El juego menos educativo: reforma por reforma, y tiro porque me toca

5 meses en la universidad me han bastado para comprobar de primera mano cuál son las carencias organizativas del sistema universitario español. Expongo mis ideas en este post en USCbase a la reforma LOMCE de educación que se nos quiere imponer (más que implantar) próximamente, sin hacer mayor crítica que partiendo de mi experiencia como estudiante de Periodismo en la Universidad de Santiago de Compostela.

Primeramente, tomando a esta nueva ley en su conjunto, me gustaría destacar la falta de tacto y consenso que he destacado ya en otras entradas y que tanto debería relucir en una democracia; porque, más que relucir, brilla por su ausencia. Y no solo es una ley sin acuerdo ni apoyo político, sino que el consenso falla hasta con lo más elemental de la sociedad: las personas.

La reforma se trata de un debacle de imposiciones adoptadas así y asá sin contar siquiera con expertos en la materia, sin hablar con los dirigentes de las universidades del país y, mucho más manifa educacióngrave, sin consultar apenas con los jóvenes y las familias, que luego salen a la calle en manifestaciones cada vez más inútiles y lo único que el Gobierno trata de hacer es reducir a la mitad el número de protestantes. Quitarle magnitud no significa quitarle importancia ni, mucho menos, realidad.

Profundizando en cómo he vivido la universidad todo este tiempo, he de decir que ha sido una experiencia muy gratificante, enriquecedora y útil para la madurez estudiantil; no lo niego. Los problemas vienen de más allá, pues no es el contenido, sino la forma o la organización, que es lo que no parecen entender los señores del Estado. Con esto me refiero a cosas como: bajas con una dudosa posibilidad de que un compañero te sustituya eficazmente, profesores que se ven obligados a recorrer media ciudad y a llegar 20 minutos tarde, tropiezos de horarios entre clases, tutorías de ciertas asignaturas que coinciden con horas de clase de otras asignaturas, incompatibilidad entre distintas universidades aunque la carrera sea la misma, falta de dotación de muchas universidades fruto de los recortes, profesores anticuados u otros con apuntes copiados descaradamente de Wikipedia… En el fondo son este tipo de cosas las que hacen un tanto caótica la situación universitaria española.

Además, para solucionar esto, es indiferente el número de años en los que consiste un grado, ya que tanto se empeñan en variarlo. Y ya si entramos en este tema, tampoco es muy favorable: la LOMCE contempla grados universitarios de 3 años y otros 3 de Máster (en lugar de 4 y 2 respectivamente), dándole así un mayor peso a estos últimos para la formación aún sabiendoFeatured image
que sus desorbitados precios están al alcance de muy pocos. No sé en qué piensa nuestro Ministro cuando dice que con grados de 3 años las familias tendrán que desembolsar menos dinero, si de este modo lo único que se hace es desprestigiar a esta formación a favor de los Máster, mucho más caros y elitistas.

Y me gustaría también tirarle una breve flecha envenenada a la Unión Europea y a Bolonia, otro plan educativo con falta de consenso. ¿De dónde sacaron que los exámenes después de Navidad nos beneficiaban? Lo único que hace esto es arruinarnos las fiestas. ¿Y por qué asignaturas mayoritariamente cuatrimestrales? Uno acaba la carrera sin saber qué asignaturas de la enorme lista ha tenido exactamente, además de la poca flexibilidad que esto ofrece, pues no es raro ver a profesores explicando tarde, mal y arrastro. No sé dónde se ve la mejora.

Las sucesivas reformas educativas son un buen ejemplo de una de tantas leyes totalmente impuestas y absolutistas que cada Gobierna cocina a su gusto dejándonos a la sociedad civil con una importante sensación de cero a la izquierda (“a la izquierda”, qué curioso). Y es que ya se oye por la calle: “y viene este, y lo cambia; y luego viene el otro, y lo cambia de nuevo”.VINETA-REFORMA

Todo esto en cuanto a la universidad queriendo dejar a un lado los niveles educativos anteriores, o al menos para otra entrada. Y va a ser mejor así, porque para eso tengo más munición.

Mauro Bastón~