiza, menos lo voy a hacer.

Blog de Tania Quintero.