Obama declara nueva batalla contra congresistas republicanos

5 Enero 2013

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El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, advirtió este sábado de que habrá “consecuencias catastróficas” para la economía global si el Congreso del país, no eleva a tiempo el techo de la deuda, y aseguró que no hará concesiones en esa batalla.

En su mensaje radiofónico semanal, Obama se refirió al gran reto que encara el Congreso estadounidense una vez sorteado el “precipicio fiscal”: el del límite de la deuda autorizada por el Congreso, que se encontraba en 16,39 billones de dólares y que ya se superó el lunes pasado.

El Congreso tiene ahora alrededor de dos meses para aumentar de nuevo el umbral y evitar que el país se declare en suspensión de pagos, y los republicanos buscan condicionar cualquier acuerdo a nuevos recortes en el gasto público, algo que la Casa Blanca rechaza.

“Algo en lo que yo no estoy dispuesto a hacer concesiones es en si el Congreso debe pagar o no lo adeudado en una cuenta que ellos mismos han acumulado”, señaló Obama.

“Si el Congreso se niega a otorgarle a Estados Unidos la capacidad de pagar sus cuentas a tiempo, las consecuencias para toda la economía global podrían ser catastróficas”, advirtió.

El mandatario recordó que “la última vez que el Congreso amenazó con tomar esa línea de conducta”, durante las negociaciones de mediados de 2011, “toda nuestra economía sufrió por ello”.

“Nuestras familias y nuestros negocios no pueden hacerle frente nuevamente a ese juego tan peligroso”, añadió. “Nuestra economía no puede hacerles frente durante ese proceso a más enfrentamientos prolongados ni a crisis fabricadas”, subrayó.

La Casa Blanca busca formas de evitar que se repitan los enconados debates en el legislativo del verano de 2011, que condujeron a la pérdida de la triple A en la calificación de la deuda estadounidense por primera vez en la historia.

Esa disputa se resolvió finalmente con una nueva subida del endeudamiento, aunque el Congreso postergó la solución más amplia al problema de la deuda y del déficit fiscal hasta después de la elección presidencial de noviembre de 2012.

Obama ha procurado separar las disputas en torno al presupuesto deficitario de EEUU y las que rodean al techo del endeudamiento nacional, pero los republicanos insisten en vincularlas, señalando que no se resolverá la deuda si no se ajusta el presupuesto.

La deuda nacional de EEUU es ahora mayor que el producto interior bruto del país.

BBVA emite bonos a 5 años casi dos años después: consigue 1.500 millones

BBVA ha realizado una emisión de bonos a cinco años por un importe de 1.500 millones de euros, la primera emisión de deuda corporativa del año a nivel global, según han informado a Europa Press fuentes del mercado.

El precio final de la emisión ha sido de 295 puntos sobre elmid swap, pero la referencia inicial era de 310 puntos. Las mismas fuentes precisan que la demanda ha sido superior a 5.000 millones de euros y explican que en la operación ha participado más de 400 inversores. Además añaden que los libros se han cerrado en menos de 2 horas.

La emisión, lanzada en la venta de oportunidad abierta por el descanso de la prima de riesgo al nivel de los 360 puntos básicos, ha tenido “muy buena acogida”, según las fuentes, que recuerdan que la última vez que el banco que preside Francisco González emitió bonos senior a cinco años fue en abril de 2011. Entonces, colocó 500 millones de euros con un cupón del 4,875%.

 

Posteriormente, se emitieron bonos a 2 y 3 años. A este respecto, insisten en que en esta ocasión se ha conseguido mejorar el precio respecto a las emisiones de septiembre y destacan lo “positivo” de la operación.

Además, la entidad presidida por Francisco González emitió cédulas hipotecarias a 5 años el pasado mes de noviembre a un precio de 260 puntos básicos sobre midswap, lo que significó financiarse más barato que España, algo muy poco común.

La deuda senior, como los bonos a cinco años emitidos hoy, se diferencia de las cédulas y otros títulos en que tiene como garantía sólo a la propia entidad y no otros activos como hipotecas.

EEUU evita el «abismo fiscal», pero no aclara el futuro de sus finanzas

GARA | Demócratas y republicanos deben decidir en dos meses una drástica rebaja de las prestaciones sociales o volver a elevar el techo de la deuda.
EEUU evitó ayer, en el último minuto, las consecuencias del «abismo fiscal» al aprobar el proyecto legislativo destinado a cancelar los efectos de esas crisis en la que el país permaneció, al menos técnicamente, durante un día.

Después de varias semanas de tensión, la Cámara de Representantes, dominada por los republicanos, cedió en la noche del martes y aprobó, por primera vez en veinte años, un plan que prevé un aumento de los impuestos para los más ricos. Además, convirtió en permanentes exenciones fiscales heredadas de la Administración de George W. Bush para la clase media y prorrogó el subsidio de emergencia por desempleo que beneficia a dos millones de estadounidenses, lo que impulsó a los mercados.

«Uno de las principales promesas de mi campaña fue cambiar el régimen tributario, demasiado favorable a los ricos a expensas de los trabajadores de clase media», dijo el presidente, Barack Obama, en una breve alocución poco antes de las 23.30 (5.30 en Euskal Herria).

«Esta noche hemos cumplido la promesa gracias a los votos de los demócratas y de los republicanos en el Congreso», añadió.
Apenas 20 minutos antes, la Cámara de Representantes, con mayoría republicana, aprobó un proyecto de ley que aumenta los impuestos para las familias con ingresos superiores a 450.000 dólares al año, que pasará del 35% al 39,6%, un día después del voto favorable del Senado, dominado por los demócratas.

El mandatario, no obstante, quería que el aumento fuera para los contribuyentes con ingresos mayores a 250.000 dólares.
A pesar de su rechazo a cualquier tipo de aumento de impuestos, una parte de los republicanos aceptó votar a favor de la medida para evitar el «abismo fiscal», que habría provocado una subida generalizada de impuestos combinada con importantes recortes en el gasto público.

Con 275 votos a favor (85 republicanos) y 167 en contra (16 demócratas), la Cámara de Representantes puso fin a dos semanas de enfrentamientos y negociaciones en Washington. La víspera, el Senado se había reunido en una noche de fin de año -por primera vez en los últimos 40 años- para aprobar holgadamente el proyecto de ley (89 contra a ocho).

Un número significativo de republicanos exigió en la Cámara de Representantes introducir en la propuesta una enmienda para recortar el gasto del Gobierno en 300.000 millones de dólares. Ese intento hubiera supuesto la muerte del preacuerdo bipartito, debido a la falta de tiempo para negociar los cambios con el Senado antes de la instalación hoy de un nuevo Congreso.
Así, la aprobación del plan profundizó en las fisuras existentes entre los republicanas, que votaron divididos y no ahorraron críticas contra el presidente de la Cámara Baja, John Boehner, uno de los republicanos que votó a favor.

Techo de deuda

En su primera jornada de operaciones de 2013, Wall Street abrió ayer con fuertes ganancias. Pero los legisladores no fueron capaces de ponerse de acuerdo sobre los necesarios recortes automáticos previstos en el gasto del Gobierno federal y prefirieron aplazar dos meses más el debate sobre cómo recortar el déficit, lo que presagia nuevos enfrentamientos en poco tiempo entre la Casa Blanca y los republicanos.

Por ahora Obama ha conseguido, solo dos meses después de su reelección a la cabeza de la primera potencia mundial, una victoria política con una ley que pone fin a ciertas ventajas fiscales para algunos de los ciudadanos más ricos heredadas de la era Bush.
Ante este nuevo escenario, los republicanos, molestos tras haber cedido en el tema impositivo, buscarán que Obama realice concesiones: una votación a finales de marzo sobre la financiación de los programas gubernamentales, como Medicare para los jubilados y Medicaid para los pobres, y el aumento del techo de la deuda.

En el peor de los casos, estas se acumularían y podrían provocar un nuevo «abismo fiscal» con consecuencias aún más graves.
Antes de partir a Hawai para retomar sus interrumpidas vacaciones, Obama advirtió a sus adversarios de que el tema del tope de la deuda no es negociable y de que no permitirá que se ponga en riesgo la capacidad de financiación de su Gobierno.

«No voy a discutir de nuevo con el Congreso sobre la necesidad de pagar las facturas que ya se han acumulado», afirmó.

«Si el Congreso se niega a dar al Gobierno la capacidad para pagar las cuentas a tiempo, las consecuencias para la economía global serían catastróficas», alertó.

En agosto de 2011, el debate sobre el límite de la deuda se enquistó y llevó a la agencia Standard and Poor’s a rebajar la la calificación máxima de la deuda soberana de EEUU.

Pero los republicanos también marcan sus posiciones. «Ahora, vamos a centrarnos en los gastos», afirmó Boehner, quien cedió el martes para evitar ser responsabilizado de una crisis que podía llevar al país de vuelta a una recesión y votó a favor del proyecto de ley aprobado la víspera holgadamente en el Senado.

En tanto, el acuerdo logrado no resuelve el tema del déficit federal, afirman los republicanos, que aseguran que el acuerdo alcanzado el martes suma cuatro billones de dólares de deuda para los próximos 10 años. La deuda sobrepasa actualmente los 16 billones de dólares.

Las bolsas europeas acogen con euforia el acuerdo del otro lado del Atlántico

El acuerdo fiscal en EEUU fue muy bien recibido en las principales plazas bursátiles europeas, que cerraron en positivo. Mientras Fráncfort se anotó un 2,9%, París sumaba un 2,55%, Londres un 2,2% y Madrid, un 3,43%.

«Las bolsas europeas inician el año con fuertes subidas, fruto del acuerdo parcial alcanzado durante la madrugada europea en EEUU que constituye un primer paso para evitar el «abismo fiscal», pero sin eliminar definitivamente esa amenaza, en la medida en que se centra exclusivamente en la cuestión impositiva, la más susceptible de ser acordada», afirmó el analista de IG Markets Daniel Pingarrón.

No obstante, el experto señaló que las «importantes» subidas bursátiles de ayer «se deben en gran medida a la frustración previa del rally navideño, fruto de la incertidumbre sembrada por las negociaciones en EEUU». «Las bolsas han superado niveles muy importantes, dentro de una tendencia secundaria muy alcista que fue iniciada este verano, pero no tardarán en exigir un respiro», añadió.

En cuanto al Ibex 35 español, se disparó en la primera sesión del año y avanzó un 3,43%, hasta conquistar los 8.400 puntos. En este caso, Pingarrón indicó que su potencial para este año se encontrará en un rango entre el 10% y el 20%, pudiendo acabar el año entre los 8.900 y los 10.100 puntos, mediando entre ambos un nivel clave: 9.325.

También mantuvo que los soportes por abajo están en 7.600, 7.165 y, muy lejos, los 5.940. «La pérdida de los 7.000 puntos implicaría un fracaso en la percepción de irreversibilidad del euro, y un regreso de los pánicos previos a julio», subrayó.

Entretanto, Wall Street moderaba sus ganancias a media sesión -no había concluido al cerrar esta edición- después de un inicio fulgurante de la jornada gracias al acuerdo en el Congreso, pero aun así el Dow Jones de Industriales subía el 1,72%. Ese índice, que agrupa a treinta de las mayores empresas cotizadas del país, ganaba a esta hora 225,93 puntos para situarse en 12.330,07 unidades, el selectivo S&P 500 subía el 1,74% (24,88 puntos) hasta 1.451,07 unidades y el índice compuesto del mercado Nasdaq aumentaba el 2,36% (71,25 puntos) y se situaba en 3.090,76.

Tras el entusiasmo inicial, que llevó al Dow Jones de Industriales (DJI) a rozar brevemente el 2% de subidas, los inversores calmaron un poco su empuje, si bien el principal índice neoyorquino sigue instalado por encima de los 13.300 puntos. Algunos analistas se preguntaban si las subidas son el inicio de una temporada de confianza a largo plazo en Wall Street o únicamente un suspiro de alivio de corta duración, convencidos de que Washington será escenario durante los dos próximos meses de duras negociaciones sobre el recorte del gasto del Gobierno federal.

Entretanto el sector financiero era uno de los más beneficiados, con Bank of America (3,40%), American Express (2,18%) y JPMorgan Chase (1,70%), mientras que Citigroup, fuera del Dow Jones de Industriales, llegaba al 3,67%.

Question DIGITAL

AXA IM: La deuda pública de España e Italia es atractiva por rentabilidad-riesgo

La gestora considera que la búsqueda de rendimiento será el gran desafío de cara a 2013. En este sentido, analiza los mercados de crédito de EE. UU. y Europa.

A pesar de las menores rentabilidades que ofrecen actualmente, los mercados de deuda pública periféricos siguen siendo atractivos, incluso si se producen nuevas turbulencias a principios de 2013. Así lo creen los expertos de AXA Investment Managers, quienes consideran que los bonos considerados ‘seguros’ solo son aconsejables en caso de que se produzca un escenario de estancamiento económico y tipos de interés al 0% en Japón o, lo que es peor, de colapso de la eurozona.“Para un gestor de renta fija, la búsqueda de rentabilidad en un mundo de bajos rendimientos será el gran desafío de cara al nuevo año”,afirman desde la entidad.

En un informe sobre perspectivas para 2013, en la firma recuerdan que la deuda soberana periférica de la eurozona ha sido uno de los activos más rentables, solo comparables con los bonos emergentes y los títulos de deuda corporativa. Ahora que las rentabilidades de los bonos de España e Italia a 10 años han caído hasta el entorno del 6% y del 5%, respectivamente, ¿siguen siendo una buena opción de inversión? Para AXA IM, la respuesta es sí, sobre todo si se analizan desde la perspectiva de rentabilidad ajustada al riesgo. No obstante, no son –ni mucho menos- los únicos activos en los que los expertos de la entidad ven valor. El crédito es otro de ellos.

Análisis del mercado de crédito para 2013

En la gestora se muestran convencidos de que las rentabilidades cosechadas en 2012 no se volverán a repetir en 2013. “Aunque los retornos han sido impresionantes, a veces ha habido que tener mucha calma para permanecer invertido después de que los riesgos políticos y macroeconómicos hayan logrado poner nerviosos hasta al más aguerrido”, aseguran. El enfoque de AXA IM cambia en 2013. Si bien empiezan el ejercicio manteniendo una posición de sobreponderación en estos activos, lo hacen con una serie de advertencias importantes. “Entre ellas, anticipamos para este año una fuerte divergencia entre el mercado de crédito europeo y estadounidense”.

En Europa, uno podría pensar que lo peor de la crisis ha quedado atrás. Las rentabilidades de la deuda pública han caído drásticamente, España no se ve en la necesidad de tener que solicitar un rescate completo y una solución a corto plazo para Grecia podría estar en marcha. “El problema con esta tesis es que, incluso considerando que la crisis de deuda soberana se está enfriando, continúa existiendo el gran problema de la debilidad del crecimiento económico, los abultados déficits y el peligro siempre presente de que los políticos europeos no sean capaces de tomar una salida segura tras tres años de confusión”, señalan.

En Estados Unidos, la volatilidad que podría esperarse giraba –al menos hasta ahora- en torno al abismo fiscal. Una vez disipado este riesgo, el impulso del crecimiento económico, la creación de empleo y la recuperación del mercado inmobiliario podrían traducirse en una mayor actividad y, por consiguiente, dar un nuevo impulso a las expectativas. “La parte negativa para el crédito americano, sin embargo, es que este enfoque también podría provocar una rotación de las carteras de los bonos hacia las acciones, en un esfuerzo por tratar de generar mayores rentabilidades”, afirman los expertos de AXA IM.

“Tras un positivo año de cosecha, creemos que el entorno se presenta más favorable en Estados Unidos que en Europa, donde la preocupación por una rotación hacia la renta variable sigue siendo limitada a la luz de los riesgos políticos, Grecia, España, la falta de crecimiento económico y con unas expectativas de beneficios empresariales todavía débiles”, indican. En este sentido, las condiciones que obligarían al inversor a replantearse su fuerte convicción en crédito hasta el punto de cambiar su apuesta no se espera que se materialicen a medio plazo, señalan desde la entidad.