José Murat es el Talibán potentado.

De hombre pobretón que declaró sólo tener la casa que le heredaron sus padres en Ciudad Ixtepec, ahora José Murat, ex gobernador de Oaxaca, puede sentirse satisfecho: viaja en avión privado, tiene por lo menos siete constructoras y saca a ex gobernadores de la cárcel, según el mismo declaró.

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En su último viaje a la ciudad de Oaxaca, el día martes pasado, ya no vino por tierra o en vuelo comercial, presumió a los conocedores su nuevo avión, el H25-B, con matrícula XA-JMC.

Sí, como nuevo rico o quizá rico empoderado, la matrícula de su avión lleva las siglas de su nombre, JMC: José Murat Casab, en el que voló el miércoles al aeropuerto de Toluca, con una dama de compañía.

El avión estuvo estacionado en el aeropuerto de Xoxocotlán desde el mediodía del martes hasta el mediodía del miércoles, mientras el ex pobretón ex gobernador se dejaba querer por sus empleados y aspirantes a serlo, como el que desde la delegación de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación quiere convertirse en el promotor de la adelantada candidatura del director del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores a la silla que dejó el papá.

No es para menos, porque aunque insiste que sólo es un pobre venadito que habita en la serranía, la periodista Carmen Aristegui le pudo documentar que cuenta con al menos siete empresas constructoras que hacen negocios con los gobernadores de Oaxaca, Veracruz y Chiapas.

Las empresas del ex gobernador oaxaqueño fueron denunciadas por un ex diputado local panista del estado de Chiapas de haber obtenido de manera fraudulenta poco más de mil 800 millones de pesos en obras que no entregaron concluidas, muchas ni siquiera fueron iniciadas y las pocas que sí se hicieron, fueron con materiales de mala calidad.

En la denuncia que se presentó ante la Procuraduría General de la República se establece que cuatro de las constructoras comparten números telefónicos y domicilios en los estados de  Veracruz, Chiapas y Oaxaca, a pesar de que oficialmente se presentan como independientes.

De las siete empresas constructoras que han obtenido contratos millonarios en los estados de Veracruz y Chiapas, destaca especialmente la Compañía Constructora del Sureste, S. A. de C. V., por ser la que opera en Oaxaca y ha sido denunciada como propiedad del ex gobernador José Murat, a través de un prestanombres: José Manuel Flores Ríos.

En diciembre de 2011, la Secretaría de las Infraestructuras del gobierno de Oaxaca sorpresivamente dio conocer que el Distribuidor Vial de Cinco Señores había sido adjudicado a Constructora del Sureste, lo que desató las críticas de los constructores oaxaqueños y la denuncia de que el dueño real de la empresa es José Murat.

Según se denunció en el estado de Veracruz, el chofer vuelto empresario y supuesto dueño de Constructora del Sureste, está desaparecido desde fines de febrero, el mismo tiempo que la construcción del  Distribuidor Vial de Cinco Señores avanza con paso de tortuga en la ciudad de Oaxaca.

Aunque el ex gobernador José Murat negó que tuviera alguna relación con la empresa, sí aceptó que tuvo las manos metidas en el gobierno del anterior gobernador chiapaneco, Juan Sabines, a grado tal que obtuvo la excarcelación del también ex gobernador Pablo Salazar, preso por peculado.

El ex mandatario oaxaqueño reconoció su intervención en ese tema político al que, según él, fue convocado por Fernando Ortiz Arana, ex dirigente nacional del PRI, para que ayudara a crear un mecanismo inteligente, que resolviera la  absolución de Salazar en noviembre de 2012, sin violentar la ley y a semanas de que concluyera el sexenio de Sabines.

Ciertamente, de negocios y negociaciones sabe El Talibán, como reconocían sus amistades a José Murat.