La tortuga Cabeçao suple al pulpo Paul

Nunca un pulpo fue tan famoso como el difunto Paul, capaz de alterar la programación de la televisión que tenía los derechos del pasado Mundial para que se emitiera, en directo y para todo el país, su previsión. Paul, que nació en enero de 2008 y murió en octubre de 2010 después de una vida feliz llena de flashes, predecía los resultados de la selección alemana de fútbol en la Eurocopa de 2008 y también en la cita de Sudáfrica, pero tuvo tanta repercusión que fue empleado como oráculo para otros partidos. Hizo pleno en el Mundial y ahora, en Brasil, buscan el mismo efecto con la tortuga Cabeça…


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