LA FINANCIACION AGRARIA EUROPEA PARA CANARIAS

Desde hace tiempo ha habido divergencias que separan criterios de la Comisión Europea del Parlamento en cuestiones de Política Agraria Común (PAC) como el techo de las ayudas y la transferencia de fondos que nuestras autoridades autonómicas, y muy especialmente el sector agrícola-ganadero, ha tratado de obviar.

Por la prensa local me he enterado de que afortunadamente se ha llegado a un compromiso de elevar la tasa de cofinanciación europea para programas de desarrollo rural, concretamente en las regiones ultraperiféricas (RUP y POSEI) y subdesarrolladas, entre ellas Canarias, de un 75 a un 85%. Ello constituye una gran noticia y seguidamente para el mantenimiento de la agricultura canaria con altos costes laborales, de Seguridad Social, de prevención de plagas mediante sustancias cada vez de menor incidencia medioambiental, enorme coste de agua, etc. etc. que hacen que la agricultura, especialmente la del plátano (cultivo “rey”) pero también el tomate (cada vez más en retroceso por la competencia marroquí, absolutamente injusta y que constituye un verdadero “dumping” en contra de nuestros intereses tradicionales), el cultivo vitivinícola, que va in crescendo y mejorando notablemente, la floricultura, etc. todos con grandes requerimientos de mano de obra con costes elevados y jornadas prácticamente de mediodía.

Y la prestigiosa Revista Campo Canario, de Julio a Septiembre de 2013, que publica la Asociación de Agricultores y Ganaderos de Canarias, dice que la visita a Tenerife del comisario europeo de Agricultura Dacian Ciolos, en el mes de Septiembre último, le sirvió para conocer las peculiaridades de un territorio ultraperiférico, entender las dificultades que entraña producir en las islas y trasladar un mensaje a Europa, añadiendo que “es necesario mantener el POSEI pero hay que mejorarlo o ajustarlo para convertirlo en un instrumento más transparente y eficaz”.

Al agricultor en general le preocupa profundamente la ratificación y renovación para el período 2014-2020, próximo a iniciarse, incluso en palabras del Ministro de agricultura lituano de turno, siempre bajo el peligro de que varios países de Centro y Norte de Europa se pronuncien en contra, aunque afortunadamente, según la información de la prensa, decidieron abstenerse.

Tuvo una actuación brillante el Ministro de Agricultura español, Miguel Arias Cañete, destacando el ejercicio de flexibilidad para aproximarse al Parlamento europeo, que ya lo aprobó.

Y con las cautelas necesarias, como han dicho nuestros representantes agrícolas, y plataneros muy especialmente (ASPROCAN y otros), el pacto consensuado en junio abarca la nueva PAC y POSEI, que siempre puede peligrar a pesar del acuerdo tomado por los veintiocho Estados de la Unión, de que el Parlamento europeo fija un techo para las ayudas o tasas.

Esperemos que esto no ocurra y se mantenga como mínimo la misma cofinanciación no sólo por las razones aludidas de la posible desaparición de estos cultivos tradicionales, especialmente el de plátano que supone casi cuatrocientas mil toneladas métricas de producción y más de veinticinco mil fanegadas de cultivo y por tanto el mantenimiento de puestos de trabajo directo de más de veinticinco mil familias, aparte del indirecto, transportistas, proveedores, receptores, fletes a península (que es una lucha constante su bajada notable o su supresión de barcos que vuelven en tara a puertos peninsulares), la enorme transcendencia que tendría el abandono del cultivo, el llamado “manto verde de las plataneras” que crean una especie de miniclima y contribuyen notoriamente a la belleza del paisaje, del medioambiente, hoy valor a proteger cada vez más y del propio turismo pues la supresión de tales ayudas acabarían con el cultivo y convertirían a las islas prácticamente en “desérticas”.

Tenemos plena confianza tanto en las Autoridades locales como muy especialmente en el Ministro Arias Cañete, que es uno de los mejores valorados en las encuestas del CIS, y de las constantes gestiones de las Entidades plataneras y demás afectadas.

La Laguna de Santa Cruz de Tenerife, a 25 de septiembre de 2013