economia « WordPress.com Tag Feed 2014-06-12 22:15:18

“El Poder soviético entrega la “dirección” a los capitalistas existiendo los comisarios obreros o los comités obreros, que vigilan cada paso del dirigente, aprenden de su experiencia de dirección y tienen la posibilidad no sólo de apelar contra las disposiciones del dirigente, sino de destituirlo por conducto de los organismos del Poder soviético. En segundo lugar, se entrega la “dirección” a los capitalistas para que desempeñen funciones ejecutivas durante el tiempo de trabajo, cuyas condiciones son fijadas precisamente por el Poder soviético y abolidas y revisadas por él. En tercer lugar, el Poder soviético entrega la “dirección” a los capitalistas no como capitalistas, sino como técnicos especialistas u organizadores, a los que abona una alta remuneración por su trabajo. Y los obreros saben muy bien que los organizadores de las empresas verdaderamente grandes y grandísimas, de los trusts o de otras instituciones pertenecen, en el noventa y nueve por ciento de los casos, a la clase de los capitalistas, lo mismo que los técnicos de primera; pero es precisamente a ellos a quienes debemos admitir nosotros, el Partido proletario, como “dirigentes” del proceso de trabajo y de la organización de la producción, pues, aparte de ellos, no hay otros que conozcan ese asunto por la práctica, por la experiencia. Porque los obreros, que han salido ya de la primera infancia, del período en que podían desorientarlos la frase “izquierdista” o el relajamiento pequeñoburgués, marchan hacia el socialismo precisamente a través de la dirección capitalista de los trusts, a través de la gran producción mecanizada, a través de las empresas con un giro anual de varios millones, sólo a través de esa producción y de esas empresas. Los obreros no son pequeños burgueses. No temen al gran “capitalismo de Estado”, sino que lo aprecian como un instrumento suyo, proletario, que su Poder, el Poder soviético, utilizará contra la disgregación y la desorganización peculiares de los pequeños propietarios.

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Sólo son dignos de llamarse comunistas quienes comprenden que es imposible crear o implantar el socialismo sin aprender de los organizadores de los trusts. Porque el socialismo no es una invención, sino la asimilación y la aplicación por la vanguardia proletaria, después de conquistar el Poder, de todo lo creado por los trusts. Nosotros, el Partido del proletariado no podemos sacar de ningún sitio la pericia para organizar la gran producción del tipo de los trusts, como los trusts; no podemos sacarla de ningún sitio como no sea de los mejores especialistas del capitalismo.

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Nosotros, en cambio, si no somos comunistas en edad infantil ni de mentalidad infantil, debemos aprender de ellos, tenemos cosas que aprender, pues el Partido del proletariado y la vanguardia del proletariado carecen de experiencia para trabajar independientemente en la organización de grandísimas empresas que sirvan a decenas de millones de habitantes.

Y los mejores obreros de Rusia lo han comprendido. Han empezado a aprender de los capitalistas organizadores, de los ingenieros dirigentes, de los técnicos especialistas. Han empezado con firmeza y precaución por lo más fácil, pasando gradualmente a lo más difícil. Si las cosas van más despacio en la metalurgia y en la construcción de maquinaria, ello se debe a que es un asunto más difícil. Pero los obreros textiles, tabaqueros y curtidores no temen, como los intelectuales pequeñoburgueses desclasados, al “capitalismo de Estado”, no temen “aprender de los organizadores de los trusts”. En las instituciones dirigentes centrales, como el “Comité principal del ramo de la piel” o la “Dirección central del textil”, estos obreros se sientan a la misma mesa que los capitalistas, aprenden de ellos, organizan los trusts, organizan el “capitalismo de Estado”, que con el Poder soviético es la antesala del socialismo, una condición de la firme victoria del socialismo.”