La rebelión uniformada

En febrero del año pasado un gran porcentaje del país aún desconocía lo que pasaba en Tierra Caliente. Lo que empezó como un movimiento insurgente, de auto conservación, pronto se convirtió en una revuelta visceral. Después de haber combatido, los ímpetus devinieron en oportunismos. Quizá los autodefensas rasos no se imaginaban lo que significaba ser un Templario, quizá no conocían las mieles del poder y por eso querían acabar con ellos. Sin embargo, cuando probaron lo que se sentía conducir una camioneta del año, extorsionar, o incluso en algunos casos retornar a las células delictivas, asumieron que lo más fácil no era intentar vencer al enemigo, sino unírsele, o neutralizarlo y ocupar su puesto.

El 2014 comenzó con la primera caída del combate entre el gobierno y los grupos de autodefensa. Fue el sábado 4 de enero cuando la avioneta en que viajaba el vocero de las autodefensas, José Manuel Mireles Valverde, cayó en el municipio de La Huacana. Las causas del accidente quedaron poco claras, pero para ese momento Mireles ya era un personaje incómodo para el gobierno de Enrique Peña Nieto. Convaleció durante varios días en estado de gravedad, e hizo su reaparición al leer un comunicado con palabras que no parecían generadas por él, por lo menos no encajaban con el discurso que había manejado hasta entonces. Después confesaría que el “papelito” que leyó le había sido entregado por un funcionario de la Secretaría de Gobernación. El mensaje no sería colgado en un blog o transmitido en la Primera Emisión de Noticias MVS; el mensaje fue transmitido en cadena nacional.

Durante los cuatro meses transcurridos desde ese episodio, varios han sido los momentos en que la fractura entre los grupos se ha evidenciado. También hay que afirmar que la posición de Mireles no siempre fue congruente, y no siempre estuvo obligado por Gobernación para declarar sinsentidos como cuando afirmó que El Americano era un hombre honrado y que confiaba en él, el mismo Simón que la semana pasada lo desconoció como vocero.

Otro nombre es relevante en esta historia: Estanislao Beltrán, ese hombre de baja estatura con una barba que le cubre la mitad del rostro, de apariencia bonachona y que se enfrentaba a las cámaras y micrófonos con la misma vehemencia con que lo hacía Mireles. Ese Papá Pitufo que salió en los diarios nacionales del sábado, con un uniforme de la nueva Fuerza Rural, compartiendo cuadro con el apagafuegos consentido del presidente, Alfredo Castillo. El mismo que dijo que nunca cesaría la lucha, el mismo que decidió uniformarse.

El Partido del Estado regresa, para quien no lo crea esta muestra de una estrategia (maestra, hay que decirlo) de cooptación, de sumar a los incómodos, de atraer a lo que parece imposible neutralizar, de estar con el PRI o en contra de él, de dejar el cuerno de chivo contrabandeado por las armas de cargo, por un uniforme que significa más que la chaqueta, una foto que queda para la historia. Será una de las imágenes del sexenio. Una victoria para el Nuevo PRI con intestinos y corazón achacosos.

Viejas historias se vuelven a contar con personajes actuales: el cuento del líder loco, el loco que nunca se quizo alinear, los locos que un día son exiliados y vituperados, denostados hasta mancillar una imagen de por sí endeble, los locos como Mireles, como Andrés Manuel, los locos de poder, los locos de entusiasmo, de convicciones, de ideales, que pueden no compartirse, pero al fin y al cabo son sus ideas, locos segregados, desterrados, locos que no se resignan al exilio. Mireles y López Obrador no deben ser omnipotentes, mucho menos pretender la omnipresencia, pero deben seguir aguantando, porque esa locura es la esperanza de muchos.

Mientras tanto, la rebelión ya está uniformada.

 

La caja negra

Esta semana se presentó un ambicioso proyecto impulsado por PODER (Project on Organizing, Development, Education, and Research), que pretende destapar los malos manejos de las empresas, así como exponer las redes tejidas entre los hombres que definen la vida económica, y por ende la política del país. Quién es Quién Wiki debe ser adoptada no sólo por investigadores, también por ciudadanos que están interesados en la transparencia empresarial. En esta plataforma se podrá encontrar información que desnuda las entrañas de un mundo que hasta ahora es opaco: el mundo del dinero, de la alta dirección, de la macroeconomía, de las sillas y las alianzas entre el gobierno y los grandes empresarios. Quién es Quién Wiki es una herramienta que invita a los usuarios a intervenir de manera activa en la construcción de una nueva manera de hacer ciudadanía, desde y para los ciudadanos. Hoy se abrirá la caja negra.

 

@DanielRochaMx