Los Ojos de Julia

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El Legado de Aaron Swartz y la situación de Internet en Venezuela 22/07/2014    

Internet

 

En septiembre del 2010, Aaron Swartz aprovechando que hacía una pasantía en la Universidad de Harvard, fue al Instituto Tecnológico de Masschusets (MIT) y  descargó desde su red inalámbrica, documentos y publicaciones académicas, protegidas por derechos de autor montadas en la plataforma JSTOR. En julio 2011, Swartz fue acusado de haber utilizado un programa de procesamiento por lotes para descargar 4,8 millones de artículos y documentos, y de acuerdo con la denuncia su objetivo era compartirlos en otros sitios de descargas.

El 11 de enero de 2013,  el cuerpo sin vida de Aaron Swartz, de 26 años, fue encontrado en su apartamento del complejo Crown Heights, en Brooklyn, Nueva York. Los médicos forenses declararon que se había ahorcado. Al día siguiente, su familia emitió un comunicado que finalizaba con el siguiente párrafo: “La muerte de Aarón no es solamente una tragedia personal. Es el producto de un sistema de justicia penal plagado de intimidación y extralimitada persecución. Las decisiones tomadas por los funcionarios de la oficina del Fiscal de los EEUU en Massachusetts y del MIT contribuyeron a su muerte. La oficina del Fiscal de los EUA prosiguió con una serie de cargos excepcionalmente duros, llevando potencialmente a más de 30 años de prisión para castigar a un presunto delito que no tuvo víctimas. Mientras tanto, a diferencia de JSTOR, el MIT se negó a apoyar a Aarón y a los principios más preciados de su propia comunidad”.

Durante su carrera, Aaron Swartz (informático programador, escritor, archivólogo, organizador político y activista de internet) se convirtió es unos de los activistas más acérrimos del movimiento en favor de la cultura abierta en internet, escribiendo en blogs y redes sociales. Fue uno de los promotores de la campaña en contra de la ley SOPA (Stop Online Piracy Act ) introducida en el Congreso de los EEUU, la cual de haber sido aprobada iba a establecer controles más rigurosos sobre el acceso abierto y los contenidos en el ciberespacio.

Cuando nació Internet, muchos de los ingenuos e ilusos altruistas como yo pensamos (como antes hicieron otros al aparecer el telégrafo, la radio o el teléfono) que se iban a acabar los controles sobres  las opiniones de los ciudadanos. Casi inmediatamente vimos como algunas compañías de la web 2.0 proveían información personal de usuarios a gobiernos autoritarios, como el de China.

El 28 de abril 2014 en reunión sobre seguridad en línea que se realizaba en Estonia, el secretario de Estado de EUA, John Kerry, denunció las restricciones al acceso a Internet y el bloqueo de sitios web por parte del gobierno de Venezuela para reprimir protestas pacíficas y limitar las libertades de expresión y reunión, que dejaron más de 40 muertos desde principios de febrero. Estas declaraciones inmediatamente generaron el rechazo del ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, Elías Jaua.

Sin embargo en los últimos años, como evidencia el estudio exploratorio “Reformas de leyes limitan y controlan medios electrónicos, redes sociales e Internet en Venezuela” de la Asociación para el Progreso de las Comunicaciones, en Venezuela existe la intención de establecer patrones de control y obstaculización de Internet por parte del gobierno. Esto se ha visto en el bloqueo de páginas con contenido político relevante, ciberataques contra sitios críticos, control de la infraestructura de telecomunicaciones y manipulación de la información disponible en línea.

Los venezolanos debemos estar alertas y protestar ante la incidencia de las regulaciones en la libertad de expresión, que violen los derechos humanos a estar informados. Debemos seguir con el legado de Swartz, la lucha por la transparencia, el derecho a la información y el anonimato en la Red. Así como crear y mantener el Internet como un ecosistema de conocimiento y libertad de información orientado a la expansión de la conciencia.