En este primer comentario del año nuevo me gustaría tratar brevemente un tema que está de negra actualidad desde hace algunas semanas.
(Si estas frases las leen personas que trabajan en esa empresa, ruego disculpen mi forma de escribir, pero no soy periodista, sólo alguien que expresa su opinión como sabe hacerlo).
La televisión pública autonómica de la Comunidad de Madrid, TELEMADRID y su segundo canal LaOtra, lleva varios años (como la gran parte de cadenas de titularidad pública) sumida en una crisis económica y de audiencia y con un exceso de trabajadores. De ahí que los dirigentes populares de la Comunidad lleven muchos años pensando la forma de rebajar el gasto desmedido en personal, aunque reconozco que también los “ejecutivos” son muchas veces personas sin experiencia en la gestión.
La mala gestión del canal y la irrupción de nuevos canales de TDT ha llevado a Telemadrid a cifras de audiencia bastante mediocres, sobre todo en los últimos 2 ó 3 años. Si analizamos las mismas, nos podemos detener en la diferencia de cuota de pantalla de la autonómica regional con las similares públicas en otras autonomías. La bajada de muchas de ellas es constante, pero en Madrid parece más acusada. Se puede consultar el documento que ha publicado la empresa que hace las mediciones de audiencia en España; en su página 19 detalla las cifras de las cadenas autonómicas, donde se observa la gran caída de TeleMadrid, incluidos los meses de huelga.
He querido primero escribir acerca de la gestión de sus “directivos” para que los pocos que me leen no crean que toda la culpa es de los mismos de los que ahora escribiré. La cúpula directiva de Telemadrid y con ello los gobernantes de la Comunidad son en parte responsables del engorde del “Ente” y de la bajada progresiva de audiencia. El prestigio de Telemadrid se ha visto empañado por decisiones políticas, que por supuesto se han producido en todas las teles públicas, con “independencia” del partido que manda.
Desde hace algunas semanas la señal de Telemadrid ha sido interrumpida y transformada ora en una pantalla negra, ora en una imagen fija con la foto de la sede central de la cadena. En otras ocasiones han emitido programas enlatados de produccion propia, pero siempre sin posibilidad de seguir los servicios informativos.
Esta medida ha sido tomada por parte de algunos de los trabajadores en protesta por las decisión de la emisora de aplicar un ERE a 925 personas. Aunque se entiende que los trabajadores no estén de acuerdo con esa medida de la empresa y que se haga todo lo posible para que sea lo menos traumática, no es de recibo la posición intransigente de los sindicatos que pululan por Telemadrid.
Muchos de los trabajadores, pese a su inquietud, necesitan, quieren trabajar, o no desean mezclar su enfado con la manipulación que llevan a cabo los sindicatos. Éstos siempre quieren montar bulla, mantener sus privilegios y amedrentar a todos los que en estos días pretenden seguir con su labor de informar, entretener o ambas cosas. Que una emisora que tiene más de 20 años lleve varias semanas sin emitir un segundo de programación supone que en ese periodo no ha ingresado el dinero de publicidad de los anuncios que las empresas habían contratado. Según fuentes de la emisora, en diciembre la audiencia ha sido de 2 puntos , cuando el mes anterior subió a 4,8 y en noviembre había superado el 5%. Esto supone una pérdida de dinero abismal para una cadena con serios problemas económicos. (1,6 millones de Euros en los meses de Noviembre y Diciembre).
Me gustaría que aquellos que tienen un interés serio por que Telemadrid funcione, emita, y sus trabajadores no se vean manipulados por los sindicatos, consulten en Facebook los perfiles de Marisa de la Cruz y Laura Gomez. Ambas están relatando de forma clara y precisa las humillaciones que están sufriendo por parte de aquellos sindicalistas sectarios que sólo pretenden (al igual que en otros sectores) levantar la calle, llenar de protestas la Comunidad y derribar si es preciso todo lo que se está haciendo por mejorar la vida de los madrileños y el resto de sus habitantes. Asimismo, se pueden leer las valoraciones del blog Violencia en TeleMadrid o en Twitter.
Ejemplo de las “acciones” sindicales:
- Impiden que los trabajadores de más edad se hayan podido “prejubilar” con unas condiciones dignas. No querer negociar a partir de 700 despidos, en vez de los 925 iniciales que proponía TELEMADRID.
- Coaccionan a los trabajadores en el comedor, en los pasillos, en la redacción. Les impiden que aparquen, o incluso les amenazan e insultan en la entrada del edificio. Ha sido necesaria la presencia policial en varias ocasiones. Comentarios como Ojalá te lo gastes en medicinas o Si me quedo sin trabajo, te voy a matar con mis propias manos’.
Sé que cada uno tiene sus opiniones y sus razones para defender su trabajo, pero si en algún momento la cadena cesa sus emisiones, todos y cada uno de los sindicalistas que perjudican las negociaciones deberá ser consciente del daño que hacen al resto de la sociedad.