La genialidad del SIMADI (Sistema Marginal de Divisas).

En una economía petrolera, como la venezolana, que se respete debería casi por ley existir comodidad para el pueblo, eficiencia en el manejo de los recursos y como no, un país en vías de desarrollo (un país potencia). La realidad choca de frente con la tendencia que se ha dado en el país durante 15 años, sí específicamente desde la llegada del ex presidente Chávez (ya fallecido) y que ahora continua su heredero Maduro con una versión pobre y desactualizada del anterior presidente.

Hace años existe un control cambiario en Venezuela, un sistema que permite ”regular” las divisas en el país. Esto sucede con la falsa creencia de impulsar la economía pero ha quedado demostrado que un ”control de cambio” no puede ser objeto del largo plazo. Es decir, debería suceder en un momento determinado, por algo en especifico y luego levantarse dicho control. De lo contrario el sistema económico deja de ser productivo.

Sobre la base de esto, se han creado organismo como CADIVI, el SICAD I y II, CENCOEX y recientemente algo que han bautizado como SIMADI o Sistema Marginal de Divisas. Ahora hay tres tasas diferentes para manejar el dólar en el país (más controles). Una tasa preferencial a Bs. 6,30, el SICAD que antes era SICAD I y II con una tasa de apertura de Bs. 12 y que puede cambiar… y el SIMADI. El Sistema Marginal de Divisas que viene a ser un mercado libre y que en realidad ratifica al dólar paralelo. Aunque usted no lo crea estas son las tres genialidades que ahora impulsa el gobierno para intentar levantar la economía del país.

El asunto aquí gira en torno a que han tenido una bonanza petrolera, en dólares, y más de una década para potenciar a Venezuela y contrario a esto la supuesta revolución, que no es revolución nada, solo ha robado y estafado al pueblo. Desde mi humilde opinión no permita que le apliquen la operación marginal. Levante su voz y haga sentir el descontento.