Víctima de una costumbre

Muchas veces me he preguntado que se siente ser víctima de una costumbre que más que quererla, a ciertas personas les ha sido impuesta. Muchas veces he intentado pensar en lo que las personas en estas situaciones pueden pensar, y más que pensar, en lo que pueden sentir y el efecto que todo eso tiene en la sociedad en general. Utilizo víctima de una costumbre porque muchas veces las personas son llevadas a situaciones desagradables a las cuales se acostumbran y esas situaciones llegan a formar tal parte de su vida que lo ven como algo normal, como algo que debe pasar. Se acostumbran a ser mártires sin realmente saber el por qué de la situación.

Hay cosas que han venido sucediendo desde hace mucho tiempo atrás, sin embargo es hasta ahora que nos damos más y más cuenta de éstas. Siempre se ha escuchado de la trata de personas, incluyendo a niños. Siempre hemos sabido que existen personas que realizan estas actividades tan despreciables. En uno de los periódicos de el día jueves, la portada se la llevaba Max Cordón, un concejal de la municipalidad de Chiquimula (departamento de Guatemala). El concejal fue detenido porque lo vieron saliendo de un motel con una niña de ocho años. Cuando leo esta clase de cosas, muchas preguntas vienen a mi cabeza y eso sin mencionar una cierta tristeza y enojo que siento en contra de personas como él y la madre de la niña que estaba al tanto de las cosas que le hacían a su hija. El periódico decía que no era la primera vez que esto le pasaba a la niña de ocho años. Una costumbre impuesta. Una actividad de la cual la niña a su corta edad, todavía no entiende. Un hombre de setenta y tantos años que la toquetea y quien sabe que cosas más. La niña se acostumbra a esa clase de trato y no puedo imaginar lo que pasa por la cabeza de la niña, lo que siente su cuerpo, lo que sueña en las noches, o el poco sueño que ya no puede conciliar. Víctima de una costumbre.

Y la sociedad… que digo de la sociedad. Estas cosas pasan en todos los lugares, pero esta vez tenía que ser precisamente un líder, porque es lo que son. Sea el concejal, el alcalde, el gobernador, el presidente; todos son líderes a los que deberíamos de mirar como un ejemplo y no como la lacra de gente que muchos de ellos son. Queda demostrado que cada vez se sabe menos de quienes nos dirigen y de quienes toman decisiones importantes en nuestras ciudades, en nuestro país. Porque yo no sé ustedes, pero yo no confío en alguien que daña a otra persona para satisfacer la carne de una forma tan depravada como lo demostró Max Cordón.

¿Qué pasará con esa niña? Crecerá y ¿que será de ella? sin alguien que pueda darle la atención que necesita. Sin alguien que pueda darle un apoyo económico para sanar todas esas heridas y traumas que ha sufrido y que probablemente seguirá sufriendo por la falta de dinero para pagar las terapias. Tantos niños como ella, que crecen pensando que eso es algo normal; se acostumbran a la idea de que tal vez esas cosas tienen que pasar. Una vez ya les tocó a ellos, después seguramente también le pase a alguien más. Estamos alimentando el resentimiento en nuestra propia sociedad. Llegarán las elecciones de nuevo y muchos votaran por votar, o porque alguien les ha comprado el voto, y miren lo que hacen con nuestro dinero, pagar noches de sexo con niñas de ocho años. Es lamentable y triste también pensar en la poca y mala educación sexual que se recibe en las escuelas públicas y probablemente en las privadas por igual. Estamos llegando a un punto en que deberíamos preparar a los niños para cualquier clase de situación que se les pueda presentar. La maldad del hombre no tiene limites y el único limite impuesto a eso es un fin muchas veces divino pero que también casi siempre llega cuando muchos actos de crueldad han pasado ya.

Víctimas de una costumbre porque nunca han visto la vida de una forma distinta. Siguen direcciones porque les son impuestas por personas en las que deberían confiar. Una víctima más y cuantas de las que ni siquiera sabemos, tantas que imagino sería difícil de contar.

Poly Cinco

@polycinco