Miquel Puig: ‘La salida del laberinto’

El camino para superar la crisis creando puestos de trabajo decentes

miquel puigAutor: Miquel Puig

Título: La salida del laberinto

Nº de páginas: 254 páginas en total

Editorial: Grup62

Probablemente éste sea el mejor libro que se haya escrito sobre la crisis que vivimos en España, Europa y Cataluña. No solo por los motivos que explica, sino la forma de argumentarlos, relacionarlos y explicarlos de forma que cualquier persona pueda entenderlo.

 Miquel Puig i Raposo, nacido en Tarragona en el año 1954, es Doctor en economía. Ha sido profesor de teoría económica, y durante la década de los noventa se dedicó a asesorar el Gobierno de la Generalitat, además de trabajar en empresas privadas de todo tipo. Regularmente publica artículos de prensa y actualmente trabaja en el sector universitario. ‘La salida del laberinto’ fue el primer libro publicado por el autor, que poco después – de hecho, Grup62 lo publicó al mismo tiempo – colaboraba en la edición del ensayo ‘Como Austria o Dinamarca, la Cataluña posible’. Así pues, estamos asistiendo a los primeros pasos del Doctor en economía en el mundo del libro y el ensayo a modo de libro. Un futuro que, visto y leído su presente más inmediato, se intuye beneficiario para él y para todo aquel que compre y lea sus libros.

‘La salida del laberinto’ es un libro explicativo de la monumental crisis económica, social, cultural y de modelo que vive el conjunto del continente europeo, y sobre todo países que han cometido y repetido errores estratégicos que les han llevado a la situación actual. El libro se centra, pues, en explicar las causas y qué ha llevado a éstas causas de la crisis en España y Cataluña.

El autor divide el libro en tres capítulos: En el primero – desde mi punto de vista el mejor libro sobre la crisis jamás escrito – se dedica a desmenuzar, una por una, las causas de la crisis, bajo el título de ‘Ya hemos estado aquí, la cuestión es porqué volvemos a estar aquí’. En el segundo, el autor intenta explicar ‘¿Por qué somos tan estúpidos?’, una buena forma de titular el capítulo, ya que realmente, leyendo el libro el lector seguramente pensará que el ser humano, por desgracia, tiende a pensar más bien poco – cada vez menos. Por último, el tercer capítulo trata exponer posibles soluciones a la crisis, bajo el precepto de ‘Cómo demonios saldremos de ésta’.

Una de las grandes virtudes de Miquel Puig es la capacidad para relacionar todas y cada una de las causas que él explica sobre la crisis, y darle un sentido lógico. Además, consigue explicarlo de forma que cualquier persona pueda entenderlo y crearse una opinión propia. La principal fórmula que sigue el libro es la comparación. Se comparan datos y estrategias de los distintos países europeos, de las distintas comunidades autónomas del Estado español para hacer entender lo que ha llevado a esta crisis, explicar los parecidos y las diferencias entre los datos examinados en cada situación, y analizar lo que conlleva cada dato y cada línea de actuación.

Las comparaciones, en ningún caso interesadas, sirven para establecer un mapa conceptual claro sobre el modelo socioeconómico español y, por lo que se extrae del libro, catalán. Además, el libro permite ver la diferencia de resultados y situación en un territorio como, por ejemplo, el País Vasco, con unas expectativas de crecimiento enfocadas a la mejora social y productiva constante, y territorios como las Islas Baleares o Cataluña, con una economía cada vez más enfocada a la grandeza rápida pero sin una base sólida y con buenas perspectivas a largo plazo. En este sentido, se deja patente la peligrosa línea que ha cogido Cataluña con respecto a su estrategia de crecimiento, que el autor se encarga de desmenuzar, explicar y valorar en el libro.

Cabe destacar que el libro está repleto de gráficos explicativos, que refuerzan el texto y las explicaciones del autor. Estos gráficos facilitan el entendimiento del lector sobre lo que se le está contando. Además, Miquel Puig se toma su tiempo para explicar lo que habrá en el gráfico y, una vez visto, explicar lo que significa y lo que se puede extraer como conclusión de esos datos.

Otro de los aspectos a destacar del libro es la constante recapitulación que hace el autor, con el objetivo de conseguir que el lector no pierda el hilo del libro. Además, las recapitulaciones permiten construir el hilo argumental, relacionar los distintos conceptos y, por si fuera poco, hacer ver a quien esté leyendo que la situación explicada guarda una profunda relación, directa o indirecta, con todo lo que previamente se haya explicado. Un buen ejemplo es en un apartado del primer capítulo, donde se relacionan en páginas consecutivas las distintas situaciones de la inmigración, los puestos de trabajo creados en España y sus diferentes comunidades autónomas, el auge de la construcción, el consiguiente alzamiento de la economía basada en la construcción y el peligro que eso supone a largo plazo, cuando ese auge se haya acabado y el modelo económico del tocho no tenga más tirada ni posible beneficio. Todos estos conceptos, Miquel Puig consigue relacionarlos de manera que el lector entienda la situación económica y social del país. Y, además, desmonta muchas de los argumentos escuchados a diario no solo en bares y conversaciones cotidianas, sino en periódicos, tertulias y actos políticos de todo tipo.

Una de las explicaciones que más se leen en el libro es que el modelo socioeconómico escogido por la mayor parte de España, incluyendo Cataluña, basado como hemos dicho en el crecimiento económico rápido pero no productivo, devalúa el mercado de trabajo al proponer más oferta de trabajo pero con una remuneración más baja y, por lo tanto, con menos requisito académico, que decepciona las expectativas de aquel que, con un nivel y un historial académico superior al que se le pide, ve como los que ‘menos esfuerzo por aprender’ han realizado aceptan las condiciones ofrecidas, muy a la baja de lo que realmente el puesto requiere. Esto, a la postre, repercute en el modelo educativo, “fundamental en cualquier sociedad para un progreso social y económico adecuado” según palabras de Miquel Puig. Y, como se extrae del libro en multitud de ocasiones, en España el sistema educativo sufre una desconexión total en el modelo social y económico, además de ir muy a contracorriente del modelo europeo. La principal causa, los bajos requisitos para conseguir un empleo en España – sin olvidar las medidas adoptadas por uno y otro Gobierno a lo largo de estos últimos años, cuando parecía que la educación española tenía mejores registros y mejores resultados a nivel estadístico pero sobre todo humano.

Volviendo a Cataluña, el libro deja patente el cambio de modelo catalán, que ha ido evolucionando de la forma que España lo hace, y a la vista están los resultados. Pero, ¿España ha arrastrado a Cataluña, y por consiguiente todos los males son culpa del Gobierno central, tal y como algunos sectores políticos quieren hacer creer aquí? ¿Es España la causante que la inversión en Cataluña ya no sea industrial sino que sea del sector turístico y de la construcción? Miquel Puig desgrana uno por uno todos los factores sociales y económicos, además de políticos, para demostrar que no. Y por ello, utiliza una comparación que no deja de ser admirable y, a la vez, señaladora. Nos sitúa en plena transición, donde estadísticamente la mayoría de comunidades españolas registraban unos índices de paro, mercado de trabajo, crecimiento social y económico similares, y nos marca la evolución durante distintas fases hasta llegar a donde hemos llegado. Y, lo más importante, explicando por qué y qué significa cada pequeño dato y comparación que nos muestra. Así pues, el autor deja patente que la culpa no es de España, ni siquiera de los banqueros estadounidenses ni de Europa. La culpa, como demuestra con numerosos datos y racionamientos, es de una mala estrategia de los distintos elementos de poder catalanes, que en busca del camino más fácil han dejado atrás una cultura y un modelo económico y social que había sido referente a nivel español, europeo e incluso mundial.

Así pues, la conclusión para Miquel Puig es clara: “No son necesarias políticas de negocio bienintencionadas, sino dejar de hacer lo que hemos hecho desde la Transición: gestionar el país sin saber dónde vamos”. Y, ya me permitiréis, parece claro que el modelo extensivo de más y más rápido es, como mínimo, discutible. Y, tal y como explica Puig su segundo libro, ‘Como Austria o Dinamarca, la Cataluña posible’, aún estamos a tiempo de salvar este precioso país llamado Cataluña.

Jordi Bracons de Juan