Una nube con materia oscura viene a toda velocidad

Como una bala envuelta en una cápsula metálica. Es quizá la mejor forma de definir una rapidísima nube de hidrógeno que, inexplicablemente, ha conseguido mantener su consistencia después de atravesar a toda velocidad, hace millones de años, la Vía Láctea, nuestra galaxia. Según un detallado análisis llevado a cabo por Robert C. Byrd con el telescopio Green Bank, de la Fundación Nacional de Ciencia norteamericana, el secreto de la supervivencia de la nube es que viaja envuelta en una auténtica “coraza” de materia oscura. La nube, de 9.800 años luz de largo por 3.300 de ancho, se dirige ahora de…


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