Diálogo de besugos.

Hoy he vuelto a intentar actualizarme. Esperaba ¡iluso de mí! que tras la final y las elecciones europeas, nuestros políticos y opinadores hubieran recobrado el pulso normal con la vuelta al trato de los temas importantes: corrupción, crecimiento, salida de la crisis, etc. Vamos, cómo si España (su Gobierno) hubiera hecho algo diferente a seguir las instrucciones de Europa, de la Merkel o de la Troika. ¡Pues va a ser que no!
Al parecer, ha aparecido un partido de nuevo cuño “Podemos” que les trae de cabeza a unos y otros. He buscado información y según parece alcanzaron un millón y cuarto de votos. Vamos, una nimiedad. Entonces… ¿a qué viene tanto revuelo?
Me he permitido leer detenidamente las 36 páginas de su programa colaborativo, y he podido sacar algunas conclusiones:
- Apuntan muy, pero que muy alto, en un mundo donde están rodeados de personajes que van a intentar desviar su enfoque, a base de manotazos, empujones, zancadillas, trampas, insultos, calumnias, vejaciones, etc.
- Ponen el dedo en una llaga dolorosa, señalando a aquellos que “pastan” en las verdes llanuras de los presupuestos y huertos aledaños a los que acceden por las puertas giratorias.
- Su objetivo es solucionar los problemas de la gente, cambiando esa tendencia tan común y repetida, mediante la cual, la gente soluciona los problemas de los que pastan: políticos, sindicalistas, grandes empresarios y ricos, y que tan gráficamente describe esa frase de “privatizar beneficios y socializar pérdidas”
- …
No es de extrañar pues, que les estén atacando como lo están haciendo, aunque solo sean un grupito… es que… como consigan mayor audiencia y votos, van a temblar unos cuantos, incluido Felipe González que hace tiempo olvidó a “Isidoro”.
Luego me ha entrado la hilaridad cuando he oído cómo un opinador tertuliano decía en tono de queja : “es que se han aprovechado de su presencia en televisión…” ¡Toma!. Será que los políticos y opinadores que pastan no van locos por controlar y acaparar minutos en los mass media. Si ya lo decía yo: “Los políticos y opinadores de este Estado piensan que la gente somos idiotas y nos tratan como a tales”.
El problema que se les plantea a unos y otros, es que, si algún día los de Podemos alcanzan el poder real y cumplen con su programa, se van a acabar muchos chollos, subvenciones, enchufes y prebendas fiscales, y… eso jode y mucho, a los que viven y pastan en las verdes praderas de los presupuestos y huertos aledaños a los que acceden por las puertas giratorias, el amiguismo y el parentesco.
Mientras tanto, he podido comprobar que seguimos en el más de lo mismo. En ese diálogo de besugos donde ni se dice ni se escucha. Con una musiquilla de fondo que repite y repite que hay que seguir, ¿cómo?, pues como hasta ahora: bajando salarios y subiendo impuestos…
¡Me gusta Podemos! ¡Ánimo peña!