DE LA TAIFA AL CALIFATO (A LA SOMBRA DE UN OLMO SECO Y PODRIDO)

Lo vaticinamos. Dijimos, premonitoriamente, que el “puerta a puerta” del PSOE no era ninguna broma y que se pondría en marcha tras la señal de salida de Valenciano. No hacía falta asaltar a los posibles votantes con sacas de votos de casa en casa. Sabían muy bien cómo funciona la taifa andaluza. Sabían muy bien quienes están comprometidos, por oficio y beneficio, con la causa y sabían muy bien lo que tenían que hacer, por la cuenta – y el empleo – que les tenía.

Así que, aunque observamos algunos movimientos poco aleccionadores en las elecciones, por parte de elementos pesebriles, no podemos decir que las elecciones fueran un fraude, más allá de que lo sean por el método “pucheril” con el que se consiguen los votos. Sí, “el pucherazo” es la deriva de aquel sistema corrupto que fue el de la Restauración de Cánovas y Sagasta, donde cada partido se “turnaba” cada elección mediante el apaño previo de las elecciones. La única diferencia con este sistema actual es, si acaso, que los funcionarios de cada partido no quedan vacantes – ya están empleados en la administración paralela – y que, por lo menos formalmente, en aquel sistema, se cambiaba de partidos.

Y como agua de Mayo, ante la diáspora del voto socialista en todo el territorio nacional, resulta que el pesebre andaluz logra no solo sacar adelante sus respectivos empleos, sino que en una broma macabra del destino, vuelve Andalucía a presentarse como modelo “que seguir” del socialismo español.

Vamos que la Taifa aspira al Califato y no precisamente solo de Córdoba. ¡Habemus Papam!, gritaría más de uno que sesteaba a la sazón a la sombra del olmo seco y podrido que es la Taifa Andaluza. Y se encendieron todas las bombillas. Y se agitaron todas las banderas, si es que hubiera alguna. El socialismo no había muerto, que estaba de parranda. Y algo se movió en el olmo seco y podrido.

Si ya era duro tragar el discurso de Valenciano, toma del frasco y traguémonos el de una funcionaria de por vida del régimen andaluz, que no ha dado un palo al agua y que ahora se presenta como la líder de un partido agónico y desangrado por su izquierda.

Si no queríamos coles, dos platos.

El socialismo español sigue sin hacer una catarsis seria. Ello le ha impedido hacer frente al nacionalismo mediante una coalición con la derecha. Y el daño colateral ha sido su propio cuasi suicidio político.

Han cambiado la tortilla por ¿ustedes lo saben? Nosotros no tenemos ni idea. Pero doctores tiene la Iglesia. O socialistas para crear líderes en cinco minutos.

¡Venga! A seguir sesteando, que ya no peligra el sueldo. Hasta la próxima que os llamen y vayáis agregando con más denuedo los votos necesarios. No os molestéis, sabemos que no veníais por el dinero, que nos veníais a salvar.

No sabemos de qué, pero, al menos, la intención primaria, debió ser buena. Hoy en día, la verdad, andáis algo cortos de todo.