Los crímenes impunes del victorioso Al Assad

El pasado dos de mayo, una caravana de siete autobuses con los últimos 300 combatientes de la oposición al régimen de Bachar Al Assad abandonaban la derruida ciudad de Homs. Tras la rendición de los rebeldes, las fuerzas gubernamentales tenían así vía libre para adueñarse de una población que han asediado y castigado sin piedad durante dos años. Mucho han cambiado las cosas desde que, en marzo de 2011, Homs se convirtiera en el escenario de las protestas de la juventud siria contra la dictadura, en la esperanza de hacer triunfar en su país los mismos aires de cambio que habían barrido a déspot…





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