Teatro político y reestructuración de la deuda

Pues ha empezado la guerra y el debate sobre la reestructuración de la deuda griega. Estaba cantado que tarde o tempranos algo así tenía que pasar. Personalmente creo que ni siquiera dependía del color político del partido que ganase las elecciones del día 25 del pasado mes, aunque claro queda que el hecho de que sea una fuerza de izquierdas con un plan muy claro de gobierno cambia algunos detalles. Pienso que en estos días oiremos muchas burradas, algunas muy pintorescas, pero confío en que al final se haga lo que se debe hacer.

El relato creado en base a los intereses políticos gobiernos de Europa que habla de una Grecia culpable de todos los males no puede ser aceptado por cualquier persona que quiera tener un criterio independiente. Grecia no es la única culpable de la situación creada, aquellos que le prestaban dinero tenían que haber sido conscientes de dónde metían su pasta (la responsabilidad no es solo del deudor, también del acreedor). De la misma manera, tenían que haber sido conscientes de que Grecia no podía entrar en el Euro, pese a que su permanencia en el Euro prometiese muchas posibilidades de negocio. Creo que deberían relajarse un poco, especialmente los alemanes, porque la cosa de Grecia y de la construcción europea trae cola.

En cuanto a España, juega el papel del niño lelo que se acerca al abusón de la clase para no llevarse collejas. Que a estas alturas de la película España hable de Grecia como una pedigüeña manda cojones. Por criterios políticos se defendió que España soltara con alegría 26.000 millones de Euros a Grecia en el año 2009 (había que demostrar que España no era Grecia y aportar a su rescate) y con los mismos criterios ahora habla de una Grecia irresponsable que no quiere devolver el dinero que hemos prestado (para demostrar que no somos Grecia, algo geográficamente cierto, aunque económicamente también tengamos un problema de deuda total impagable).

Aunque aquí muchos voceros mediáticos hablen de la expulsión de Grecia como algo sencillo, total no hacen otra cosa que molestar y encima representa únicamente el 2% de la UE, la cosa tiene más tela. Nadie puede creer que la cuestión se solucionaría fácilmente con una expulsión de Grecia porque si así fuera se habría hecho hace tiempo, aquí nadie ha pensado en los intereses griegos sino que han pensado en los suyos. El rescate a Grecia no fue un favor que Alemania hiciera al país heleno, fue un favor que se hizo a sí misma. Si Grecia quiebra no paga la deuda y casi toda esa deuda es con Alemania.

Si Alemania se quiere lanzar a expulsar a Grecia del Euro y llevarla a un default, ello también tendrá sus costes (posiblemente más altos que una reestructuración de la deuda en la que Alemania tendría una fuerza mayor en la negociación). Creo que la postura intransigente por ambas partes es normal, primero cada uno se pone en sus máximos y luego se van haciendo concesiones, es lo propio en una negociación. Tenemos que tener en cuenta que los discursos de Alemania o el de España están muy condicionados por el hecho de que hay que mitigar el coste político que una reestructuración de la deuda tendría. Una cosa es lo que se dice a la gente para ganar su adhesión y otra muy diferente es lo que luego se haga. Yo creo que a todo el mundo le conviene que este gobierno funcione, puede que no guste pero es el que hay. No es bueno buscarse líos que sean innecesarios. Creo que si la negociación sale bien ganaremos todos, aunque no sea la panacea, y conseguiremos ir encontrando salida a la puñetera crisis. Si Syriza no existiera habría que haberla inventado, dado que era necesario que se abordara de una vez por todas la cuestión griega. Sea como sea, creo que la tragedia griega terminará con esta negociación. Otra cosa es como salga la negociación, si sale bien y hay una reestructuración ganamos todos (o al menos perdemos menos), si sale mal y Grecia es expulsada del Euro perdemos todos. Creo que no hace falta ser muy inteligente para discernir que se prefiere.