Mundial Brasil 2014: Juego, mafias y geopoder – Blogs en RT

Había mencionado que mis publicaciones cambiarían en el sentido de ya no seguir dando a conocer solo notas informativas aisladas, lo cual hacía regularmente alternando entre noticias y contenidos musicales. Pues bien, lo que trataré de hacer, a partir de esta publicación, es ahondar un poco más en los contenidos que siempre considero “algo” importantes pero añadiendo fuentes diversas y especializadas. La intención es ampliar y ahondar no solo en la información sino, consecutivamente, en la crítica u opinión de lo publicado; por ello los contenidos serán más amplios para cumplir con el objetivo. Además siguen siendo bienvenidos los comentarios.

La noticias aisladas y los contenidos musicales pasarán a la sección de enlaces.

Inicio con un tema que está dando mucho de qué hablar “El Mundial de Fútbol” en Brasil. Los debates no se han hecho esperar tanto en lo concerniente a la serie de partidos, al deporte en sí mismo, como a la vertiente político-económica que de forma explícita e implícita se muestra bajo la lente de diversas interpretaciones.

La primer referencia alude al hecho de que el Mundial de fútbol se muestra como una doble oportunidad de crítica en el terreno político-económico, esta dualidad es excluyente, por una parte la apariencia de que el Mundial organizado por la FIFA se muestra injusto en el terreno económico en comparación con la situación por la que está pasando una buena parte de la población de Brasil, muchos cambios pecuniarios se hicieron para favorecer el Mundial de fútbol sacrificando presupuestos destinados a otros rubros que demandan mayor atención, al menos, esa es la óptica inmediata y evasiva de la otra parte de la dualidad. Según el analista internacional de la primer nota, el Mundial visto desde el punto de lo inmediato como fenómeno injusto ante las necesidades por cubrir de los brasileños es una especie de “cortina de humo”, digo, a parte del Mundial mismo, que encubre la injusticia que se ha venido dando desde antes de la organización del Mundial, la cual es provocada por el sistema económico-político ¿qué significa esto? que quienes critiquen los efectos inmediatos del Mundial organizado por la FIFA y el país anfitrión evaden la crítica de fondo del sistema económico que no ha ayudado a atenuar las graves diferencias entre los ingresos de la población, problemática que no generó el Mundial por sí mismo aunque sea ocasión propicia para darlo a conocer.

Las siguientes dos notas se refieren a un tema compartido: La paz.

La segunda nota explica, basándose en una investigación de corte sociológico, que el fin supuesto (entre otros) motivo para organizar este tipo de eventos es la promoción de la paz entre quienes compiten en el campo de juego. Bien, la investigación ha demostrado lo contrario, a pesar de los discursos como el señalado en la tercera nota. La creencia de que el deporte institucionalizado, a la manera en como lo está haciendo la FIFA, genera condiciones para fomentar el acercamiento entre los países parece ser más un cliché usado para respaldar un estereotipo de tal deporte cuya realidad en sí mismo es rebasada por la serie de intereses que, con ocasión a dicha actividad, se generan siendo, sobre todo, de tipo económico y de juegos de poder.

¿A quiénes les debemos de creer?

El gusto por el deporte no tiene por qué ser un obstáculo para visualizar el contexto en el que se desenvuelve. Es una ilusión creer que el deporte aludido carezca de interés para quienes ven algo más que una actividad física.

En nuestro país (México) se ha mencionado a través de diversos medios que el Mundial de Brasil iba a ser una “cortina de humo”, que entretuviera a la gente para evadir su atención de una serie de reformas legislativas cuyos plazos de discusión coinciden con tal evento. Yo pregunto ¿para quién es la “cortina de humo”? seria absurdo que lo sea para la persona que se interroga ¿acaso será una “cortina de humo” para quienes ni siquiera saben que hacen, de manera general, el Poder Legislativo o Ejecutivo? ¿será una cortina de humo para quienes tienen la oportunidad de ver las noticias por Internet a la vez que se enteran del Mundial? ¿será que el concepto de “cortina de humo” sintetiza una especie de victimismo simplista como síntoma de la apatía por la Política que, precisamente, justifica ver el evento deportivo y evadir el legislativo? vuelvo a preguntar ¿para quién es una cortina de humo el Mundial?

Pasamos a las notas.

Mundial Brasil 2014: Juego, mafias y geopoder – Blogs en RT


Respecto a la FIFA, la repetición permanente de su definición formal ha impedido comprender su dimensión socio política. Desde una conceptualización adecuada, la Federación Internacional de Fútbol Asociado es básicamente una empresa de espectáculos del más alto nivel cuyos fundamentos filosóficos son de carácter político en la medida que es un exponente del sistema neoliberal en su máxima expresión, así como controla, administra y define el mercado del fútbol. En tanto entidad privada, asume una normatividad rígida la cual impone a los trabajadores de este deporte serios reparos a su sindicalización o participación pública en opciones democráticas que puedan “afectar la imagen institucional”. Así, se manifiesta como aparato neutral aun cuando sus directivos tengan relaciones de poder en los más diferentes espacios internacionales o nacionales.

Por este mecanismo de creación artificial, personas humildes de rasgos normales se convierten en bellos (siendo los mismos), como resultado de aparecer continuamente en los Medios, farandulizando la vida de cada ser hasta engullirlo plenamente. Afortunadamente, varios jugadores han superado el nivel de trabajador obligado para adquirir una conciencia de la sobreexplotación y alienación, organizándose para exigir sus derechos laborales aunque sometidos a la flexibilización y las oportunidades de empleo, aprovechando las oportunidades que el sistema otorga. Se entiende, entonces, que, las recientes críticas a la FIFA realizadas por Diego Maradona en el canal Telesur, documentando además la forma inadecuada de distribuir utilidades, han tenido efecto obteniendo respuesta inmediata de Joseph Blatter, quien ha manifestado que nadie destruirá a su organismo, pese a las solicitudes de abandono hechas por el presidente de la Federación Holandesa de Fútbol (KNVB), Michael van Praag, tras acusaciones de corrupción contra la Federación.

La pasión es el factor empleado o manipulado pues se conoce científicamente que una parte del sentido de vida está relacionado con la generación de espacios donde la aventura hace surgir endorfinas plenamente, al igual que la actividad física continua. No es cierto que más de 270 millones de personas practiquen regularmente el fútbol, lo que conduciría con la suma de otros deportes a tener probablemente un 5% de la población mundial con un nivel de vida extraordinario. Lo que sí es ocultado es que la conducción de un amplio espectro se dirige al espectáculo, básicamente pagado o comercializado, invitando a que millones de personas en vez de hacer actividad se reúnan a comer, con camisetas incluidas, mientras disfrutan de la televisión o la asistencia al estadio. Son coherentes, entonces, los altos niveles de obesidad mundial estimulados por la relación comida-espectáculo

Lo primero que hay que manifestar es la denuncia cierta referida al asesinato de niños en las calles paulistas, la cual ha sido intencionadamente atribuida a un país y al Mundial, lo que no puede ser aceptado en esa interpretación pues es un problema endémico que afecta la esencia de una sociedad. El objetivo perseguido tiene tres componentes: debilitar a un gobierno haciéndolo aparecer como inmisericorde, poner un tema sensible en una dimensión extrema y, especialmente, hacer desaparecer luego un problema que tiene hondas raíces en el sistema social capitalista, demostrando que quienes lo defienden supuestamente en este momento, muy pronto lo abandonan pues ya no conviene a sus intereses.

Por el contrario, dejar pasar este atroz genocidio de “meninos de la rua”, significa destruir la verdad sobre este hecho: el extermino de niños en diversos países (como Honduras y México en América Latina , por ejemplo), su uso como parte de grupos paramilitares, la vinculación al mundo de la droga, el tráfico de órganos, la limpieza organizada (tal como la sugerida desde lo étnico por el magnate Pietr Poroshenco en Ucrania), el desplazamiento y violencia sobre millones en Siria, el uso sexual de grandes grupos de niñas, son temas graves que no pueden ser escondidos por una prensa que se dedica a replicar sucesos particulares con el fin de evitar comprometerse en lo fundamental. La OIT ha entregado cifras exorbitantes de trabajo infantil en condiciones anómalas y explotación, incluso en forma de esclavitud como en las monarquías árabes, lo cual tampoco ha tenido un acción comprometida por las organizaciones de derechos humanos autodenominadas “independientes” como Human Wrigt Watch, Anmistía Internacional, Freedom House, entre otras, puesto que su función es proteger el capital transnacional y no la puesta en escena de temáticas que conmueven el alma de la sociedad actual. Jamás las víctimas, y menos los niños, pueden ser cifras sino que personas con identidad, tal como lo plantea la Humanología.

La contradicción a resolver entre nodos de control muy poderosos que poseen empresas, Medios, cámaras, representantes, altísimo capital, contra el derecho de la sociedad a una vida digna, es la que responde también al enfoque de este Mundial.

La llegada de “Lula” da Silva como representante de la clase obrera desde su seno y de la mano del Partido dos Trabalhadores, llevó al país a un despegue relativamente lento para lo soñado aunque con significativos avances en el campo social integrado, lo que fue continuado por Dilma Rousseff tanto en su postura ideológica como de bienestar general para los ciudadanos. Sin embargo, el Mundial develó las inclemencias heredadas por décadas de miseria y opresión, las que aún no han sido resueltas y que se traducen en paros tales como la huelga ocurrida en Sao Paulo, donde se realizará el partido inaugural del evento deportivo, agregando demanda de mejoras salariales y en contra de las elevadas inversiones destinadas a la construcción y modernización de estadios que podrían haberse usado en servicios públicos de salud, transporte y vivienda. Tácticamente ha sido el momento oportuno para solicitar reivindicaciones sociales, el fin de la violencia en las favelas, desmilitarización de la policía militar, permitir presencia de vendedores ambulantes en la calle, dada la inminencia del hecho.

No obstante, tendrá que superarse el analfabetismo que ronda los 15 millones de personas y con un 10% más rico que concentra el 41,9% del ingreso y el 40% más pobre se reparte el 13,3%, según el informe ‘Síntesis de los Índices Sociales’ del estatal Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE). Aquella pancarta que decía: “si su hijo se enferma, llévelo al estadio”, parece formar parte del desazón de determinados sectores.

Desde una visión humanológica que integra los componentes humano y político, aceptando determinaciones donde lo económico se vuelve trascendental, es válido afirmar como tendencia lo que se sigue tramando desde lo externo-interno: desviar la atención de los problemas sociales que son consustanciales a un sistema que genera pobreza y desigualdad, por lo cual debe ser modificado en sus cimientos para obtener una transformación integral. Convertir al Mundial en un espectáculo que tape los conflictos del mundo actual ya no será tan factible gracias al avance de la conciencia en diversos sectores y a la ampliación de la comunicación alternativa, pese a que la libertad de prensa no exista justo en aquellas naciones que más exigen de otras aunque ellas no la provean.

Es posible que, una vez ocurrido el Mundial 2014, la vinculación entre fútbol y conflictos en el país se vaya atenuando (lo que no implica que los esfuerzos de desestabilización continúen), por lo cual otra nación pasará a ser el centro de la guerra mediática. El reciente seminario internacional realizado en Venezuela sobre las conjuras en este campo ha explicitado claramente el rol que desempeña como manipulador del sentimiento racional.

Lo cierto es que no se puede olvidar que el guión ya está escrito para impedir una próxima reelección de Rouseff o si es posible su derrocamiento a través de la lección aprendida: salida a la calle de “millones de millones” de espontáneos civiles y estudiantes protestando contra el gobierno y por la educación de calidad aunque se esté recibiendo; luego acusar a las fuerzas policiales de reprimir con sevicia a los inermes manifestantes desarmados, todo ello amplificado por medios “neutrales” como CNN y aliados, que dan al mundo la noticia de un gobierno represivo…olvidando que esos mismos amparan el terrorismo en el Medio Oriente y asilan a generadores de golpes de estado. Exigir la renuncia de la “dictadora” y solicitar ayuda al imperio de la democracia sería el paso para poner a su propio títere en el escenario ya preparado.

Debe ser una exigencia para los próximos países-sede que los ciudadanos comiencen desde ya a exigir que las cuentas sean claras antes que se dé el siguiente acontecimiento, con el fin de conocer si la nación será beneficiada o simplemente la FIFA y sus empresas aliadas obtendrán el derecho a explotar un deporte, a los deportistas, e insuflarse ganancias extremas, haciendo creer a la opinión pública que ese espectáculo es el más puro y visible. Un gobierno con convicción democrática no dejará que sus leyes sean sobrepasadas por dicha entidad

vía Mundial Brasil 2014: Juego, mafias y geopoder – Blogs en RT.

Guerra, paz y mundiales de fútbol

Una investigación demuestra que, a lo largo de la historia, los países clasificados para el Mundial de Fútbol son más propensos a iniciar conflictos, y a hacerlo con más violencia, que otros países que solo se diferencian en que se quedan fuera.

¿Puede el fútbol ayudar a la paz? En general, existe la creencia de que el deporte puede ayudar a la paz. Así, Naciones Unidas declaró, en la resolución 67/296, el 23 de agosto del 2013 que el 6 de abril sería el Día Internacional del Deporte para el Desarrollo y la Paz.

Andrew Bertoli, doctorando en ciencia política en la Universidad de California Los Angeles (UCLA), se pregunta si las competiciones deportivas ayudan a la paz. Bertoli se centra en los mundiales de fútbol y los resultados indican que causan conflictos entre países. El trabajo de Bertoli es uno de los mejores ejemplos de cómo las ciencias sociales dan pautas sobre cómo funciona el mundo.

Los sociólogos han demostrado que ante grandes eventos deportivos el discurso nacionalista en un país se torna más agresivo. Cómo algunas crónicas deportivas se exponen en términos militares es un ejemplo de ello. Desde las relaciones internacionales se argumenta que los eventos internacionales pueden ser problemáticos porque pueden incitar a la violencia entre ciudadanos que puede llegar al plano internacional.

Después de la clasificación, los que participan en el mundial se hacen más agresivos durante tres años. Durante estos tres años, los países clasificados tenían tres veces más posibilidades de atacar a otro país participante del mundial y cuatro veces más de atacar a un país rival tradicional. El problema no sólo es que los que se clasifican para el mundial causan conflicto, sino que este conflicto es más violento.

Vínculo: Guerra, paz y mundiales de fútbol

¿Qué dice la FIFA?

El fútbol, catalizador del cambio social, con valores éticos y preservando su integridad

 

Blatter hizo hincapié en la fuerza del fútbol para fomentar el cambio social –«Debemos convertirnos en los pioneros contemporáneos de la esperanza»–, así como para promover la salud y luchar contra el racismo y toda forma de discriminación. Subrayó, además, la necesidad de actuar siempre en el espíritu del juego limpio, la solidaridad y la integridad, tanto dentro como fuera de los terrenos de juego. Blatter respaldó la deducción de puntos, la exclusión de equipos y el descenso a una división inferior como forma de castigo por actos racistas o discriminatorios.

El Congreso celebró la introducción del apretón de manos por la paz, una campaña conjunta de la FIFA y del Centro Nobel de la Paz, cuyo objetivo es fomentar la paz mundial, el respeto y la solidaridad con este gesto de alcance universal que formará parte del protocolo previo y posterior a los partidos de la Copa Mundial de la FIFA 2014™. Los capitanes, los árbitros y los jugadores se darán la mano antes y después de cada encuentro para manifestar su apoyo a la campaña.

En cuanto a las finanzas de la FIFA, el Congreso aprobó el presupuesto del ciclo 2015-2018 (que prevé ingresos de cinco mil millones de USD e inversiones de 4.9 mil millones de USD). La FIFA invertirá en dicho ciclo 900 millones de USD en el desarrollo del fútbol, con lo cual se logrará un incremento de 100 millones de USD con respecto al ciclo actual. Hoy día, la FIFA redistribuye más de un medio millón de dólares a diario en el desarrollo del fútbol de las 209 asociaciones miembro.

Las asociaciones miembro recibirán este año dos bonificaciones suplementarias (250 000 USD de inmediato, conforme al periodo 2011-13, y 500 000 USD a principios de 2015, al cierre del ejercicio financiero de 2014); el mismo esquema se aplica a las confederaciones (que recibirán 2.5 millones de USD de inmediato y 4.5 millones de USD a comienzos de 2015).

Se presentó al Congreso un informe sobre la iniciativa integral de la FIFA, la cual ha servido para establecer una serie de medidas como la prevención, la gestión de riesgos, la detección, la recopilación de información, la investigación y las sanciones, que nos asistirán en nuestros esfuerzos por salvaguardar la integridad del fútbol. Además, la FIFA ha ampliado el alcance de Early Warning System GmbH, que ahora supervisará los principales partidos fuera de Europa, además de los torneos de la FIFA.

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