EL VERDADERO NEGOCIO DE LA GUERRA EN COLOMBIA

Muchos piensan la guerra es un negocio, y no están equivocados. Sin embargo el negocio es muy diferente al que piensan en lo que se refiere a Colombia. No se puede confundir el negocio de la guerra en el contexto mundial con el de Colombia. Es cierto que en Colombia se gasta mucha parte del presupuesto nacional en guerra y este se podría destinar a otras cosas, algunos pensarían que por eso a muchos no les conviene que haya paz, porque se les acaba el negocio y estaremos condenados a una guerra eterna.

La verdad es que no creo que no sea del todo así, hay otros países que incluso no están en conflicto interno  y gastan más (no me refiero a las grandes potencias que lo hacen por razones políticas). Si se revisa a fondo el gasto de estos países, la mayor parte está destinada a la seguridad ciudadana que presentan un desafío enorme en todo el mundo, por el mismo avance tecnológico que dota a la delincuencia de mayores capacidades. Si miramos lo que pasa en Colombia, es palpable que la seguridad en las ciudades es problema mayúsculo y si le sumamos le tema del micro tráfico  tal vez es mucho más grande que el de la guerrilla en el campo, entonces en caso de que haya paz ese dinero se podría invertir en la seguridad de las ciudades; en la modernización de la policía,, en mayor pie de fuerza en la ciudades, etc. – que por cierto deja mucho que desear comparada con otros países – por lo cual en cuanto a presupuesto del ministerio de defensa, lo más seguro es que este solo cambie de objetivo.

El verdadero negocio de la guerra en Colombia es el permitir concentrar la atención de la gente en un problema, olvidándose de los demás problemas y poder mantener el statu quo social y político. Es el arma y bandera que viene utilizando  Uribe para hacerle creer a la gente que él es único que puede salvar el país. En el subconsciente colectivo existe la creencia de en Colombia el problema son las guerrillas, pero la verdad que salta a la vista es que los verdaderos problemas están relacionados con el acceso equitativo a oportunidades de tener una mejor calidad de vida, esto es: educación, trabajo, salud, vivienda, etc. Estos son los verdaderos problemas de una sociedad que se dice ser democrática, porque mientras no haya por ejemplo trabajo en el campo, siempre habrá manos dispuesta a coger armas para ganar el sustento de su familia.

Si le preguntan que si quiere la paz a la gente que ha sufrido los verdaderos horrores de la guerra; desplazamiento, violación, masacres, secuestros, etc. que son el pan de cada día. Todos van a decir que quieren paz y que están dispuestos a perdonar a sus victimarios.

Pero si le preguntan a los que muchas veces no puede ir a sus fincas, a los que alguna vez lastimosamente les secuestraron un familiar o un amigo, u otras cosas imperdonables pero que no son del cada día, la respuesta está alimentada por el rencor. Lo más triste es que la respuesta de la gran mayoría que no ha vivido en carne propia el dolor de la guerra, es una respuesta de odio y desprecio por lo que no entiende y solo ve por televisión y su indignación les lleva a creer que la guerra es la única solución, que ver muertos a unos guerrilleros los hará sentirse mejor.

El que haya un acuerdo de paz no acabara con el conflicto interno que tenemos porque este tiene raíces en la desigualdad y falta de oportunidades, pero si nos quita la cortina de humo de la guerra, podremos ver más allá de la guerrilla y enfocarnos en los verdaderos problemas que tiene el país.

El acuerdo de paz sería algo simbólico que serviría de punto de partida para construir entre todos una verdadera paz.

Yo no creo que nadie sea dueño de la paz, pero sí creo que hay interesados en no haya paz, porque es la única manera de que la gente se desentienda de exigir lo verdaderamente importante. La gente estará contenta viendo como matan más guerrilleros  “que también son colombianos” mientras se roban la plata, venden el país a capitales extranjeros, se descuida la infraestructura, se da beneficios a lo más poderosos, y se vende la idea que el país está bien, porque se está combatiendo con verraquera a la guerrilla… en fin, otros ocho años de guerra pero de desarrollo nada….

Es mejor una paz imperfecta que una guerra perpetua…

Llevamos 50 años en guerra y no nos podemos dar el lujo de perder la oportunidad de tener una paz imperfecta por el bien de las víctimas de esta guerra perpetua. Se debe de entender que a Uribe solo le interesa la guerra para seguir manipulando a la gente con su populismo barato, al estilo Chávez. El poner altas condiciones a un proceso de paz es excusa para decir que las Farc no cumplieron y seguir con esta guerra. Hay que ser realista y dejar de pensar que es el único país donde ha habido guerra y donde se ha negociado la paz, en muchas otros países los procesos han demorado mucho más y solo después de un acuerdo es que se deja las armas… hay que entender que un proceso de negociación no es la paz, todavía estamos en guerra y no se puede esperar más que actos terroristas de un grupo terroristas, ¿pero será que queremos esto para toda la vida? O estamos dispuestos a perdonar y a empezar a construir entre todos las paz que tanto anhelamos y exigir lo verdaderamente importante.

¿Yo voto por la paz y ustedes?