Hacienda falla y condena al país… y a las Reformas

Finalmente, ante la evidencia estadística Hacienda da su brazo a torcer y acepta un crecimiento inferior al pronosticado.

No es solamente una cifra o un ajuste pequeño, noooo, la SHCP recorta una tercera parte el crecimiento económico del país, una verdadera tragedia para los millones de desempleados, subempleados, empleados temporales e incluso para las empresas, que ya ven amenazada su liquidez y la salud de sus resultados financieros.

Hay dos gravísimas situaciones:

El que el país crezca 2.7%, como ahora corrige Hacienda (lo que se interpretaría como techo o postura optimista) significa que NO crecemos, si lo vemos por el lado del PIB per cápita: el crecimiento poblacional se come es crecimiento completito, y peor si lo vemos contra el crecimiento de los segmentos poblacionales intermedios, que demandan bienes y servicios, empleo e inversión; el crecimiento es NADA tirando a negativo.

La realidad nos lo demuestra paso a paso, como se expande la miseria de millones de mexicanos, sumados a la odiada economía informal, al delito y a la migración intra-nacional o transfronteriza. Lo que Hacienda dice al corregir es que no sólo no mejoraremos sino que la situación va para peor.

Este pobre crecimiento tiene dos orígenes: el inveterado crecimiento paupérrimo de la economía (ya no se desde que decenio o sexenio este país no crece sobre los criterios citados arriba) y por el efecto perniciosos del ajuste fiscal, le dio en la madre al flujo neto liquido de la las empresas, a sus precios finales, su EBITDA y a su utilidad después de impuestos, consecuentemente tomaron un postura defensiva ante el ataque fiscal, reduciendo nomina, reasignando recursos entre líneas de producción, postergando inversiones y exigiendo más rentabilidad (ROI) a filiales y representantes, pasando por cuchillo a sus proveedores y arrendatarios… ni hablar así son las guerras corporativas: no toman prisioneros.

Videgaray estuvo varios días coqueteando con que los pronósitcos de Banco de México y su encuesta estaban mal, que el país si crecería lo proyectado, hasta que vinieron las cifras del INEGI que impidieron el juego aritmético para que Hacienda sostuviera su postura, NO, trágicamente el país no va a creer una cifra decente; esto indica cosas bastante serías:

Por un lado Banxico y su autonomía lo confirman como la entidad más sería del país en términos económicos, juega un papel discreto y de bajo perfil en lo que a pronósticos se trata, más bien en un estricto supervisor de indicadores de coyuntura bajo una línea de mediano plazo, para intervenir en contra de presiones excepcionales sobre tasas de interés, inflación y tipo de cambio (todos ellos de forma dinámica)

Mientras que Hacienda, si bien tiene funciones técnicas fundamentales, su voz está más del lado optimista del gobierno, contribuyendo a panoramas rosas que vistan la función ejecutiva; dirían “no escuchen a los pesimistas, nosotros sabemos cómo hacerlo” y ¡CRASH! Choque de frente con la realidad, el optimismo es insostenible y ahora tendrán que hacer las justificaciones y afirmaciones favorables a la presidencia, pero ¡no es posible! El mayor riesgo estratégico es cuando han prometido el oro y el moro de las Reformas, cuando privatizando, abriendo la economía, rescatando, extendiendo acuerdos bi y multilaterales este país nada más no crece siquiera para satisfacer la demanda de trabajo formal (que es muchísimo para la historia de los últimos lustros) y ni en sueños el salario real (mídanle ad libitum)

El trabajo de proyección en Hacienda es vergonzoso y peor aún por su empecinamiento en ser optimista; si en lo privado ha sido realistas están fallando a los ciudadanos, pero al menos estarían trabajando en un escenario sólido ¿o no? o en escenarios populistas oportunistas (¡¡¡¿?!!!)

 

LA CAMINERA

Hoy ¿quién asegura honesta e indefectiblemente el beneficio de la Reformas? una sola de ella, la Fiscal (miscelánea fiscal ya lo dije antes) es una zancadilla a empresas y consumidores; parece que se toma a la ligera la teoría económica.

¿Qué esperamos de la recaudación o vendrá de nuevo la subestimación del precio del petróleo a salvarnos el cogote?

Bueno la cosa está tan mal, que hasta el mismo insensible mercado accionario (IPC de la BMV) no ha crecido desde las elecciones pasadas (miren los promedios móviles na’más)