MONARQUÍA OU REPÚBLICA

“Mi amigo Mario me pregunta si me apetece escribir un artículo sobre el tema tan traído estos días sobre ¿Monarquía o República? y en verdad tengo dudas. No sobre el tema de escribir, sino en el tema en sí…

Tengo 50 años, medio siglo. Viví pocos años de franquismo, pero los suficientes como para saber de qué iba el asunto… con 12 años conocía por primera vez la Monarquía Española, una familia que irrumpía en mi vida, que me pareció afable y con la que al parecer llegarían aires de buenaventura y prosperidad según los mayores que me rodeaban, tanto en casa, como en la escuela y en mi vida diaria.

Parecía que todos aquellos que sabían de que hablaban y que tenían mucho que decir, más allá de la controversia o la exposición de puntos de vista diferentes, mantenían las formas, sin perder la calma, hablando y procurando que las ideas de uno no hiriesen las del otro por el bien de todos y todas, por el bien de nuestro país, en un ejercicio de generosidad por todas las partes implicadas que dejarían plasmado por escrito en lo que 35 años después, seguimos llamando CONSTITUCIÓN ESPAÑOLA y que refleja una transición donde todos somos ganadores…

Hasta que un buen día, mejor dicho una noche, los fantasmas del pasado más reciente, invadieron algunas calles de la nación y, un hemiciclo donde los representantes elegidos libremente en una recién estrenada democracia, escondían asustados sus cabezas bajo los asientos a la llegada de un tal Tejero, guardia civil, que con el arma en alto y disparando se consideraba salvador de un país con pocos años de democracia y al que parecía había que volver a reconducir al redil porque actuaba con demasiada libertad de pensamiento y obra…

Mucho se ha hablado de esa noche, y como siempre, la rumorología de aquí y de allá intenta confundir más que aclarar. Al parecer lo único cierto es que el rey jugó un papel decisivo. Preparado o no, D. Juan Carlos I de España, tomo probablemente la decisión más acertada de su vida… mantenernos en DEMOCRACIA y bajo el amparo de la Constitución Española, estudiada y trabajada desde el consenso y la generosidad de todos los implicados.

Han pasado los años y como todo en la vida rodeado de aciertos y de errores. Cuantas veces habré dicho que vivir es equivocarse. Todos los días caemos en alguna equivocación. La perfección no existe, y este caso no es la excepción que confirme la regla, sobre todo porque somos humanos, todos, incluso la Monarquía, mal que pese, y no debemos olvidar que “errar es de humanos”.

La Monarquía, a mí, personalmente, no me molesta. Hasta hace relativamente pocos años era un ejemplo de discreción y trabajo bien hecho en prol de mi país, y con eso me bastaba. Pero la familia crece y en ocasiones, como es el caso, no siempre para bien.

Soy partidaria de no dejar pasar ni una a nadie, a nadie. Y así como entiendo, que uno puede errar, también entiendo, que uno debe asumir las consecuencias, y por supuesto pagar si así procede. Pero no puedo olvidar, ni quiero, que más allá de estos graves errores, que lo son, sin ninguna duda, también ha habido muy buenas intenciones, iniciativas, proyectos, trabajos, y generosidades que nos han ayudado a crecer y a que se nos conozca y respete en el mundo entero. Y si…ha sido gracias al esfuerzo y trabajo colectivo de muchos españoles y españolas, sin duda, pero gracias también, al trabajo bien hecho durante tantos años de aquel con la mayor responsabilidad representativa de nuestro país, nuestro monarca.

Es fácil decir que no le representa a uno, y que no se le debe mostrar respeto y consideración porque fue una figura impuesta por un régimen anterior. No fue elegido por el pueblo, a este punto no termino de entender. No era, que formo parte de una transición. Quizás habría que pensar qué fue la mejor elección para favorecer a todos por igual y conseguir mantenernos unidos, cuando lo que más proliferaba eran las diferencias y criterios contrapuestos.

La República, sé poco de ella, sólo lo que he leído en los libros y lo que día a día a través de las noticias de los países que están regidos por una, me llegan.

República es la elección política libre, sí, pero es que yo también decido libremente ahora quién quiero que gobierne mi país, aunque no siempre con el resultado que me gustaría. En la República igual, puede ser que pueda elegir, lo cual no quiere decir que vaya a estar de acuerdo con el resultado.

República es la lucha política interna por la alternancia democrática, igual que ahora. Tampoco se ponen de acuerdo para elegir al candidato…

República no es sinónimo de DEMOCRACIA, un ejemplo… Venezuela.

Creo que hoy por hoy, no es el mejor momento, ni tan siquiera el momento. Hoy por hoy, para mi criterio, la estabilidad de mi país está por encima de la política.

Con condiciones, con cambios, con dialogo, con consenso…pensando en mí, en mis seres queridos, amigos y conocidos y, también, porque no, a los que ni siquiera conozco…YO, decido darle la oportunidad a FELIPE VI”

Vernet

Kim Llobet