No, no debemos! (I)

   Pero no, no debemos. No debemos permitir que el sentido común se pierda aún cuando la gente este desesperada. No debemos permitir que nos engañen. No debemos permitir que una formación política claramente extremista tenga el más mínimo poder, sea de derechas o de izquierdas. No debemos permitir que el programa de Podemos se vea como algo lógico. No si queremos que el mundo siga girando, que la economía siga ofreciendo oportunidades de crecimiento. No soy el único que piensa que tal programa solo encierra ideas de extrema izquierda, ideas comunistas que no implicarían mas que una pobreza extrema, fuga de capitales a velocidades vertiginosas y desequilibrios económicos y fiscales tan abruptos, que solo con una exacerbación de la crisis podrían ser corregidos en el largo plazo para recuperar el equilibrio, el cuál costaría mucho mas en términos de costes sociales y bienestar.

Trataré de explicar los efectos y consecuencias de tales políticas punto por punto, basándome en la teoría económica, que para los que lo ignoren, se basan en estrictas formalizaciones matemáticas de los comportamientos observados a los agentes que intervienen en los mercados. Así pues, comencemos con el primero de los puntos, dejando para otro post los restantes:

1.1 Creación de empleo decente en países del sur de Europa, a través de programas de inversiones y políticas públicas para la reactivación económica basándose en la economía de la innovación. Reducción de la jornada laboral a 35 horas semanales y de la edad de jubilación a 60 años, como mecanismos para redistribuir equitativamente el trabajo y la riqueza, favoreciendo la conciliación familiar. Prohibición de los despidos en empresas con beneficios. Derogación de las reformas laborales implantadas desde el estallido de la crisis: 2010, 2012 y RD 3/2014. Eliminación de las Empresas de Trabajo Temporal. Incremento significativo del salario mínimo interprofesional y establecimiento de un salario máximo vinculado proporcionalmente al salario mínimo interprofesional. Derecho a disfrutar de una pensión pública no contributiva, de calidad y que garantice una vida decente tras la jubilación,su cuantía igualará como mínimo el salario mínimo interprofesional. 

Trato este punto en un único post, pues son muchas las barbaridades aquí reflejadas, iré una por una: 

Creación de empleo a través de inversiones y políticas públicas esto es, Políticas Directas de Empleo financiadas con el dinero público, es decir a través de impuestos, que nunca ofrecen una garantía directa de creación de empleo pero sí un coste social seguro, sin haber resuelto el problema subyacente del desempleo, por el cual las empresas no contratarán mas empleados si no los sale rentable o no están obteniendo beneficios. Hay que dar facilidades a las empresas que son las que crean el empleo, el sector público nunca debería intentar solucionar un problema de desempleo actuando como empleador, esto implicaría mayores costes y por tanto mayor presión fiscal si queremos evitar défecits presupuestarios. Además de que es muy posible que estos empleos públicos no fueran necesarios.

Reducción de la jornada laboral a 35 horas semanales y de la edad de jubilación a 60 años implicaría menores rentas familiares, si no que se lo pregunten a Franco Modigliani y su teoría del ciclo vital, según la cual, mientras el individuo trabaja generará rentas mas altas que podrá transferir intertemporalmente para cuando este jubilado con ingresos menores y así estabilizar su consumo en un nivel mas alto. Por tanto menos años trabajando implican menor período de generación de rentas altas, y por tanto menor renta intertemporal lo que implica menor nivel de consumo y menor bienestar. Si agregamos esto para la economía nos encontraríamos ante una caída de la demanda de bienes y servicios, las empresas tendrían que reducir su producción para recuperar el equilibrio, y ajustar la plantilla por medio de despidos, es decir generando desempleo presionando a la baja los salarios y elevando precios, llevando a un equilibrio macroeconómico con menor renta y mayor inflación. Evidentemente reducir la jornada laboral a 35h/semana no tendría un efecto distinto, implicaría menores salarios, repitiéndose el proceso anterior.

Derogación de las reformas laborales implantadas desde el estallido de la crisis: aunque lógicamente impopulares, si persiguen la flexibilización del mercado de trabajo y dan facilidades de ajuste a las empresas que son quienes tienen que generar el empleo. El problema de estas reformas es que aportan flexibilidad al mercado de trabajo, pero no seguridad, facilitando el despido, pero no garantizando que el trabajador encuentre rápido otro empleo. En otro post hablaré de los mercados de trabajo flexi-seguros y de estas reformas.

Eliminación de las Empresas de Trabajo Temporal las cuales, aunque precario, están, o mejor dicho, estaban ayudando a paliar el desempleo, facilitando el ajuste temporal de desempleados y trabajos que requieren puramente contratos temporales.

Incremento significativo del salario mínimo interprofesional y establecimiento de un salario máximo, aquí podría también dedicar otro post en exclusiva. El incremento del SMI (actualmente, en cómputo anual no inferior a 9.034,20 €) podría implicar destrucción de puestos, aunque precarios, que siempre aportarían mayores ingresos que la prestación por desempleo. El establecimiento de un salario máximo tendría graves consecuencias para la productividad de las empresas. Antes de comenzar a analizar esto, quiero recordar que en Suiza, país que pondré mucho como ejemplo, la iniciativa 1:12 que pretendía limitar los ingresos de los directivos mejor retribuidos, fracasó por miedo a una fuga de empresas. No solo sería esta la consecuencia, aunque sí la mas importante, aunque que vemos que a Podemos poco le importa este hecho. Además estaríamos limitando una estrategia empresarial para aumentar la productividad, estaríamos cerrando la puerta a los salarios de eficiencia evitando así que las empresas generen desempleo a propósito, pero limitando su productividad y eliminando de la ecuación el efecto incentivador de mayores salarios a mayor productividad.

Por último, Podemos, en su alarde de ignorancia económica, propone una pensión pública no contributiva, que evidentemente será financiada con dinero público. En un país con una pirámide poblacional claramente regresiva, con trabajadores formados que cada día se buscan la vida en el extranjero (Fuga de cerebros), pretenden financiar la pensión de nuestros jubilados con impuestos, reduciendo la renta disponible de las familias, que no es otra que la renta residual descontados los impuestos (Yd = Y – T). Lo mejor es el hecho de que sea no contributiva, es decir, las rentas actuales financian las pensiones actuales, sin necesidad de ahorro previo por parte del jubilado. Luego estaríamos limitando el nivel de pensión de los jubilados a la fuerza de trabajo existente, que es menor que el número de jubilados dada la pirámide poblacional regresiva, generando por tanto una mayor presión fiscal.

En el siguiente post analizaré los otros puntos restantes.

Siempre esta bien escuchar nuevas opiniones, así que, tanto si estas de acuerdo como si no, por favor no dudes en dejar tus comentarios.