Rise of Spain: Importaciones > Exportaciones

Buenas nuevas según quien mire, parece que asoman por estos viejos fueros españoles, carentes del valor que antaño derrocharon. aletargado más que perdido, a la espera de esa llama característica del pueblo, que ya Jose Bonaparte despertó en su momento.

Y es que en el tema económico la corona siempre ha sabido hacer dos cosas, gestionar y derrochar. Las viejas costumbres nunca mueren y en estos tiempos de renacimiento social parece seguimos con ellas. Tras la debacle socialista que asedió gobierno durante 7 largos años, hundiéndonos en la ruina y la miseria, creando una generación de españoles sin inquietudes, esperando que todo se lo den hecho y con una cultura del esfuerzo, tan característica, nula, el momento de la gestión ha vuelto. Arcas vacías, deudas por pagar, un 25% de la población activa viviendo de las retribuciones al desempleo (es menester recordar, que con las arcas vacías, ese dinero se paga con deudas) y una sociedad, crispada con la casta política y, postrada en un lógico pesimismo, parece que el momento de la esperanza está volviendo.

Pueden ustedes llamarme optimista, tal vez visionario, pero los indicadores se muestran solo para quien es capaz de abrirle la puerta a la esperanza. Y es en este punto donde lanzo la última de nuestras noticias esperanzadoras. El EQUILIBRIO de la balanza económica.

La última información publicada indica que el comercio exterior está lastrando en 0.2 puntos el crecimiento del PIB, ¿Qué significa esto? Pues que actualmente el peso de las importaciones está superando a las exportaciones, de modo que el consumo interno se ha reactivado, de modo que tenemos que importar mercancías que aquí no producimos. Este indicador en su justa medida es muy favorable, ya que es como tiene que ser. Un país no puede producir él todo lo que consume, sino seríamos un Venezuela y no tendríamos ni papel higiénico. Eso no está nada bien.

Por ello, que un indicador tan claro sobre el consumo interno se eleve es síntoma de mejoría social, que, poco a poco irá calando en la sociedad como agua de mayo, será recibida como Blas de Lezo en Cartagena de Indias, tendrá la misma Euforia que Francisco Sabatini si viese su obra a día de hoy. Pero como todo en este pesimista país, no se reconocerá y se atribuirá al ingenio de Sindicatos, oposición o del mismísimo Sandro Rey.

En fin, la nube empieza a irse, el sol vuelve a salir poco a poco, y los primeros rayos ya se filtran a través de las cenizas que la hoguera socialista dejó en este país.