El tiempo ¿vale oro?

La desigualdad entre hombres y mujeres en el reparto de las tareas de cuidado se mantiene a pesar de todos los avances que las mujeres podemos señalar en el reconocimiento de nuestros derechos.
La mayor carga que debemos soportar en dobles y triples jornadas laborales atenta contra nuestras posibilidades de capacitación, carreras laborales y también en nuestra salud.

Para terminar con esta desigualdad es necesario trabajar sobre varios ejes: democratización de los núcleos familiares, mayor presencia del Estado y las instituciones de la sociedad civil en las tareas de cuidado, profundizar los cambios culturales destinados a desterrar los estereotipos de género.
Compartimos una interesante encuesta sobre este tema realizada por El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) dio a conocer su primera Encuesta sobre Trabajo no remunerado y Uso del Tiempo en la que por primera vez a nivel nacional se mide en nuestro país la desigual participación de mujeres y varones en la crianza y el sostenimiento de los hogares.
La Encuesta dio como resultado que el 74,4% de la población de 18 años y más realiza trabajo doméstico no remunerado, pero éste no está distribuido de igual manera:en todas estas actividades, tanto en participación como en intensidad del trabajo doméstico, se observa un claro predominio femenino”.
Sandra Chaher en su nota sostiene que la mayor brecha de participación entre mujeres y varones se registra en el tramo de edad de 18 a 29 años, siendo los varones en esta etapa de la vida quienes menos participan en el trabajo doméstico. A la vez, la menor brecha se encuentra entre las personas mayores de 60 años de edad. Entre las mujeres, quienes dedican más tiempo a estas tareas son las que están casadas o conviven con sus compañeros, y a la vez es en este sector en el que hay más brecha en la participación entre mujeres y varones, es decir más distancias entre la participación de unas y otros.Tanto en mujeres como en varones, la presencia de niñxs en el hogar aumenta la participación en las tareas de crianza y sostenimiento del hogar. Pero mientras los varones aumentan sólo 1,6 horas su tasa de participación, las mujeres lo hacen en 4,4 horas. Por otra parte, cuando en los hogares con niñxs hay personas mayores de 64 años, la carga de trabajo doméstico para mujeres y varones adultos se aliviana.

En relación al trabajo voluntario, la encuesta da cuenta de una mayor participación de las mujeres en esta área (12% en relación al 7,4% de los varones); a la vez, mientras las mujeres casi duplican a los varones en la ayuda a otros hogares, ambos están parejos en la colaboración voluntaria con actividades de la comunidad.

La encuesta fue realizada como un módulo específico de la Encuesta Anual de Hogares Urbanos (EAHU) durante el tercer trimestre de 2013, y abarca a personas de 18 años y más de edad residentes en hogares particulares de localidades de 2.000 o más habitantes de todo el territorio nacional.