Clientelismo no satisfecho

No ha sido ni el fruto ni el último escalón de la escalada de violencia social que según
algunos vivimos, no ha sido el resultado de la crispación ciudadana contra un miembro
de la casta política ni por supuesto tiene nada que ver con la militancia o el apoyo de
la víctima a ninguna ley ni sanitaria ni de ningún tipo. Por más que lo repitan o que
intenten de formas repugnantes torcer la realidad, ha sido un crimen que a la vista de
lo sucedido, se acerca más a un caso de clientelismo no satisfecho dentro de un partido
político o a un ajuste de cuentas personal llevado a las últimas consecuencias. Por favor,
no perdamos de vista la realidad ni dejemos que nos confundan con ruido para justificar
quien sabe qué medidas contra la libertad de expresión o de manifestación.