NOTICIAS NO, POR FAVOR

He leído en una revista semanal, un artículo de la periodista Cristina Morató, que a su vez se refiere a un interesantísimo artículo publicado por Rolf Dobelli, empresario suizo y autor del superventas “El arte de pensar”

Y la idea fundamental es que la acumulación de noticias que nos llegan a diario “a través de los medios de comunicación, incluido Internet, perjudican la salud… hace que nos volvamos más temerosos y agresivos, y disminuye la creatividad y la capacidad de reflexión”.

Y añade “de entre las diez mil noticias que haya leído o escuchado en los últimos doce meses, cite una que le haya ayudado a tomar una decisión más acertada con relación a su vida privada o profesional”.

Pero lo que es más grave es que según Dobelli, el exceso de información hace perder la memoria y la capacidad, puesto que para reflexionar necesitamos tiempo y sobre todo que no nos interrumpan y concentrarnos. Concluyendo pues, a lo que me adhiero modestamente, es mucho mejor leer buenos artículos de investigación y de ensayo, libros de tal carácter, o ver, como hago con frecuencia, programas de televisión de divulgación científica y del maravilloso mundo animal.

Yo todavía no he podido liberarme de la servidumbre de la noticia porque como fedatario del acontecer diario socio-político, en mis libros de “Crónicas y Memorias”, he de estar medianamente informado, pero reconozco con la periodista y escritora, que el exceso de información sobre noticias y telediarios produce un verdadero confusionismo y cuando uno se libera de ellas, siquiera sea en parte en periodos vacacionales, se siente uno mucho más feliz consigo mismo.

La Laguna de Santa Cruz de Tenerife, a 23 de septiembre de 2013