Toca votar por nuestro futuro en la UE

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El debate de anoche en TV entre Arias Cañete y Valenciano fue aplazado por el asesinato de Isabel Carrasco. Podríamos entender que el PP hubiera pedido el aplazamiento dada la militancia política de la asesinada, pero el hecho que la propuesta saliera del PSOE nos hace pensar que aquí hay mucho “mieditis” al enfrentamiento.

La utilización de la muerte de una persona, según las primeras investigaciones asuntos más particulares que políticos, siempre nos ha parecido torticero, repugnate y asqueroso. Y no, no podemos admitir que sea la excusa para trasladar el debate de día. Es más, tenemos la sensación que ambos partidos se están riendo del personal lo que no está escrito. Alguien debería recordarles que los ciudadanos somos quienes metemos la papeleta en la urna y merecemos algo más de respeto.

Dejando el debate donde hay que dejarle, pensemos que el 25 de mayo tenemos que votar, que no podemos, ni debemos, faltar a la cita con las urnas porque nos lo jugamos todo.

No vamos a negar que pecamos de ser pelín euroescépticos, -en nuestra defensa alegaremos que siempre hemos creído que la UE era como la red en la caeríamos si al hacer el triple salto mortal en el trapecio fallábamos- pero en los Países del Sur de Europa estamos con el agua al cuello y en Bruselas todo son reuniones que no van a ninguna parte, todo es mandar los “hombres de negro” para meter el miedo en el cuerpo, todo son decisiones de la Troika imposibles de cumplir, y así es complicado creer que la UE es la que nos sacará de ésta. A pesar de parecer euroescépticos somos conscientes que sin ella no sobreviviríamos.

Mientras en nuestras cabezas le damos vueltas porque votar no es una decisión baladí, Lagarde trata de hacer la cuestión más fácil y llevadera.

Para la directora gerente del FMI esto que los Gobiernos, sobre todo los de la zona sur, estén abanderando un optimismo en la línea de Rajoy es peligroso porque crea una imagen de seguridad y estabilidad económica que no se corresponde para nada con la real, y, claro luego habrá que meter la tijera desde el mismo día 26 y vendrán los lamentos.

Por lo que respecta a nuestro país, desde el FMI sigue empeñados en que debemos hacer una Reforma Laboral más en profundidad. Para que todos nos entendamos, que bajen más los salarios y se facilite aún más el despido. Por lo visto ésta es la receta para mejorar la competitividad en nuestro mercado laboral.

No sabemos si es que tenemos la cabeza algo cargada pero, después del no debate en TV de la otra noche, tenemos la sensación de estar dejados de la mano de Dios y que el FMI quiere rematarnos a sangre fría.

Galiana