La Asistencia Financiera

asistencia financeira - LendingmemoHace poco participé en un proceso de selección para realizar unas prácticas remuneradas de 6 meses en uno de los despachos de abogados medianos/grandes de España, en el que tuve que realizar un examen sobre Derecho Mercantil. El examen consistía en 6 preguntas de las cuales había que responder dos de ellas (en inglés!). Lo cierto es que tuve suerte, sabía responder 5 de 6 preguntas, y en concreto, podía extenderme mucho con 3 de ellas. Pero hubo una pregunta me dejó totalmente en blanco. El título de esa pregunta era: ¿Qué es la asistencia financiera?

Obviamente, a priori uno diría que la asistencia financiera es la prestación de ayuda económica para comprar o invertir en algo, una especie de apalancamiento financiero, pero lo cierto es que no tenía ni idea de que era la susodicha asistencia financiera.

Tras el examen, en el trayecto en metro desde plaza castilla hasta el barrio madrileño de pacífico (17 paradas de metro!) tuve tiempo de sobra para indagar y leer algo sobre la misteriosa pregunta.

Aparentemente, la asistencia financiera era una práctica prohibida de apalancamiento financiero en el ámbito societario.

Al llegar a casa seguí leyendo un poco más.

Concretamente, la asistencia financiera puede ser definida como aquella situación en la que una sociedad auxilia financieramente a un tercero para que este adquiera sus participaciones o acciones (las de la sociedad).

Es decir, cuando un tercero adquiere acciones/participaciones de una sociedad mediante prenda o garantía, fondos, créditos o préstamos de dicha sociedad o de su sociedad dominante.

Es una forma de asistencia financiera totalmente prohibida por los artículos 143 y 150 de la Ley de Sociedades del Capital.

Sociedad Limitada:

Artículo 143. Negocios prohibidos a la sociedad de responsabilidad limitada.

1. La sociedad de responsabilidad limitada no podrá aceptar en prenda o en otra forma de garantía sus propias participaciones ni las participaciones creadas ni las acciones emitidas por sociedad del grupo a que pertenezca.

2. La sociedad de responsabilidad limitada no podrá anticipar fondos, conceder créditos o préstamos, prestar garantía, ni facilitar asistencia financiera para la adquisición de sus propias participaciones o de las participaciones creadas o las acciones emitidas por sociedad del grupo a que la sociedad pertenezca.

Sociedad Anónima:

Artículo 150. Asistencia financiera para la adquisición de acciones propias y de participaciones o acciones de la sociedad dominante.

1. La sociedad anónima no podrá anticipar fondos, conceder préstamos, prestar garantías ni facilitar ningún tipo de asistencia financiera para la adquisición de sus acciones o de participaciones o acciones de su sociedad dominante por un tercero.

2. La prohibición establecida en el apartado anterior no se aplicará a los negocios dirigidos a facilitar al personal de la empresa la adquisición de las acciones de la propia sociedad o de participaciones o acciones de cualquier otra sociedad perteneciente al mismo grupo.

3. La prohibición establecida en el apartado primero no se aplicará a las operaciones efectuadas por bancos y demás entidades de crédito en el ámbito de las operaciones ordinarias propias de su objeto social que se sufraguen con cargo a bienes libres de la sociedad.

En el patrimonio neto del balance, la sociedad deberá establecer una reserva equivalente al importe de los créditos anotados en el activo.

El objetivo de esta prohibición es evitar que un tercero (o el propio órgano administrativo de la sociedad) ponga en peligro la viabilidad de la sociedad cuyas acciones o participaciones piensa adquirir. Es por este motivo por el que se impide que la sociedad anticipe fondos (para no perder ni arriesgar su tesorería) o que grave sus propios activos (sin ser la destinataria de los préstamos bancarios que justifican esas cargas).

Efectos de la prohibición. En caso de asistencia financiera, la jurisprudencia ha venido aplicando el artículo 6.3 del código Civil, por el que se declara la nulidad del acto realizado en contravención de norma imperativa.

Hasta aquí la explicación teórico jurídica, un tanto compleja e inservible para aquellos que no han dedicado sus años de juventud al derecho.

En cristiano. Para los que quieran conocer el efecto práctico de esta figura, con objeto de obtener un conocimiento útil en sus andaduras profesionales o empresariales, añado una serie de situaciones prácticas en las que podría darse esta figura:

La primera gran prohibición: Una sociedad anticipa dinero a su futuro socio o adquiriente para que con esos fondos, pueda realizar la compra. Es decir, que la sociedad está pagando la compra de sus propias acciones/participaciones.

Aparentemente no parece algo tan perjudicial. La sociedad anticipa financiación a alguien, y probablemente dicha cantidad deba ser devuelta con intereses. No obstante, lo que se trata de evitar es que esa operación ponga en peligro o suponga un perjuicio para los acreedores de la sociedad y para los propios socios de la sociedad.

Ejemplo:

Dadivoso S.L. concede a Don Ernesto de Mendoza 1000 euros de su patrimonio social para que éste adquiera participaciones sociales de Dadivoso S.L.

En un principio, existen casos en los que los tribunales han permitido actuaciones de este tipo, no obstante, el auténtico conflicto vendría dado cuando esos 1000 euros hagan peligrar la solvencia de la sociedad, por ejemplo haciendo disminuir el capital social mínimo (3000 Euros) de Dadivoso S.L.

La segunda gran prohibición: Una sociedad presta garantías al tercero, recayendo dichas garantías en bienes de la sociedad.

Ejemplo:

Dadivoso S.L. permite a Don Ernesto de Mendoza hipotecar un bien de dicha sociedad para garantizar un crédito de un banco. Es decir, Don Ernesto pide 1000 euros al banco, y el banco le pide una hipoteca, a lo que Dadivoso S.L. ofrece bienes propios (ejemplo: un local propiedad de la sociedad) como garantía del pago.

El conflicto aquí vendría dado por un lado en caso de concurso de la Sociedad Limitada, ya que el Banco podría retener el local y evitar que sea ejecutado por los acreedores de la sociedad para el pago de sus deudas. Y por otro lado, en caso de impago al banco por parte de Don Ernesto, dicho banco podría ejecutar la hipoteca establecida sobre el local, en perjuicio tanto de los posibles acreedores de la S.L., como de los propios socios de dicha S.L.

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