Google quiere ser una empresa de videojuegos

Google quiere convertirse ahora, poco a poco, en una compañía de videojuegos (además).

Según los informes presentados, YouTube, el brazo gigante de la videoreproducción de la gran G, tiene intención de gastarse mil millones de dólares en comprar Twitch, un servicio de streaming para videojuegos de consolas de última generación, como las más modernas Xbox y PlayStation. Esto puede parecer una maniobra para ampliar el alcance de YouTube, pero también es una señal inequívoca de que Google quiere aumentar su pedazo de la tarta por cuenta de aquellos gamers que pasan sus horas jugando frente al televisor.

En cierto sentido, el acuerdo puede ampliar significativamente el alcance del imperio del vídeo de YouTube. Según los datos de la propia Twitch, nacida en 2011 como una spin-off del servicio de streaming Justin.tv, la empresa ya atesora más de 45 millones de usuarios, y más de un millón de miembros de la plataforma suben vídeos mensualmente. Además, tiene acuerdos para emitir exhibiciones de videojuegos con empresas como Gamespot (de CBS Interactive), Joystiq o Destructoid.

Pero este acuerdo también puede ayudar a Google a obtener una sujeción firme en el mundo de las consolas de videojuegos, algo que la compañía está explorando, aparentemente, en múltiples niveles desde hace ya tiempo. Las malas lenguas dicen que Google prepara su propia consola basada en su sistema operativo Android. Twitch sería una manera ideal de cerrar la brecha entre su hardware de salón y los servicios de Internet existentes del gigante en la web, y pondría a la compañía en un nuevo camino hacia la competencia videojueguil, con Microsoft y Sony principalmente.

Google es, en el fondo, una empresa que vende publicidad, y los jugones son carne de cañón para los anunciantes: un público joven, con un promedio de 31 años, con aficiones obsesivas y un elevado nivel de consumismo. Además, a menudo, profundamente comprometidos con sus juegos, dedicándoles largas sesiones y compartiendo sus experiencias con otras personas a través de sistemas multijugador y por medio de canales sociales en línea, así como, también, usando servicios de vídeo como Twitch .

Es por eso que Google quiere no sólo Twitch, sino también su propia consola de videojuegos. Y si el acuerdo prospera, es posible que pueda hacerse con ambas. Además, en cierto modo, puede ser capaz de integrar YouTube con las consolas en donde Twitch ya esté disponible: Xbox One y Xbox 360 de Microsoft, Sony PlayStation 4 y Ouya, una consola Android desarrollada de manera independiente.

Hoy en día, Twitch ya permite subir vídeos de juegos, previamente grabados, a YouTube, pero sí también se incluyen los propios videos en vivo de Twitch dentro del tubo, se podrían conectar ambos servicios en televisores de todo el mundo. Y eso sólo sería el comienzo.