El Muro de Vinicito

Cuando uno cree que ya lo ha visto todo en esta vida aparece alguien con acciones e ideas que hacen que uno se quede atónito y patidifuso a consecuencia de las mismas. Hace muy pocos días atrás surgió uno de estos personajes y una de esas grandiosas ideas … el protagonista Vinicito Castillo, el proyecto: levantar un muro a lo largo de toda la frontera dominicana con Haití para evitar que los haitianos crucen a Quisqueya.

Me imagino que todos los que leímos y escuchamos la noticia obviamente pensamos que era una de esas bromas que se hacen el día de los Santos Inocentes o como en los Estados Unidos en April’s Fool. Pero no; nos equivocamos y aunque parezca increíble el hombre lo dice en serio. ¡Así es que brilla la grandeza intelectual de los legisladores criollos!

Comenzemos por la parte más sencilla; el costo del proyecto. ¿Estará conciente el nuevo diputado de la cantidad de miles de millones de pesos que cuesta el proyectito? ¿Sabrá de igual manera el erudito patriota que este país está en quiebra y que si por casualidad dispusiera de todo ese dinero, son muchas las obras de más importancia que se podrían hacer en beneficio de la ciudadanía?  ¡Hello! ¿ Nos estaremos volviendo locos ?

¿Conocerá el brillante político que en Berlín derribaron el muro y que el que ha intentado construir el gobierno americano en su frontera con Méjico no ha evitado para nada el flujo de los indocumentados ilegales a la nación del norte? …

No es un secreto para nadie el rechazo de los dominicanos a los ciudadanos haitianos. Sus razones existirán y yo por no ser dominicano y por respeto a sus ciudadanos prefiero no opinar sobre eso  en este medio. Lo que sí me llama un poco la atención es que todos los que somos minorías nos quejamos del prejuicio y maltrato al que somos sometidos, sobre todo por los americanos en Estados Unidos y en los otros lugares donde somos emigrantes. En esos lugares se nos violan nuestros más básicos derechos humanos y la más elemental dignidad que merecemos como seres vivientes. Pero desgraciadamente se nos olvidan esas penurias cuando es de nuestra parte hacia los otros … al menos tengamos compasión.

¡No nos unamos con nuestras acciones a lo que tanto criticamos de otros hacia nosotros, practicando las mismas actitudes hacia los demás!