Lo que sí han logrado

Se necesitarían varios meses para tener certeza y convendría mucho aprender chino mandarín para tener un panorama más cierto, pero a simple vista y con dos días de visita en Taiwán, queda claro que sí han logrado cosas importantes.

La primera y más importante ha sido mantenerse a distancia de China, ese gigante irascible que dormita justo a su lado, a apenas 130 kilómetros de mar, literalmente a tiro de misil.

Históricamente, Taiwán formaba parte de la República de China, pero cuando triunfó la revolución en China, en 1949, lo que quedó del gobierno de la República de China, se trasladó a esta isla, mientras en el continente se estableció la República Popular China.

Cualquiera pensaría que, con la mano en la cintura y cuando le dé la gana, China reclama este territorio insular y se lo anexa en cosa de minutos. De tal suerte, no resulta menor el reto de haber logrado que eso no ocurra, por lo menos en los últimos 60 años.

Lo segundo que han logrado en Taiwán, es construir una ciudad capital bastante ordenada y limpia. Aunque los edificios de departamentos de lujo se entremezclan con edificaciones viejas, maltratadas y viejas, en muchas de las cuales hay talleres mecánicos, centros de reciclaje de metales y otros negocios sucios e incluso peligrosos, en términos generales la ciudad está ordenada y, sobre todo, limpia.

Con algunas pequeñas excepciones, en su conjunto la ciudad está limpia, aunque hay pocos botes de basura. Al menos en Taipei, los desechos se separan en orgánicos, reciclables y “otros” y cada ciudadano en su casa, es responsable de separarla. Quien no lo haga, no es atendido por el carro de la basuro.

Han logrado también elevar la calidad de vida de la gente. Un funcionario taiwanés, quien trabaja en México, me contaba que cuando él era niño, había muchos otros niños, cuyos padres no les podían comprar zapatos. Hoy ese drama ya no ocurre.

Otras cosa bien hecha, sin duda, es asociarse con empresas de todo el mundo para vender sus productos en muchas partes del mundo. De hecho, a pesar de ser una isla pequeña, con 23 millones de habitantes, es uno de los principales exportadores globales. Claro que algo estarán haciendo bien.