Los Márquez hacen historia

Los hermanos pequeños siempre «sufren» la alargada sombra de los mayores. Son el reflejo en el que mirarse, aunque a veces se haga con recelo porque heredar ropa o juguetes impide estrenar unos nuevos. Álex Márquez no se puede quejar. Tiene en casa el mejor ejemplo para seguir y, a costa de entrenamientos conjuntos y risas todavía más cercanas, ha heredado la victoria. Por ser un buen maestro y un mejor discípulo, el Gran Premio de Cataluña les regaló un trocito de historia. Conjunta esta vez. Porque las hazañas del mayor de los Márquez ya son una marca indeleble en el tiempo del motociclismo…





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