Cicuta

Jaime Flores Martínez
Destierro
Temeroso ante la posibilidad de ser detenido (y encarcelado) por la venta ilegal de seguros médicos, el auto-exiliado Secretario de Economía en Baja California Carlo Bonfante Olache parece –a la distancia—atragantarse con sus propias palabras.

Antes de ser funcionario, Bonfante despachaba como presidente estatal del Consejo Coordinador Empresarial (CCE). A mediados de octubre, el dirigente (que no líder) empresarial tronó contra el diputado federal priísta Jaime Chris López Alvarado.

Indignado porque avalaron la reforma fiscal propuesta por el presidente Enrique Peña Nieto, Bonfante mandó instalar carteleras para tachar de traidores a los legisladores que aprobaron la propuesta presidencial, que incluyó el aumento al 16 por ciento del iVA en la frontera. ¿Quién iba a decir que medio año después Bonfante huiría del Estado por traicionar la confianza de los bajacalifornianos y del gobernador que le otorgó el cargo?

Ya como secretario de Economía (nivel que alcanzó por su talento, compromiso, honestidad y transparencia) este empresario se vio descobijado por su participación en una empresa que comercializó seguros médicos sin la autorización de la Secretaría de Hacienda.

Desde principios de abril el escándalo obligó al secretario general de gobierno Guillermo Trejo Dozal a pedir licencia. Ahí trascendió la existencia de una orden de aprehensión porque vendió seguros médicos sin permiso.

Como en ese momento todos los reflectores apuntaban hacia Trejo, el señor Bonfante se dio tiempo para seleccionar las chivas que utilizaría en el exilio. Igualito que un delincuente común, el señor secretario de Economía salió a hurtadillas y cruzó la frontera para esquivar su probable detención. ¿No entenderá que el Servicio de Impuestos Internos de Estados Unidos (IRS, por sus siglas en inglés) también anda tras él?

Desde que abandonó su oficina, funcionarios e incondicionales rezan en coro que “el secretario Bonfante promociona nuestra entidad en Los Ángeles”. ¿En verdad busca atraer empresas a Baja California? ¿No sabrá que 488 consorcios que operaban en Baja California cerraron actividades en solo 3 meses?? ! Esos números los reveló el IMSS!

Si (como dicen sus súbditos) Bonfante “se parte la espalda” para convencer a un par de empresas de trasladar aquí sus operaciones, ¿no sería mejor quedarse para evitar el éxodo de empresas?

No hay duda que en su incontrolable protagonismo, Bonfante se excedió en sus críticas contra los legisladores. Si bien pueden ser tachados como traidores, esos legisladores no huyen de su país al verse perseguidos como delincuentes. Sólo faltaría que -desde el exterior- don Carlo Bonfante salga a desmentir al IMSS.

Vide

A propósito de desmentidos, apenas la semana pasada el secretario de Hacienda Luis Videgaray calificó de “incorrectos” los indicadores entregados por el Instituto Nacional de Estadística Geografía e Informática (INEGI) sobre la economía de México. ¡Esta declaración pasó prácticamente desapercibida!

Don Luis dijo que “de ninguna manera” nuestro país se encuentra en etapa recesiva. “Sería abiertamente incorrecto hablar de que -una economía que está creciendo y creciendo de manera más acelerada- estuviera en una recesión. Con esa frescura el señor Videgaray desmiente categóricamente a una dependencia dedicada precisamente al manejo de las cifras. Como si los mexicanos nos chupáramos el dedo, Videgaray intenta confundir a los mexicanos.

Si la economía estuviera en boga, como asegura, no existirían millones de mexicanos en pobreza extrema. En medio de una jodidez generalizada, es obvio que la economía de los funcionarios es extraordinaria.

Caos

Algo debe hacer el gobierno de Tijuana para evitar que muchísimos automovilistas tomen equivocadamente en Carril Sentri en su camino hacia Estados Unidos. Aunque la autoridad gringa no hizo mucho ruido, en días pasados se multiplicó el número de personas que por error usaron un carril exclusivo para automovilistas con Tarjeta Sentri.

La confusión generalizada es resultado de la ausencia de señalamientos viales en Tijuana, situación que complica el flujo vehicular. Todos los conductores que se metieron por error a la Sentri, indistintamente fueron enviados a inspección secundaria donde les esculcaron hasta las muelas.

Será responsabilidad de la Secretaria de Seguridad Pública, de Administración Urbana, de Relaciones Públicas o del carajo, pero el trastorno es para los automovilistas por culpa de la autoridad.

Reacción

Lectores de Cicuta destacan lo publicado aquí el miércoles sobre “el gobierno desarticulado”. Uno de ellos encuentra similitud a la película ¿Y dónde está el piloto? en referencia a la ausencia del secretario general de gobierno. ¿Y el copiloto? ¿Y la tripulación? Si no hay quórum ¿Quién iría a la reunión de gabinete?

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