LA SEDICION DE CATALUÑA

El problema capital que tenemos actualmente en España, aparte del paro que se está embridando y ya hay buenos síntomas de recuperación importante y por tanto de la salida de la crisis y sobre todo la creación de nuevas pequeñas empresas, alguna con un solo empleado, que va en aumento considerable como va también la bolsa alcanzando los nueve mil puntos y más el índice general y bajando la prima de riesgo por debajo de Italia, aunque los intereses de la deuda supongan todavía el 30% del PIB.

Pero económica y financieramente España va saliendo del bache en que nos hundió, aparte de la crisis internacional con la caída del primer Banco americano Lehman Brothers, la pésima gestión que hizo de la misma el nefasto Gobierno Zapatero-Rubalcaba.

Pero después de este primer gran problema, el segundo en el orden de prelación de todos los españoles está en la pretendida y cada vez más acusada, prepotente y unilateral secesión de una parte tan importante de España como es Cataluña y por supuesto el País Vasco, aunque con menos exigencias de momento.

Como decía un contertulio de la talla de Mario Conde, para que se dé la segregación o independencia de una parte de España, sea Galicia, el País Vasco y últimamente con más intensidad en esta última Díada, a juzgar por las declaraciones de sus políticos y la célebre cadena humana de unos cientos de miles de manifestantes y que hubo que rellenar con autobuses y subvenciones, es que alguna de estas regiones hayan sido alguna vez históricamente, “Estado soberano independiente” y ninguna de las tres autonomías lo han sido y da brevemente la historia de cada una como es su estilo:

1.- Con referencia a Galicia, el territorio gallego, inicialmente incorporado al Reino de Asturias, conformó una entidad política propia como Reino, pero su Corona fue compartida ininterrumpidamente con los Reinos de Asturias y de León. Después de la unificación de los Reinos peninsulares en la Monarquía Hispánica el órgano de gobierno del Reino de Galicia, Junta do Reino, en 1528, constituyó la expresión política del reino, pero su existencia fue insignificante pues durante este período fue constante la reivindicación del voto en las Cortes de Castilla, pues Galicia estaba representada por Zamora. Por tanto no ha existido realmente una independencia jurídico-política de España.

Este año curiosamente ha sido asolada por grandes incendios forestales en sus montes de una verdadera riqueza ecológica y ancestral quemados intencionadamente para producir la ruina, la desazón y el desgaste social. También han sido detenidos y puestos a disposición judicial cuatro integrantes de una banda terrorista que quieren glosar, a modo de pseudo-Eta, el apoyo violento a la independencia y que fue rápidamente desarticulada y condenados y encarcelados sus componentes y se sigue investigando y persiguiendo policialmente.

2.- Respecto del País Vasco, jamás ha tenido la independencia histórica como tal Estado pues Álava perteneció siempre a Castilla y sólo gozó el Señorío de Vizcaya de una cierta autonomía pero jamás de soberanía, al igual que Guipúzcoa, donde se encontraba una de las residencias veraniegas de los Reyes de España, siempre muy queridos en aquellas tierras históricamente, San Sebastián, una de las más bellas ciudades de España.

Sólo existió un amago de autonomía histórica, que no soberanía, en la margen izquierda del Bidasoa, en pleno Reino de Navarra, que lógicamente fue absorbido por este Reino que después se unió a Castilla y León y figura en el escudo Nacional con las célebres “cadenas”.

3.- Cataluña jamás y nunca históricamente ha sido un Estado propio, ni siquiera antes de los Reyes Católicos, fundadores de la Unión Nacional española, es decir la primera nación europea que surge como tal.

Se limitaba su mermada autonomía a un Condado, el Condado de Gerona (incluso el Franco-Condado de allende los Pirineos posteriormente en tiempos del Emperador Carlos I) y Condado de Barcelona (cuyos títulos ostentan respectivamente el Príncipe de Asturias y su padre, el Rey D. Juan Carlos, Conde de Barcelona y que ostentó también en su día su padre, D Juan de Borbón), siempre dependiente del Reino de Aragón y por tanto integrada en la Nación española con la unificación de los Reyes Católicos, e incluso, y consta en Actas, cuando los catalanes se dirigían en petición en su lengua vernácula romance derivada del latín como el castellano, al Reino de Aragón y su Consejo les contestaban en “aragonés”, jamás en catalán y mucho menos el Reino de Valencia y las islas Baleares, que también trata de integrar Cataluña, al menos lingüísticamente, como la “gran Cataluña”.

Otra cosa es que haya un “sentimiento” diferente al resto de las regiones como ocurre en todas las demás de régimen común y las costumbres y tradiciones, los bailes, los coros, las torres humanas, el prendido de fuego a los toros, pero prohíben las corridas de toros porque es la fiesta nacional por antonomasia, la variada y rica gastronomía no sólo de esta región sino de todas las demás, sino la conjunción y mezcla por inmigración del resto de las demás provincias españolas, especialmente las de Andalucía y Extremadura.

En definitiva, no se puede hablar de independentismo como algo del pasado sino una deriva del actual sistema autonómico instaurado, copiado de la Segunda República Española, que tan mal terminó, y que por cierto suspendió y reprobó la autonomía catalana declarando no el estado de excepción sino el estado de “guerra” en toda España, entregándose sin resistencia alguna ante los piquetes del Ejército y de la Guardia Civil los “mossos de esquadra”, tan “valerosos” ellos, y toman el Palacio de la Generalitat, entregándose sin resistencia alguna tanto el Presidente como todos los Consejeros, entre los que se hallaba por cierto el Sr. Tarradellas, que después regresó con la democracia, honestamente y coadyuvando precisamente a la reconciliación de España cuya Constitución de 1978 tuvo más del noventa por ciento del refrendo popular en Cataluña igual que en Galicia y más del cincuenta y cinco por ciento en las provincias Vascongadas, en que ya reinaba por sus fueros la banda terrorista Eta, desde 1960, coartando la libertad de expresión y de voto y produciendo un exilio de más de trescientos mil ciudadanos.

Pero el desafío del supuesto edulcorado “derecho a decidir” unilateralmente que encubre la falacia de la independencia total integral de España constituiría a Cataluña en un Estado soberano, incluso saltándose a la torera la propia Constitución y la Sentencia de los más altos Tribunales, el Constitucional y el Supremo y las Normas y Tratados de la Unión Europea, como hemos dicho, no por el pueblo catalán trabajador y con sentido común (el “seny”), sino por estas falsas y fatuas autoridades que a rebufo de la Esquerra republicana han reconvertido a Convergencia en su comparsa. Y esta cúpula de partido que no representa la Cataluña profunda y mayoritaria quiere interponer por sí un imposible categórico que es la independencia incluso sin el consenso de España.

Y ya la Comisión Europea, a través de su Presidente Joaquín Almunia, declaró la postura europea que implicaría de forma automática que los Tratados no se aplicarían más a ese territorio y que dejaría de pertenecer a la Unión Europea, con el argumento de que la parte segregada de España no es parte de la Unión.

En definitiva, como afirma Almunia, la independencia de Cataluña supondría un grave empobrecimiento para los propios catalanes y jamás España ni el Gobierno que preside Rajoy ni cualquier otro estaría dispuesto a asumir tamaño disparate de auténtica locura promovida bajo el poder regional actual.

Vemos hoy con inquietud, en las portadas de los periódicos, que la gran empresa multinacional Eurovegas, se irá de Cataluña si insiste en el separatismo, añadiéndose por su responsable BCN World que advierte que pertenecer a la Unión Europea es básico y condición esencial para su proyecto a instalar al lado de Port Aventura, en Tarragona. Esto es alarmante y un argumento más en contra de la secesión, como sin duda lo han hecho ya varias empresas multinacionales que se han descolocado en Madrid y las que se seguirán yendo… (y “huyendo” de la quema).

La Laguna de Santa Cruz de Tenerife, a 19 de Septiembre de 2013