Pakistán: denunciados por blasfemia 68 abogados musulmanes.

¡El colmo de una ley absurda! Denunciados por blasfemia 68 abogados musulmanes

Lunes 19 May 2014 | 11:00 am
 
 

Lahore (Pakistán) (AICA):

 
La policía en el distrito de Jhang, en la provincia de Punjab, Pakistán, denunció por blasfemia a 68 abogados musulmanes, en su mayoría chiitas, que el 7 de mayo iniciaron una protesta contra un agente de policía. 

Según la denuncia, presentada por instigación de un líder extremista musulmán sunnita, los abogados habrían insultado al califa Umar bin Khattab, compañero de Mahoma. 

Los abogados estaban pidiendo el despido del jefe de la policía local, Umar Daraz, que había golpeado y detenido ilegalmente a uno de sus colegas. Daraz comparte el mismo nombre que el califa y por tanto los abogados, al pronunciarlo, habrían ofendido al compañero de Mahoma. En respuesta a este abuso, la asociación de abogados inició tres días de huelga, anunciando que la protesta continuará hasta que las acusaciones sean retiradas. 

El padre Yousaf Emmanuel, director nacional de la Comisión Justicia y Paz de la Conferencia Episcopal de Pakistán, comentó a la Agencia Fides: “El cargo contra los abogados está formulado de acuerdo con el artículo 295/a del Código Penal, por lo que es más leve, pero es una blasfemia. Se trata de otro caso más de abuso de esta ley. La cuestión es siempre muy delicada, nunca se sabe lo que puede suceder. Pero en este caso, creo que dentro de dos o tres días, gracias a la intervención de la política, el conflicto intra-musulmán se solucionarán sin consecuencias”. 

“Es diferente -agregó- cuando se trata de un cristiano. Entonces hay asesinatos o ataques masivos, sin siquiera la posibilidad o el derecho de defenderse. En septiembre de 2013, después de la masacre de cristianos en la iglesia de Peshawar, el presidente de la Corte Suprema dijo que si un lugar de culto de cualquier religión era profanado, los responsables serían acusados de blasfemia en virtud del artículo 295 del Código Penal. Pero en el caso del ataque a la Colonia San José de Lahore (en marzo de 2013), cuando algunas iglesias fueron arrasadas por extremistas musulmanes, aún no fue acusado nadie por blasfemia. Mientras tanto, el cristiano Sawan Masih injustamente acusado en ese momento, fue condenado a muerte. Hay una discriminación y aplicación selectiva de la absurda ley de blasfemia”. 

El distrito de Jhang es conocido por ser el lugar de nacimiento, en 2012, del grupo radical islámico “Sipah-e-Sahaba Pakistán”, uno de los grupos extremistas sunnitas más violentos del país. La blasfemia se convirtió en un campo minado para jueces, periodistas, abogados, activistas de derechos humanos, políticos, porque un paso en falso puede tener consecuencias mortales. La semana pasada un abogado y activista de derechos humanos, Rashid Rehman, fue asesinado en su oficina en Multan, Punjab, porque defendió a un hombre acusado de blasfemia. 

Las acusaciones de blasfemia aumentaron en la última década, según un informe reciente del “Center for Research and Security Studies”, think-tank con sede en Islamabad, en 2011 hubo 80 denuncias, en comparación con un sólo caso en 2001. 

La llamada “ley sobre la blasfemia” se compone de algunos artículos del Código Penal de Pakistán: el 295, que castiga la profanación de lugares de culto de todas las religiones; el 295/a, que castiga la ofensa de “sentimientos religiosos”. A éstos se añaden el 295/b sobre la profanación del Corán (punible con cadena perpetua), el 295/c por insultar al Profeta Mahoma (pena de muerte). Estos dos últimos párrafos fueron promulgados por pro-islamistas durante el período del dictador Zia-ul-Haq (1978-1988) entre los años 1984 y 1986.+