Palco de Prensa

descargaEl dilema político
Por: Gilberto LAVENANT
No se trata del proceso de elección interna del PRI, a nivel estatal, o el de carácter nacional, del PAN, que se llevará a cabo este domingo, que al final de cuentas son asuntos que solamente atañen a los miembros de dichos partidos políticos. El dilema que realmente debe preocupar, es el de la pretensión de renegociar la deuda del gobierno municipal de Tijuana, que atañe a todos los tijuanenses.

Los ayuntamientos de esta ciudad, en las últimas administraciones, ante la falta de recursos, por las deudas heredadas, han optado por el camino fácil, de refinanciar los montos de lo adeudado, dizque para obtener recursos adicionales, prolongando el período límite de pago, bajo el supuesto de reducir las tasas de interés y disminuir las aportaciones.

Hace unos días, el Alcalde Jorge Astiazarán Orcí, reveló que la renegociación de parte de la deuda de la ciudad, avanza y que próximamente la propuesta será presentada al Cabildo para su votación y envío al Congreso para su autorización. Como ocurre con los maridos engañados, los regidores son los últimos en enterarse de tales pretensiones.

Las deudas a renegociar, serían las que el gobierno local tiene con Banobras y el Banco Mundial, por unos 1,700 millones de pesos. Mediante este proceso, se pretende obtener los 400 millones de pesos, que el gobierno local se comprometió a aportar, para las obras de la llamada Ruta Troncal.

El dilema está, en abandonar ese proyecto, en tanto que el gobierno municipal de Tijuana, carece de recursos hasta para realizar los programas más elementales. O bien, “encharcarse” con una deuda mayor, y prolongar la angustia financiera durante decenas de años más.

Hay quienes, separan la propuesta y se pronuncian a favor de la renegociación, en la medida en que sea factible y reduzca un poco los montos de pago e intereses, pero que no se adquiera más deuda. En tales términos, se pronunció en días pasados, Rubén Ovando Ulloa, Coordinador Estatal de la Corriente Crítica del PRI.

Ovando sugiere, que se convoque a una consulta popular, para que sean los tijuanenses, quienes decidan si se debe seguir por el camino del endeudamiento público, para financiar la obra pública, o en su caso, dejar las cosas como están.

Hizo hincapié, en que ante el reciente anuncio que hizo el Alcalde Astiazarán, de continuar endeudando a la ciudad, por 25 a 30 años más, a pesar de que ya es considerada como una de las más endeudadas del país, se deben propunciar por un no rotundo.

“Las finanzas del gobierno de la ciudad –dijo-, se encuentran “enfermas”, lo que significa que el Dr. Astiazarán, no puede ni debe continuar dándole “mejoralitos” al “enfermo” y seguir viviendo de préstamos.

“En todo caso –advirtió- es hora de empezar a “curar” la “enfermedad” y señaló que Astiazarán Orcí, en vez de emprender la solicitud de endeudamiento, al Cabildo y al Congreso del Estado, deberá instrumentar de inmediato dos acciones.

La primera, consistente en implementar en el XXI Ayuntamiento, no una simulación, sino una real política de austeridad, eliminado gastos innecesarios. Que el gobierno haga un esfuerzo y “se apriete el cinturón”, pues señaló que la gente de Tijuana ya está haciendo un esfuerzo sobrehumano. Sobre todo, a partir de los efectos de la homologación del IVA en la frontera.

La segunda, que con valor, como responsable político de la ciudad, sostenga, ante el gobierno federal y del estado, la exigencia para que lleguen, en tiempo y forma, las participaciones federales que por ley le corresponden a Tijuana, y no simples préstamos, disfrazados de participaciones.

En cualquier momento, podrían empezar a aparecer, folletos y todo tipo de carteles o engomados, con la leyenda : NO MAS DEUDAS PARA TIJUANA. Es una postura, en la que coinciden muchos tijuanenses, en lo individual y como miembros de alguna organización.

Ovando advierte : “Al Alcalde, tenemos que ponerle un freno. Recomendamos gestionar recursos, no endeudar más al Ayuntamiento. Recomendamos presentar proyectos ejecutivos, para acceder a recursos federales y estatales”.

En todo caso, señaló que si el gobierno de la ciudad, pretende incrementar la deuda pública, “nosotros proponemos que sea bajo el esquema de la consulta popular, como instrumento para decidir, si debemos seguir por el mismo camino del endeudamiento público para financiar la obra pública”.

Por lo tanto, hizo un llamado a los regidores del XX Ayuntamiento, y a los diputados locales, a no aprobar más endeudamiento al Ayuntamiento de Tijuana, y en cambio, instrumentar la consulta ciudadana, para decidir este tema.

De manera especial, hizo otra propuesta : ejercer presión legal, social y política, sobre el Síndico Procurador, Arturo Ledezma Romo, para fincarle responsabilidades al exalcalde Carlos Bustamante, por las 564 irregularidades de su gestión administrativa, incluso promoviendo juicio político contra dichos personajes.

Lamentablemente, algo estrictamente legal, se convierte en un dilema político, pues cada quien cuida sus propios intereses. Por ello, independientemente de lo que opinen los tijuanenses, estos asuntos se resuelven mediante la añeja fórmula del mayoriteo. Y el “maiceo”, claro.

gil_lavenants@hotmail.com