Un unicornio y sangre de dragón

¿Qué ha sido de la espiritualidad del ser humano? Al hablar de espiritualidad hablo de su humanidad, de su espíritu.

Hoy en día nadie se arriesga por nadie. Los gobiernos no apuestan por las personas. Pero, ¿de qué están formados los gobiernos realmente? ¿De qué se compone la sociedad? Según dicen, del animal más inteligente sobre la faz de la tierra, el ser humano.

La verdad es que nunca he sido de política, así que ya no hablo del PP, PSOE o del nuevo Podemos. Me da igual el nombre del grupo, de lo que yo hablo es de la individualidad. Son las propias personas de los bancos quienes no apuestan ni por estudiantes ni por familias. Se toman con mucha ligereza las malas noticias. Deniegan préstamos a diario, y como repito, lo dicen con mucha soltura. “Señora, no le damos el préstamo”. Pero es que, quizás esa señora quería ese préstamo para salvar a su familia de la pobreza, quizás solo quería darles de comer, o a lo mejor era para pagar la universidad de su hija, qué locura verdad, querer proporcionar un porvenir a los que quieres.

Empiezo a pensar que próximamente los bancos para conceder préstamos requerirán como factor principal un unicornio, y como no, un poco de sangre de dragón.

Somos las propias personas las que hacemos sufrir a los de nuestro grupo, y esto no lo hacen ni los animales más primitivos.

No podemos decir es culpa del PP, es culpa del PSOE, no, es la culpa de la propia persona. Si no apostamos por nosotros mismos por quién lo haremos.

No pretendo que salvemos el mundo, pero si intentar hacer de él un lugar mejor.