La verdad siempre ha sido principio de la Revolución Cubana

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Palma Soriano.- La verdad, cual cruda y grave sea, ha sido principio de la Revolución Cubana desde los días del Cuartel Moncada, hace más de cincuenta años.

Allí en medio de un tribunal imparcial, los combatientes de las acciones de los cuarteles Moncada, en Santiago de Cuba, y ¨Carlos Manuel de Céspedes¨, en Bayazo, no escondieron sus responsabilidades.

Fue igual cuando el yate Granma y después en los días de la Sierra Maestra y el llano, a través de Radio Rebelde, nunca se disfrazó la verdad. El revés en un combate, el combatiente caído o herido mortalmente en una acción o accidente, eran dados a conocer por el incipiente medio de comunicación de la Revolución.

Desde el Primero de Enero de 1959, la verdad ha sido bandera de combate. La verdad de la Revolución no se escondió cuando se incumplió en la zafra del 70, al no alcanzar los 10 millones de toneladas; tampoco se dejó escuchar en los juicios a altos oficiales de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y el Ministerio del Interior que se vincularon con el narcotráfico y mucho menos frente a la traición de altos dirigentes.

El líder de la Revolución Cubana Fidel Castro advirtió y aseguró el Primero de Mayo del 2000, en su concepto de Revolución lo siguiente: REVOLUCION ES NO MENTIR JAMAS.

La verdad es primer principio y  principal arma que expone nuestro país en el enfrentamiento a las campañas de desinformación, en medio de la guerra de desgaste de nuestros enemigos, en medio de una ofensiva mediática por parte del imperio, que no cesa un solo día en un macabro empeño de destruirnos, empleando la mentira vestida; la verdad se abre paso y el tiempo es su mayor testigo.

El enemigo siempre nos incluye en la lista de países terroristas; en los días de Girón se hicieron prisioneros, aquí, mercenarios de origen cubano, entrenados, armados y pagados por el imperio para realizar sabotajes en Cuba.

La verdad de Cuba es tan absoluta, que un grupo de líderes religiosos norteamericanos, en carta dirigida al presidente Barack Obama, reclamando la necesidad de un diálogo con nuestro país, señala en una de sus partes: eliminar a Cuba de la lista de países patrocinadores del terrorismo de Estado, un tema irritante e innecesario en una relación ya tensa que le quita credibilidad a la lista en sí misma. La verdad, sencillamente, es política de principio, ético y moral de la Revolución Cubana. (Por: Carlos A. Simón Paisán)